Todo cambia
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Recordarán aquello de la foto y la película. Lo que se ve arriba es, por supuesto, la foto. La foto del presente. Nuestra visión del mundo nos hace observar al gato como el depredador que mira indolente a su potencial presa. El cisne negro (Cygnus atratus), por el contrario, majestuoso y repleto de símbolos y de mística, es visto como un ejemplo de mansa serenidad. Pero la película es bastante más complicada. Sin entrar en detalles, las aves son descendientes de uno o más grupos de dinosaurios; los gatos, como el resto de los mamíferos, tuvieron la oportunidad de evolucionar cuando los grandes reptiles se extinguieron, probablemente por la caída de un cometa hace 65 millones de años. Así, pasaron de cazadores a cazados, y el largometraje filogenético muestra a los temibles terópodos (por ejemplo, los velociraptors de Jurassic Park, que en rigor se llamaban Deinonychus) transformarse en aves de apariencia pacífica acechados por un malévolo felino. Calumnias.







