Luna: "Hago historia para entender mi país"
Ingresó en la Academia de Periodismo
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Félix Luna se incorporó a la Academia Nacional de Periodismo en un acto realizado ayer en el Museo Mitre. "Hago historia para tratar de entender mejor mi país y para que mi gente tenga elementos para entenderlo", expresó en una reflexión en la que comentó la relación de la investigación histórica con el periodismo.
El director del museo, doctor Jorge Carlos Mitre, dio la bienvenida a los presentes, entre los que había figuras de la cultura, como Víctor Massuh, y autoridades de otras academias, como Horacio García Belsunce.
Presidía el estrado el vicepresidente de la corporación, Bernardo Ezequiel Koremblit, acompañado por el secretario, Enrique Mario Mayochi. El académico Ulises Barrera leyó palabras de presentación del titular de la academia, José Claudio Escribano, ausente por viajar al congreso de la Asociación Mundial de Periódicos (WAN) en Hong Kong. Destacaba que Luna se ha ganado un lugar en el corazón de los argentinos al interesarlos en la historia del país y que en vez de quejarse ante fuerzas disgregadoras con sensación de derrota anticipada, entre tantos que buscan desunir, ha impulsado la voluntad de componer.
Luna confesó que pocas cosas hay tan gratas en el trabajo del historiador como frecuentar los periódicos. Y recordó que cuando era chico era el primero en su casa en leer La Nación , mientras tomaba el café con leche.
Señaló que Mitre publicó la historia de San Martín y la de Belgrano como folletín en el diario. Y recordó unos artículos de 1952 sobre "Las vísperas de Caseros" que están tan bien planteados que parecían contemporáneos, aunque se referían al gobierno de Perón.
Luna comentó la buena acogida que tuvo un programa de historia que hacía por TV. Se llamaba "Hilando nuestra historia" porque lo auspiciaba una empresa textil. "Si el avisador hubiera sido una panadería se hubiera llamado "Amasando nuestra historia", bromeó, y si una industria metalúrgica, "Forjando nuestra historia"."
Comentó la experiencia de Todo es Historia, la revista que cumplió ya 34 años que, dijo, nunca cayó en el sensacionalismo, en el sexo fácil, ni en la explotación demagógica de temas historiográficos. Estimó su supervivencia como una muestra de madurez del público lector, al que le gusta que lo hagan pensar. Advierte que la revista no está al servicio de una fracción ideológica, es tolerante y confía en la gente, como en la democracia. "Cuando un pueblo sabe historia es más difícil que se lo embauque."


