
Recordaron a Mitre los vecinos de San Isidro
Fue evocado al pie del monumento
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Un homenaje a Mitre se realizó ante el monumento que lo recuerda en San Isidro, en el centenario de su muerte y cuando se cumplen 300 años del nacimiento de esa población.
En nombre del "pueblo y gobierno de San Isidro", el intendente, Gustavo Posse, colocó una placa recordatoria, acompañado por los secretarios de Desarrollo Social, Mario Alonso, y de Planeamiento, Carlos Prassel.
Lo mismo hicieron, por el Concejo Deliberante, su presidenta, Rita Kuzis, y su vicepresidente, Alfredo Laguzzi, Y por la familia del prócer, Cristián Abella Nazar, tataranieto, y Agustín Maschwitz, de 15 años, de la sexta generación de descendientes.
Una buena cantidad de vecinos y delegaciones de 14 escuelas se hicieron presentes y entonaron el Himno Nacional, ejecutado por la Banda de la Escuela de las Armas del Ejército, dirigida por el capitán Martín Agüero, que tocó un minuto de silencio.
Posse evocó a Mitre como militar, diplomático, periodista, fundador de diarios, un ejemplo que "trasciende los tiempos". Al señalar la necesidad de hacer funcionar el Mercosur, Posse recordó "la lucha denodada del general Mitre cuando intentaba a brazo partido interrumpir la guerra con el Paraguay, lo que no fue entendido por el dictador Francisco Solano López".
Al presentar el homenaje, el locutor, Enrique Landi, leyó: "Militar y poeta, periodista de vuelo y parlamentario elocuente, estadista, historiador, ejemplo de virtudes cívicas e integridad moral, poseía una enorme sugestión y el secreto de hacerse amar por las multitudes".
En nombre de los descendientes, habló el escribano Enrique Maschwitz (h.), que señaló a los estudiantes que Mitre había promovido la carrera de jóvenes con vocación intelectual y dijo que cuando era muchacho y trabajaba en el campo, se dijo de él: "El joven Mitre, en cuanto ve una sombrita se baja del caballo y se pone a leer".
Recordó que tuvo un matrimonio feliz y una familia de seis hijos, a dos de los cuales, Jorge y Adolfo, perdió en plena juventud, y la vida no le ahorró la tragedia de tener "una prolongada viudez de la mujer que amó profundamente".
Luego habló Bartolomé Abella Nazar, vecino de San Isidro y descendiente del prócer, quien señaló la relación de Mitre con ese partido, donde vive más de un centenar de sus descendientes. Evocó a Ignacio Ezcurra, muerto como periodista de LA NACION en Vietnam en 1968, y a su hermano Eduardo Abella Nazar, también periodista del diario, fallecido en un festival aéreo en 1957.
Ante la espléndida estatua, habló María Delfina Caprile de Ezcurra, bisnieta de Mitre, de 97 años. Recordó que su abuelo, Alberto Caprile, a los 27 años, quería importar espinacas de Italia y le ponían trabas burocráticas. Fue a ver al presidente Mitre, que lo autorizó y luego lo invitó a almorzar; en la mesa familiar, conoció a Josefina, hija de Mitre, con quien finalmente se casó.
Por LA NACION, asistió el doctor José Claudio Escribano, integrante del directorio, y por los familiares, entre otros, Marta Nazar de Abella Caprile, de 94 años, y cuatro de sus hijos; Enrique Maschwitz y otros descendientes.



