
Medicina es la carrera más elegida
Cae el interés por las ciencias económicas y la informática, y crecen opciones profesionales nuevas
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Aunque las carreras tradicionales siguen encabezando las preferencias de los jóvenes, hay signos de un cambio de tendencia. En un giro realista, disminuye el interés por las carreras relacionadas con la informática y las ciencias económicas, mientras crecen áreas nuevas o con futuro promisorio, como Diseño de Indumentaria, Geología, Enfermería y Economía Agraria.
Según las cifras de inscripción del Ciclo Básico Común (CBC) de la UBA para el año próximo, a las que accedió LA NACION, Medicina saltó al primer lugar, con 7372 interesados, y desplazó al segundo puesto a Derecho, con sus nada despreciables 7138 inscriptos. En tercer lugar se consolidó Psicología, con 6416 anotados, seguida por la carrera de contador público, que atrajo a 4369 estudiantes.
En total, 71.021 jóvenes quieren comenzar el CBC el año que viene, una cifra que aumenta año tras año desde 1994 y es la más alta de su historia. En 1985, año de su debut como sistema de ingreso en la UBA, se anotaron 65.760 estudiantes; el año último lo hicieron 69.214.
Nueva realidad
Una lectura más atenta de las cifras muestra datos llamativos. Para empezar, el derrumbe del país que predominó en los años 90 parece haber impactado en los chicos. Así, cae el interés por carreras consideradas en los últimos años "pasaporte al empleo", como la de Administración -que disminuyó un 14,19%- y la de contador público -un 12,18%-, así como las cuatro carreras relacionadas con la informática. En efecto, Análisis de Sistemas perdió 415 alumnos con respecto a 2002; Ingeniería en Informática cayó casi el 10%; Ciencias de la Computación, el 11,18%, y Sistemas de Información lo hizo casi un 14 por ciento.
Al mismo tiempo, las miradas de los estudiantes empiezan lentamente a dirigirse a nuevas opciones profesionales, muchas de ellas escasamente pobladas y con buenas perspectivas de trabajo.
Es el caso de Diseño de Indumentaria y Textil, que siguió con la tendencia ascendente del año último y atrajo a 1926 estudiantes (un 72,89% de ascenso), y de Paleontología, que en su segundo año de vida en la UBA casi duplicó el número de inscriptos, con 68 interesados (un 88,89% más).
"A pesar de que se mantienen las carreras tradicionales en los primeros puestos, hay signos positivos. Crece Geología, lo que es importante porque se necesitan geólogos y hay trabajo para ellos; Enfermería y Obstetricia, Economía y Administración Agraria, que es una carrera nueva", apuntó a LA NACION Eduardo Laplagne, secretario académico del CBC.
Se manifestó "preocupado", sin embargo, por la caída de las carreras de Farmacia, con un 15,63% menos de inscriptos, y de Ciencias de la Atmósfera, cuyo bachillerato cayó el 36%. "Hay trabajo para meteorólogos y hacen falta en el país. El descenso puede explicarse porque la mayoría no sabe de qué se trata la carrera ni en qué pueden trabajar cuando se reciben", dijo Laplagne.
Vocación y mitos
La llegada de Medicina al primer lugar de las preferencias, con casi un 10% de crecimiento con respecto al año anterior, origina lecturas diversas. Según los especialistas, en la elección de esa carrera se combinan la vocación de servicio y ciertos mitos extendidos sobre el ascenso social que supone ser médico y la idea de que conseguir trabajo es sencillo.
"Medicina se relaciona mucho con la idea de servicio, de que se puede ayudar siendo médico, hacer un aporte a la sociedad. Eso aparece en las charlas informativas y es típico del idealismo de los jóvenes", reflexionó Horacio Conesa, secretario académico de la Facultad de Medicina de la UBA, donde actualmente aspiran a ser médicos unos 15.000 alumnos. En 2001 se graduaron, de todas las carreras que se dictan en esa facultad, 2307 profesionales.
El profesor agregó otra motivación: "Aparecen algunos mitos, como los que genera la ciencia, y la idea de que uno puede tener trabajo fácilmente como médico", dijo.
El crecimiento de Enfermería -que pasó de 756 a 1301 inscriptos este año- y de Obstetricia -de 452 a 746- es un dato positivo. "Es bueno para el país que crezcan otras carreras relacionadas con las ciencias de la salud. Pero no sólo hacen falta enfermeros, sino que estén mejor distribuidos en el territorio y que la salud pública se organice de manera más racional", apuntó el médico.
Ante la perspectiva de una masa de estudiantes en crecimiento, Conesa, que es además profesor titular de Anatomía, ironizó: "Con estas cifras vamos a tener el trabajo asegurado, pero es una lástima que al mismo tiempo no tengamos asegurado el presupuesto". Es una preocupación que sienten también las autoridades del CBC, que ven crecer año tras año la cantidad de estudiantes que reciben, con los mismos -y a veces menos- recursos.
Para la Facultad de Ciencias Sociales, en tanto, que reclama un edificio único para contener la creciente demanda estudiantil, la tendencia sigue en alza.
De las cinco carreras que se dictan en ella, cuatro acusaron más inscriptos: Trabajo social (creció un 24,97%), Sociología (14,41%), Ciencias Políticas (13,83%) y Ciencias de la Comunicación (6,20%), que sigue siendo la más numerosa de la facultad, con 3527 estudiantes. Sólo Relaciones del Trabajo parece haber iniciado el descenso después de años de crecimiento ininterrumpido: cayó casi el 25% respecto de los inscriptos del año anterior.





