Morocha y argentina, reina de La Pampa
Comprarse una vaca para entender la pasión de los argentinos por los bifes y el asado suena tan insólito -e irrelevante- como alquilar un tanque para comprender la política exterior de Estados Unidos. Sin embargo, el periodista chileno Juan Pablo Meneses no le teme al exceso escenográfico, y él y su ternera La Negra (en ese orden) protagonizan la punzante crónica La vida de una vaca con singularísima audacia y buen gusto por la provocación. "La idea, desde un comienzo, fue seguir su desarrollo desde que nace hasta que llega el plato", se lee en las primeras páginas del libro; "y de paso tratar de entender un país donde, más que en ningún otro, el consumo de carne representa algo que se dice simple: una parte fundamental de la vida diaria". Es muy posible que ese enigma permanezca intacto tras la lectura de La vida de una vaca, pero los caminos por los que el texto se aleja de su meta son tan arrebatados y divertidos que finalmente logra el objetivo, nada despreciable, de entretener al lector con una propuesta extrema, creativa y muy novedosa en el panorama del periodismo hispanoamericano actual.
Decía Ryszard Kapuscinski que toda buena crónica debe tener una intención, una minicausa que defender y someter a debate. La de Meneses en La vida de una vaca no es otra que denunciar la rocosa hipocresía nacional, muy visible en las duras críticas que el autor recibe por mimar y mantener a una vaca para algún día convertirla en bife de chorizo, hechas por gente que semana tras semana engulle y disfruta parrilladas repletas de mollejas, riñones y costillitas de otras vacas, iguales a La Negra pero menos famosas e identificables. Meneses enarbola su defensa con arrojo intelectual y autoridad ganadera, aunque en ese gesto termina por construir un yo narrativo, por decirlo de algún modo, tan abrumador y omnipresente, que hasta desdibuja la enorme e insoslayable figura de su presunto personaje central, la inocente vaca morocha y argentina, reina de la Pampa. Hijo, o mejor dicho, nieto del Nuevo Periodismo creado por Tom Wolfe, primo del gonzo journalism de Hunter S. Thompson, el "periodismo portátil" de Meneses ya no es tan portátil con una vaca a cuestas, pero sí es periodismo hecho con gracia, estilo y la "intención" reclamada por el maestro polaco. Un arte que enriquece la realidad a fuerza de lucidez y osadía, que este libro reivindica con un desparpajo capaz de modernizar la escritura de la crónica en la Argentina.





