
Quieren erradicar la costumbre de fotocopiar libros
Las pérdidas serían de $ 120 millones
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La vieja costumbre argentina de fotocopiar libros sigue en pie. Al menos, eso es lo que reflejan los centros de fotocopiado de las universidades y sus alrededores, repletos de copias no autorizadas. Pocos parecen decididos a dejar el hábito; sin embargo, ahora, los más perjudicados procuran un cambio.
La Cámara Argentina del Libro (CAL) comenzará una campaña contra las copias ilegales en las escuelas y universidades. Para ello, contratará inspectores que visitarán los establecimientos con la intención de "disuadir a los docentes y directivos y así lograr que disminuya radicalmente" esta práctica, según explican en un documento. En un principio, trabajarán en la Ciudad de Buenos Aires, el conurbano, Rosario y Córdoba.
La iniciativa tiene una razón: cada año las editoriales locales pierden entre 120 y 140 millones de pesos por los libros que son reproducidos total o parcialmente sin permiso, según un cálculo que realizó a fines de 2000 la Comisión de Reprografía de la CAL, que preside el editor de Lexis Nexis y ex gerente general de Abeledo Perrot, Carlos Pazos. De acuerdo con ese estudio, se hacen cerca de 3400 millones de hojas de fotocopias de libros.
La cifra no dista mucho de las que maneja la empresa Xerox Argentina, que estima que en el país se realizan unos 3600 millones de copias.
Sin embargo, al ser consultadas, otras autoridades de la CALdijeron que es imposible hacer un cálculo preciso. "Nadie desconoce que alrededor y dentro de las facultades hay fotocopiadoras -expresó Roberto Lightowler, gerente general de la CAL-. Cuantificar el daño es muy difícil, pero sí podemos decir que es muy grave", agregó.
En la Argentina no hay estadísticas de cuánto factura el sector. Los únicos datos que maneja la CAL son que el año último se publicaron unos 12.668 títulos con 74,2 millones de ejemplares, mientras que en 1999 se imprimió casi la misma cantidad de títulos y unos 7.000.000 de ejemplares menos.
Las fotocopias de libros sin autorización están prohibidas por la ley Nº 11.723, que regula la propiedad intelectual. La comisión que conduce Pazos ya inició 109 denuncias -principalmente, a negocios de fotocopiadoras en los alrededores de las facultades-, de las cuales 16 llegaron a juicio oral y otras 40 están en trámite de instrucción.
Y aunque vender o comprar apuntes fotocopiados es un delito, la costumbre no cede y alimenta un círculo vicioso. ¿En qué sentido?
Los editores afirman que si venden menos se ven obligados a hacer ediciones más pequeñas, que resultan más costosas. Eso -insisten- redunda en precios más altos al consumidor final (que sería una de las razones que lleva a la gente a sacar copias) y en menores ingresos no sólo para las editoriales sino también para las librerías y los autores.
Además, claro, en medio de esta situación se ubican los fotocopiadores que lucran y hacen un buen negocio con su actividad. Las copias, según el establecimiento, cuestan entre 5 y 7 centavos. Los ingresos que perciben los centros estudiantiles por fotocopias o apuntes varían; en Ingeniería de la UBA, por ejemplo, "se recaudan unos 75.000 pesos anuales", dijo el consejero estudiantil Guillermo Caporaletti.
Algunos casos
Ahora, los editores intentan generar cambios de hábitos como los de estos ejemplos que, según la CAL, se multiplican en el país.
-Casi el 90 por ciento de las fotocopias se realiza en el ámbito universitario.
-Una librería de la ciudad de Córdoba que trabaja dentro de un colegio vende libros fotocopiados a 50 centavos menos que el libro editado.
-Un colegio privado porteño de Barrio Norte vendió a sus alumnos, a un precio de 20 pesos, fotocopias a cuatro colores de un libro que en las librerías cuesta 15 pesos.
"Todos los colegios y todos los maestros fotocopian o trabajan con fotocopias", reconoció Osvaldo Cesarini, presidente del grupo de Editores de Texto de la CAL. "Con esta campaña, pretendemos concientizar a la gente. Para los colegios es también un problema; supongo que a nadie le gusta cometer un delito", agregó.
¿Quiénes son los principales autores reproducidos? Sigmund Freud, Karl Marx, Jacques Lacan, Anthony Guiddens, Michael Foucault y Guillermo O´Donnell son algunos de los autores que encabezan las listas de los más fotocopiados. En el ranking de las editoriales más perjudicadas figuran, siempre según la CAL, Paidós, Eudeba, Amorrortu, Nueva Visión, Alianza, Fondo de Cultura Económica y Siglo XXI.
La pregunta es cómo revertir una tendencia que se retroalimenta. Según Lightowler, desde hace "unos cuantos años las tiradas de libros universitarios han caído en forma notoria, pero no como producto de la situación económica".
"Hubo editoriales que pusieron precios aún por debajo de las fotocopias, pero igual no tuvieron éxito -continuó Lightowler-. Esta es una cuestión cultural hecha carne."



