
Stephen King puso punto final a un relato de la lucha contra el mal
Acaba de aparecer "La torre negra", la última entrega de una serie que comenzó en 1970
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MILAN (Corriere della Sera).- Stephen King llega en su Harley Davidson roja y se quita el casco bastante extravagante. Es un anticipo. Debe ser fotografiado en su oficina, en una gris zona industrial de Bangor, en Maine. "No subo a esta cosa desde hace cinco años, desde que tuve el accidente", dice, levantando con cuidado la pierna herida por encima del asiento.
King tiene el andar rígido de una persona mayor (tiene 56 años) y la espalda encorvada de un adolescente tímido y demasiado alto (mide 1,90 m). "No la usaba porque tengo problemas para apretar el freno con la pierna derecha. Hoy, sin embargo, pensé en hacer la prueba."
King revuelve en el asiento y extrae una bolsa de basura. "Qué contiene? Restos humanos, quizás. Eso es lo que esperan que diga." En realidad, tiene algunos impermeables. El accidente ocurrió el 19 de junio de 1999. King paseaba por la ruta 5, cerca de su casa de Bangor, y disfrutaba de antemano la película que iría a ver con su familia esa noche. Mientras caminaba, un camioncito Dodge se dirigió hacia él sin control. Al volante se encontraba Bryan Smith, un drogadicto que ya había tenido problemas con la Justicia por manejar sin precaución. Sobre el camión estaba también Bullet, un Rotweiler que estaba suelto y saltó sobre el asiento donde se hallaba una bolsa térmica que contenía hamburguesas que Smith había comprado para un asado. Smith se distrajo, perdió el control y terminó encima de King.
La cabeza del escritor dejó una rotura con muchas ramificaciones en el parabrisas, se rompió la cadera derecha, cuatro costillas y la pierna derecha en nueve lugares. La columna vertebral se lesionó en ocho puntos.
Smith falleció por sobredosis 15 meses después, el 21 de septiembre, día del cumpleaños de King. Cuando su marido estaba en el hospital, Tabitha King, también escritora, compró el destartalado camioncito, pero no, como dicen, porque el esposo pudiera romperlo con un palo de beisbol, sino porque estaba convencida de que él moriría en el hospital y no quería que el camión fuera rematado por Internet como el vehículo que había matado al escritor más popular de EE.UU.
En los últimos cinco años, en los cuales concedió pocas entrevistas, King ha hecho aparecer el accidente de modo obsesivo en sus novelas. En el "Atrapasueños" (2001), uno de los personajes tiene un accidente que recuerda al suyo. En un guión reciente para TV, Kingdom Hospital, un escritor es atropellado por un camión y luego, después de haber sido salvado de la muerte, pasa el resto de los episodios en estado de coma.
Pero la evocación más completa del accidente está en su último libro, "La torre negra", séptimo y último volumen de la serie épico-fantástica que lleva el mismo título y que apareció en EE.UU. y en Gran Bretaña, el 21 de septiembre. "Al comienzo, cuando sucedió, me decía: «Es verdad: me rompí la cadera, tengo una pierna en pedazos, pero no he estado en peligro». En cierto sentido era verdad. Pero si me hubiese golpeado algo más de un lado, hubiera quedado paralítico, y si hubiera ido a mayor velocidad, me habría matado. Necesité mucho tiempo para afrontarlo."
2500 páginas y quizás más
Según sus cálculos, luego del accidente debía escribir aún tres libros para que su pistolero de mil años, Roland Deschain, llegara a la torre negra de manera de poder descubrir muchos misterios. "Decidí que quería terminarlo. No deseaba traicionar las ambiciones del joven de 22 años que se proponía escribir la novela popular más larga de todos los tiempos. Y lo he logrado: tiene 2500 páginas y quizá más. Sabía que era como atravesar el Atlántico sobre una bañera. Pensé: sólo tengo que continuar trabajando porque, si me detengo, no recomenzaré más."
King inició la serie en 1970, a los 22 años, con "El último caballero" (que salió en revistas y fue publicado como novela sólo en 1982), con la intención de ambientar la saga fantástica de "El señor de los anillos", de Tolkien, en un paisaje épico donde regían las reglas de los spaghetti westerns de Sergio Leone (llamados así por ser financiados por empresas italianas).
Con el transcurso de los años, su fama creció gracias a novelas extremadamente populares como "Carrie" (1974), "Shining" (1977), "The Stand" (1978), "It" (1986), o "Misery" (1987), pero detrás de estos libros se encontraba una sombra. La de la torre negra, épica lucha del bien en contra del mal centrada en un grupo de viajeros del tiempo tomados de lugares y momentos diversos.
A medida que las novelas se acumulaban, la búsqueda de Roland se volvía más clara: salvar al mundo del mal en un ambiente apocalíptico llamado Tiempo Final, donde se encontraba la torre negra. Estas novelas eran leídas sobre todo por los fans de King, pero él cada dos o tres años les agregaba otro texto denso y altamente imaginativo.
Hasta ahora, King ha vendido tres millones de copias de "La torre negra". Si bien estas cifras no se pueden comparar con la decena de millones de copias logradas por sus novelas de terror, ahora que la serie está finalizada, King tiene la impresión de que las cosas cambiarán. "Ahora que los libros están terminados, espero que la gente comprenda que no es peligroso leerlos. Quizá funcione el boca en boca."
El Roland de King es una creación norteamericana optimista, un pistolero enérgico, el objeto de su búsqueda no lleva a una deprimente oscuridad, sino que se vuelve más claro y cargado de significado simbólico a medida que él se le acerca. Es un hombre que dispara y no hace casi nunca preguntas. Además, las mujeres lo desean y los hombres, al menos los que son como Stephen King, quieren ser como él.
"Tenía un mito en mi mente, cuando comencé: el mito del extranjero que desea hacer el bien. Creo que tuve una gran influencia; no sé como decirlo..., la iconografía de los héroes. Una figura valiente e inflexible."
Tan inflexible, que en la primera novela abandona a un niño que se llama Jake y opta por irse al encuentro con la muerte, antes que desviarse de su misión más grande.
¿Ahora que acabó la serie de novelas que estima la suma de todas sus obras piensa retirarse? "Me retiro de todas las estupideces. No deseo otro contrato para un libro." En la última página de "La torre negra", King escribe: "Nunca trabajé tanto en un proyecto en mi vida y sé, ¡ay de mí!, que el éxito no es total".
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