
San Martín, con perfil más humano
Hasta hace poco, los alumnos recibieron una imagen muy estereotipada que hoy está cambiando
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En 1930, María, en su primoroso cuadernito de cuarto grado de una escuela pública de la Capital, dibujó un San Martín heroico en su caballo blanco, trazó con cuidado el recorrido de las campañas en un mapa y escribió una composición sobre las máximas que gobernaron la vida del Libertador.
Más de medio siglo más tarde, en 1984, Natalia -también porteña- hizo prácticamente lo mismo en el suyo de quinto grado.
Y los ejemplos se acumulan. Porque, según un estudio basado en textos y dibujos realizados en el aula por alumnos de todo el país a lo largo del siglo XX, la imagen del Santo de la Espada -cuyo fallecimiento el 17 de agosto de 1850 se recuerda en el feriado de hoy- se mantuvo increíblemente estereotipada hasta hace pocos años.
"Se lo estudia como el genio militar y autor de ciertas máximas, pero desencajado del contexto y sin entrar en otras dimensiones de su personalidad. Tan sólo en el último tiempo comenzó a formarse una idea más profunda de las causas y consecuencias del accionar de San Martín, y ser retratado con un perfil más humano", señaló en diálogo con LA NACION Silvina Gvirtz, directora de la Escuela de Educación de la Universidad de San Andrés y responsable de la investigación.
-¿Por qué decidió estudiar qué nos dicen los cuadernos de clase sobre San Martín?
-Quería ver qué se enseñaba efectivamente en la escuela, ya que una cosa es lo que dicen los planes, el currículum y los libros de texto y otra, muy distinta, es lo que los chicos finalmente aprenden. Por ejemplo, los programas oficiales, al abordar la vida de San Martín, lo contextualizan con una periodización histórica; pero cuando uno mira los cuadernos, lo que se ve es que año tras año lo que se aprendía sobre el Libertador se limitaba a la efemérides y el calendario escolar.
-¿Cómo es eso?
-Claro, San Martín se estudiaba cerca del 17 de agosto y, por ejemplo, el descubrimiento de América, alrededor del 12 de octubre. A los chicos los llenaban de datos, pero no se les daba una idea de lo que significa la lógica del tiempo histórico. Además, cuando la enseñanza de la historia se liga a la efemérides, San Martín se vuelve un estereotipo que se repite durante todo el siglo. No se lo mira ni siquiera como estratego en el sentido más amplio del término, sino sólo como un genio militar asociado a frases famosas, como serás lo que debas ser o no serás . Se lo convierte en un modelo de figura, pero no se lo termina de incluir en una historia más dinámica.
-¿Es malo que San Martín sea presentado como un modelo?
-No, por supuesto que es bueno que tengamos modelos y símbolos patrios. Pero el problema es cuando se convierte a la historia en solamente eso, o cuando no se separan las cosas. Por eso es necesario que los maestros tengan claro cuándo están enseñando cívica, cuándo se recuerda a un símbolo de la Nación y cuándo se está tratando de entender la historia de un país con un abordaje más científico, por llamarlo de alguna manera. Y esto empezó a generalizarse sólo en los últimos años.
-¿A lo largo de la historia, los maestros manipularon la imagen de San Martín?
-En general la imagen que se transmite en los cuadernos se mantiene muy constante, aunque hay algunas variaciones en el énfasis que se pone en ciertos aspectos. Por ejemplo, durante el peronismo, los profesores la utilizaban para criticar al régimen al rescatar a San Martín como una figura que no sucumbía, justamente, ante la demagogia popular. Decían que, en el fondo, lo más magnífico que hizo fue retirarse a Europa para no entrar en el mundo de las luchas internas.
-¿En qué cambió la forma de enseñar a San Martín según muestran los cuadernos de los último años?
-La mejora tiene que ver con los cambios en la enseñanza de la historia, que por primera vez está más cerca de una verdadera disciplina que de una seguidilla de fechas para el calendario escolar. Hay una mayor variedad de libros de texto para elegir, y así se logra integrar una creciente diversidad de miradas y no todo se limita a un par de párrafos en el manual correspondiente. Sobre todo, se está poniendo más énfasis en el contexto, no sólo en la función de San Martín como Padre de la Patria. Se ve una dimensión más humana que antes no aparecía.
-¿Hay alguna diferencia en la manera en que recordaban a San Martín los buenos y los malos alumnos a lo largo del siglo?
-Es curioso. Para mi investigación pedí a la gente que me donara sus cuadernos mediante una campaña en colegios y programas de radio. Increíblemente, me vi inundada de material, incluso de principios de siglo. Pero encontré demasiados Muy bien 10 . Evidentemente, los padres de los malos alumnos no fueron tan crueles como para guardar esos recuerdos.


