
Un paseo por el mundo interior de Roberto Matta, en 52 grabados
Se inaugura hoy una exposición del gran artista chileno
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En Chile fue casi un prócer de la cultura. En la Argentina, sólo quien tiene relación con el mundo del arte lo conoce. Pero para los entendidos Roberto Matta fue el último surrealista, fallecido hace muy poco, en noviembre de 2002.
La muestra que se inaugura hoy en el Centro Cultural Borges -San Martín y Viamonte- permitirá a los especialistas disfrutar de la obra gráfica que Matta realizó entre 1970 y 2000; una rareza en Buenos Aires. Y a los curiosos, a través de 52 grabados confeccionados con diferentes técnicas, les permitirá descubrir a uno de los más importantes artistas latinoamericanos en el nivel mundial.
Claro que la obra de Matta no es sencilla y, aunque lleve sobre sus espaldas el mote de surrealista -y una historia compartida con personajes como Breton, Duchamp y Picasso-, el visitante no se encontrará con algo parecido a lo que hacía Salvador Dalí. Nada que ver.
Los grabados que se presentan en el Borges son figurativos, pero, en no pocos casos, coquetean con la abstracción. Eso, cuando los personajes no se transforman en seres casi fantásticos, con cabezas con forma de pez.
Divididos en dos grandes series -"El Quijote" y "Verbo América"-, en los grabados predomina algo así como el formato del cómic: una subdivisión de la tela en varias situaciones donde transcurren pequeñas escenas con diversos personajes, a veces -toda una curiosidad- con diálogo.
Así, de la boca de uno sale: "Allende quiere decir siempre más allá". Y de otro: "Nadie nace rojo. Uno se pone rojo evitando errores". Tan sólo una pequeña muestra de su romance con el comunismo y su compromiso con la revolución cubana.
Primer viaje al exterior
La historia de Matta es, en parte, la historia del arte contemporáneo. Importante en el mundo del surrealismo, influencia para los creadores del llamado expresionismo abstracto y eterno experimentador, ninguno de los principales museos de arte del mundo dejó de exponer sus obras.
Las que se muestran en el Borges pertenecen al Museo de la Solidaridad Salvador Allende, de Santiago, Chile, e integran una muestra itinerante que sale del país trasandino por primera vez, tras ser expuestas en unas 30 ciudades, del otro la de la Cordillera.
Carmen Waugh, la directora del museo, dijo a LA NACION que "lo que se verá en Buenos Aires no necesariamente se puede disfrutar si uno visita Santiago. Así que es toda una oportunidad". Reconoció, además, que la exhibición es muy representativa de la obra gráfica del artista, que también fue prolífico en cuanto a la pintura y, bastante menos, quizás, la escultura.
La muestra se puede visitar hasta el 7 de septiembre, de lunes a sábados, de 10 a 21, y los domingos, a partir de las 12. La entrada cuesta $ 2, pero hay descuento para jubilados y estudiantes, que pagan un peso.



