Mujer lectora y de decisiones firmes

Teresa de Solá define su nuevo equipo
(0)
28 de diciembre de 2001  

Quienes la conocen desde niña la llaman La Tere. Y los que la tratan desde hace tiempo en los círculos políticos la llaman La Colorada. Unos y otros la reconocen como muy trabajadora, elegante, con mucho humor y energía imparable.

A los 52 años, la licenciada María Teresa del Valle González Fernández de Solá, flamante secretaria de Cultura y Medios de Comunicación, decidió recuperar como escenario de su acción política el edificio de la avenida Alvear, que su antecesor en el cargo, Darío Lopérfido, descartó como sede por quedarse en la Casa Rosada.

Dicen sus allegados que la licenciada González Fernández, esposa del vicegobernador de la provincia de Buenos Aires, Felipe Solá, es una lectora empedernida y una observadora hábil. Se casó con Solá hace 16 años y no tiene hijos.

En las filas del peronismo, la recuerdan como una entusiasta militante de una unidad básica creada por Carlos "Chacho" Alvarez. Y hay quienes le adjudican un rol de peso en el sostenimiento de la carrera política de su marido.

Nacida en el seno de una tradicional familia radical, su padre, José María González Fernández, fue embajador en Irlanda, según pudo saber LA NACION.

Ella misma abandonó las filas radicales luego de ocupar, entre 1987 y 1989 el cargo de asesora de la Dirección Nacional de Artes Visuales, por entonces a cargo de Teresa Anchorena. Aquella dirección dependía del Ministerio de Educación y Cultura. En 1996 fue asesora de la Comisión Nacional de Museos y de Monumentos y Lugares Históricos.

Entre las numerosas funciones que ocupó en el nivel político, presidió la delegación argentina a los 42° y 43° períodos de sesiones de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer en las Naciones Unidas, en marzo de 1998 y de 1999, realizados en Nueva York. Allí conoció y trabó una relación personal con la senadora demócrata Hillary Clinton.

En abril de 1998 su ingreso en el Ministerio de Relaciones Exteriores le permitió abrir un espacio de difusión para la problemática de la mujer desde la Subsecretaría de la Mujer. Nacida bajo el signo de Géminis ha sembrado sin prisa y sin pausa, y parece dispuesta a escuchar sin apuros antes de tomar decisiones en las que, según cuentan quienes la conocen, se sostiene firme. Fue asesora del gobernador Carlos Ruckauf para "la Igualdad de Oportunidades".

En sus primeras 48 horas al mando de la Secretaría de Cultura y Medios mantuvo un raid de entrevistas para definir el perfil de sus colaboradores, cuyos nombres podrían ser anunciados hoy. Y recibió el primer rechazo a un ofrecimiento: el director del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales, José Miguel Onaindia, declinó permanecer en el cargo luego de presentar su renuncia.

La funcionaria se reunió ayer con las entidades de la actividad cinematográfica, con la Asociación Argentina de Actores y el sindicato de la industria del cine argentino. Eduardo Bergara Leumann se acercó a saludarla.

Uno de los asuntos que María Teresa González Fernández de Solá está tratando de resolver rápidamente es el destino del malogrado multimedios oficial, cuyas arcas presentan signos evidentes de asfixia y cuyo futuro es incierto.

ADEMÁS

MÁS leídas ahora

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.