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EL BAILE DE LOS SOLTEROS Por Pierre Bourdieu-(Anagrama)-Trad.: Thomas Kauf-267 páginas-($ 61)
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Pierre Bourdieu murió en 2002 a dos meses de la publicación de El baile de los solteros, lo que le da al libro de este rabioso intelectual francés un relieve de legado póstumo. Quizá no haya mejor homenaje para quien gritaba a los cuatro vientos que era "un sociólogo" que esta obra donde una investigación de campo se exhibe en tres momentos distintos de su trayectoria: en sus inicios, en la etapa de decisiones y definiciones clave de su carrera y en la madurez. El baile de los solteros cumple así no sólo con el papel de relatar la vida de un hombre ejemplar que acaba de morir, sino también con el de rescatar la condición que lo hizo célebre: ser un investigador, un renovador incansable de las ciencias sociales de los últimos 50 años.
Resumir la trayectoria de Bourdieu resulta difícil. Baste con destacar que, junto al inglés Anthony Giddens, es la figura más importante de la sociología contemporánea. Ambos comparten un nivel de reflexión epistemológica acerca de la sociología que contribuyó a sacarla de los vaivenes que la arrastraban desde el momento mismo de su creación, en el siglo XIX, entre la explicación y la comprensión, el sujeto y la estructura, las leyes objetivas y las verdades subjetivas. Bourdieu, además, le ha impreso a su obra el ritmo de las investigaciones concretas, y muchos de sus libros son verdaderos clásicos.
El baile de los solteros es, a su modo, una autobiografía. Bourdieu la asimila a la categoría de Bildungsroman, una novela de iniciación. Su campo de estudio es la región del Bearne, en el sur de Francia, donde él nació y creció. Su objeto de estudio, el rol del matrimonio entre integrantes de las familias campesinas de la región en la reproducción de su vida social. El contexto del estudio es la irremediable crisis de un tipo de sociedad en vías de extinción por su fusión definitiva con la nación francesa, a través de la unificación del mercado nacional después de la Gran Guerra. La pregunta que Bourdieu quiere responder es: ¿cómo es posible que en una sociedad asentada en el derecho de los primogénitos varones, sean éstos los que en gran mayoría permanecen solteros?
La respuesta cambia a lo largo del tiempo y es notable observar cómo se involucra en ella Bourdieu, porque lo investigado es un retazo de su vida y porque el tipo de problema le permite recorrer todas las tensiones que intentó resolver en el marco de la sociología y todas las tiranteces de sus propios conceptos y teorías.
El primer artículo de 1962, "Celibato y condición campesina", presenta a un joven Bourdieu que aún no adquirió su propio arsenal de herramientas teóricas. El sociólogo de 30 años, que ya había hecho importantes investigaciones etnográficas en Argelia, necesita la presencia de su padre, perteneciente a la misma generación de sus investigados, para que éstos abran la puerta de sus recuerdos más dolorosos. Y cuando los ancianos hablan, cuando desempolvan las fotos escolares de sus hijos, Bourdieu se entera de que él mismo formaba parte de los "incasables" (imposibles de casar). Bourdieu está fascinado con esa vida que tiene que retratar y lo describe todo: este artículo es tan largo como los otros dos juntos y ocupa casi la mitad del libro. Existe una desproporción entre la cantidad de testimonios y estadísticas y la escasez de conclusiones que saquen el jugo a tanto dato, aunque el tendido de los problemas está listo para ser aprovechado por nuevos análisis. El artículo presenta un gran mérito: analiza agudamente ciertos temas, como la cuestión de género o la condición del cuerpo, que en aquel tiempo eran desdeñados como "sociología blanda" y que hoy son moneda corriente en las ciencias sociales. Sobre el final despunta tímidamente y sin coherencia orgánica la noción de habitus, un clásico de Bourdieu.
El habitus, serie de disposiciones y pautas de comportamiento que se diferencia del hábito como repetición inconsciente y de la estructura como factor determinante, aparece desarrollado y mejor rodeado de otros conceptos en el segundo artículo, "Las estrategias matrimoniales en el sistema de reproducción", de 1972. Bourdieu ya es toda una figura de la sociología, y está al frente de la Ecole Pratique des Hautes Etudes. Su explicación, que combina el habitus con otros conceptos como estrategia o reproducción, se complejiza notoriamente y se lanza a ensanchar el punto de vista en espacio y tiempo, pero las conclusiones que extrae son un tanto evidentes. Bourdieu parece ahora más preocupado por la denuncia de las injusticias de la sociedad campesina que por la comprensión del fenómeno.
Denuncia y comprensión, manejo con suficiencia de su propia teoría, ampliación todavía mayor del contexto espacio-temporal del análisis, todo ello confluye en el Bourdieu maduro que, a pedido, vuelve sobre el tema en el último artículo, de 1989. Ahora sí Bourdieu expone sólidamente las lógicas superpuestas que intervienen no sólo en la crisis de la sociedad campesina del Bearne, sino también en la incapacidad de esa sociedad para responder a los factores que la disuelven.
Sin duda la edición ha sabido poner de relieve la cuestión del "baile de los solteros", que es una de las aristas más interesante de estas investigaciones. Pero presenta ciertos errores gruesos, como varias partes traducidas dos veces, con sus consiguientes diferencias, y repeticiones de textos y anexos que, incluso si estaban en el original, podían haber sido resueltas de otra manera. No obstante, la obra en sí constituye una joya. Y como si fuera una premonición, las últimas palabras del primer estudio del joven investigador resuenan como el consejo final del viejo maestro: "La sociología no merecería tal vez ni una hora de dedicación y esfuerzo [...] si no se impusiera la tarea de devolver a esos hombres el sentido de sus actos".




