
Se presentó la nueva ortografía del idioma español
El alfabeto tendrá 27 letras, se eliminan la “ch” y la “ll”; los cambios son propositivos
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GUADALAJARA.- "Pase lo que pase, seguiré escribiendo sólo con acento", dijo ayer Arturo Pérez-Reverte, de buen humor en rueda de prensa, durante la presentación de su novela El asedio . Mientras el escritor y académico español hablaba, los representantes de las 22 academias de la lengua española deliberaban a puertas cerradas por última vez antes de dar a conocer la decisión a la que llegaron sobre el texto definitivo de la nueva edición de la Ortografía razonada de la lengua española , que en España estará publicada antes de Navidad.
El creador del capitán Alatriste podrá seguir escribiendo los términos "sólo", "éste", "ése" y "aquél" como le plazca, porque los aspectos más controvertidos de la nueva ortografía y que provocaron mayor revuelo mediático, es decir, la acentuación de las palabras mencionadas, y el cambio de denominación de las letras "y", "b" y "v", por ejemplo, tienen carácter propositivo y no prescriptivo.
En un acto al que asistieron representantes de las 22 academias -ausente con aviso el presidente de la Real Academia Española, Víctor García de la Concha, por problemas de salud-, el director de la Academia Mexicana de la Lengua, José G. Moreno de Alba, leyó el acta en la que se resolvió "por unanimidad" aprobar la nueva gramática, respondió a la prensa y aclaró lo que, a su juicio, fueron algunos malentendidos que propiciaron la polémica.
Nueva gramática que no lo es tanto, según Moreno de Alba: "En 1999, la Real Academia Española publicó la más reciente ortografía revisada por todas las academias. Era un breve texto de reglas básicas. Aquí no se modifican reglas ni se añaden nuevas, sino que se detallan las ya existentes con mayor exactitud para facilitar el uso y la enseñanza de la lengua", explicó el académico. Respecto del reciente debate público, aclaró: "Se hizo mucho ruido con esto porque tal vez hicimos mal en dar ejemplos de asuntos que estábamos discutiendo y que no estaban resueltos y por eso de difundieron cosas equivocadas, seguramente por culpa nuestra".
Sobre los nombres de las letras "y", "b" y "v", explicó: "Vamos a proponer unificar los nombres de las letras en caso de diversidad de denominaciones ("ye" para la "y griega" y "uve" para la "v", según lo que las academias observaron en el uso mayoritario de los hablantes), pero en la nueva ortografía se aclara que los países o regiones que tienen el hábito de llamar a esas letras de otra manera lo pueden seguir haciendo. Proponemos, no imponemos. Nunca daremos coscorrones al que no lo hace".
El académico aclaró que este trabajo surgió a pedido de distintos ministerios y secretarías de Educación para orientar a los docentes de los países hispanohablantes en la enseñanza del español, pero que tampoco en ese caso será una imposición: quienes consideren que es más apropiado seguir enseñando que el "sólo" adverbial lleva tilde podrán seguir haciéndolo.
Didáctico, Moreno de Alba dio casi una clase de lengua para fundamentar los motivos que llevaron a las academias a proponer modificaciones como la supresión de algunos acentos y de la "ch" y la "ll" como letras. "Las academias observaron las razones por las cuales ciertas palabras llevan acento sin regirse en esto por las reglas ortográficas. Entre el «solo» adverbial y el «solo» adjetivo hay diferencia de significado y de función gramatical. Pero la lengua está llena de ambigüedades (¡afortunadamente, si no no habría poesía!) y no podemos resolver con acento todas las ambigüedades de la lengua. El alfabeto tendrá 27 letras. La ch y la ll son dígrafos (composición de dos letras), pero no eliminamos letras del alfabeto, sino dígrafos del inventario de letras", concluyó.


