
Poesía y poder político
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La relación entre la Casa Blanca y la poesía puede verificarse en los versos tempranos de Barack Obama, su actual inquilino, y en los poemas adolescentes de George Washington; también en Carter, Lincoln, Tyler, Quincy Adams y Jefferson. Sin embargo, el tratamiento oficial de la "cuestión poética" va más allá de las vocaciones personales para centrarse en el modo en que cada administración ha buscado dejar constancia de sus predilecciones.
En 1961, John Fitzgerald Kennedy le pidió al poeta Robert Frost que leyera durante la ceremonia de asunción. La respuesta telegráfica del californiano no se hizo esperar:
Si a su edad usted tolera el honor de asumir como presidente de Estados Unidos, yo debería tolerar a la mía el honor de participar de alguna manera en su asunción.
Durante la primera asunción de Clinton, la poeta Maya Angelou leyó "En el pulso de la mañana" y señaló que la alienación de la humanidad respecto de la naturaleza es lo que nos desfigura como personas. El paso era importante y profundamente político. Angelou no sólo era mujer, sino también negra y con un pasado que propiciaba la discusión. Para su segunda asunción, Clinton eligió a su coterráneo Miller Williams, que habló del futuro, de cierta esperanza, de un lugar inhabitable en las miradas de los niños.
Una década más tarde, Barack Obama llegaba para fortalecer esa incipiente tradición. El privilegio en ese caso correspondió a la afroamericana Elizabeth Alexander que, a diferencia de sus predecesores, pertenece a una casta de bardos in vitro, una nueva estirpe de poetas académicos que amenazan con cambiar unas cuantas reglas de juego. Más recientemente y para su segunda asunción, Obama eligió a Richard Blanco, empujando el tejo aún más allá en lo que respecta a la definición de "lo que significa ser norteamericano": Richard Blanco fue concebido en Cuba, nació en España y creció en Miami. Y como si esto no fuera a levantar más de un par de cejas, Blanco es abiertamente homosexual y su primer nombre es un sincero homenaje a Nixon.


