Tesoro imaginario
1 minuto de lectura'


Es indescriptible la fantasía que depara toparse con un arco iris. Siempre se piensa en tesoros escondidos en el exacto punto donde los colores tocan el horizonte, aunque nadie haya logrado llegar a ese sitio preciso y, menos aún, encontrarse con monedas de oro. El 7 de julio, Cullercoats, una localidad de pescadores ingleses de apenas 9000 habitantes, disfrutó de un arco iris sobre su playa semicircular y sus seis cuevas que atraen a turistas que buscan disfrutar de la naturaleza. Apenas cinco días después, otro arco iris ¿o el mismo? sorprendía a la altura de San Salvador, la gigantesca imagen del patrono de los pescadores en la escollera sur de Mar del Plata. Aunque se trate de apenas un fenómeno óptico y meteorológico, de una belleza conmovedora, bien podría ser una señal de que en esas dos costas tan distantes entre sí se esconden tesoros difíciles de desentrañar.
- 1
Una edición histórica para la Feria del Libro de Buenos Aires, que batió su propio récord de público
- 2
Andrés Malamud y Astrid Pikielny presentaron “Operación Argentina”: una lectura de la democracia desde Alfonsín hasta Milei
3Mo Yan cautivó a los lectores, en una jornada multitudinaria: “El Nobel no fue una meta sino un comienzo”
4Una campana humana y un tanque con orina: la provocadora apuesta de Austria en la Bienal de Venecia





