
Un Teatro Colón inquieto
Lanzó una campaña de intervenciones urbanas sopresivas, aquí una entrevista exclusiva con el creador del proyecto, Darío Lanis. Mirá el video de la primera aparición
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Este año no es uno más para el Teatro Colón. Cumple cien años y los ojos están puestos en él. Su casa tiene las puertas cerradas por el incierto Masterplan y sus músicos, sus líricos, sus bailarines y sus directivos, en fin, sus artistas, están diseminados tratando de mantener viva la programación del teatro. A esto se le suma la necesidad de mantener los lazos con el público, y en este sentido, la comunicación institucional funciona como anexo a la riquísima producción del Colón, que habla por sí misma.
En este sentido, hace tres años se viene gestando un proyecto que vio la luz en abril, en la Feria del Libro: se trata de una campaña de intervenciones urbanas, de apariciones artísticas que sorprenden a la gente y rompen con lo tradicional.
La agencia de creativos CraveroLanis y el Instituto Superior de Arte del Teatro presentan este proyecto que tiene la intención de acercar el Colón a más gente, bajo el lema Teatro Colón. Es argentino, cumple 100 años y es de todos.
Aquí, el dueño de la idea, Darío Lanis, responde todo sobre los orígenes, el presente y el futuro de esta campaña, que cuantas más apariciones haga, más dará que hablar.
¿En que consiste la campaña que ideaste para el Teatro Colón?
Es una co-producción que hacemos con el Instituto Superior de Arte del Teatro Colón, dirigido por la talentosa Ana Massone. Son intervenciones artísticas urbanas, que consisten en fragmentos de óperas populares, realizadas por los artistas del teatro. Tienen la particularidad de suceder en espacios públicos y, sobre todo, son sorpresivas. La gente que está circulando por distintos lugares urbanos es sorprendida con una presentación de diez minutos, ya que es lo máximo que uno puede intervenir en un público que está allí por otras razones. Tuvimos un muy buen comienzo en la Feria del Libro.
¿Cuál es el mensaje que buscan transmitir?
El objetivo es intentar acercar nuevos públicos al Teatro Colón, llegar a más gente de una manera diferente y romper esa barrera que hay de público entendido solamente. Esto se enmarca en una tendencia que existe en los pocos grandes teatros del mundo, como es el caso de la Opera de París o la Scala de Milán. Estas instituciones están preocupadas y ocupadas en el problema de acercar nuevos públicos, particularmente público jóven, porque entienden que el promedio de espectadores está entre los 55 y los 65 años.
A través de estos fragmentos decimos que "el Teatro Colón es argentino, cumple 100 años y es de todos", esa es la consciencia que queremos alimentar. Es algo que está en la cabeza de muchas personas que hace mucho trabajan en la órbita del teatro, y con esto estamos intentando llamar la atención de más gente que no es el público del teatro, que por ahí no se acercó por desinformación o por algún prejuicio, y quizás descubra propuestas que no conocían de la programación del Cólón.
¿Quienés son los artistas que están participando?
Pertenecen al Instituto Superior de Arte del Colón. La primera intervención fue un trabajo magnífico que hizo Lizzie Waisse. Ella fue la régie que adaptó esta maravillosa ópera a un formato de diez minutos, lo que es una tarea bastante compleja entendiendo que originalmente dura más de dos horas. La adaptó y fue la que coordinó al grupo compuesto por una maestra pianista (Alicia Mazzieri ) , un redoblante (Florencia Barrientos) , una arpista (Mercedes Bralo Cisternas), un barítono (Leonardo Menna), un tenor (Duilio Smiriglia) y una soprano (Mariana Mederos). ( Ver ficha técnica aparte ).
¿En que consistió la primera intervención en la Feria del Libro? ¿Cuál fue la repercusión en la gente?
La gente que estaba en la Feria había sido convocada para el acto inaugural. Teníamos mimetizado un tenor, que era un falso señor de mantenimiento, y al barítono, al redoblante y a la arpista con el atuendo del personal de seguridad de la Feria. Estaban tan bien caracterizados que la gente le preguntaba sobre los stands y a qué hora hablaba Piglia. Luego del tradicional corte de cinta, el redoblante rompe el silencio y empieza a cantar el tenor, que venía levantando las colillas del piso.
El público disfruto muchísimo, mucha gente se fue acercando, y se calculo que había más de mil personas que se concentraron en el hall. Al final se da el mensaje "es argentino, cumple cien años y es de todos". En este caso inicial se realizó El Elixir del amor, de Donizetti. Tuvimos mucha repercusión, la gente quería saber más, cuándo había otra aparición, y le teníamos que explicar que no podíamos porque era traicionar la idea de la sorpresa.
¿Quién te convoca?
Me convocó Capobianco, tres gestinones atrás –asumió como director en 2004 y renunció en junio de 2005 por cuestiones personales.- Después vino Iglesias -director desde 2005 hasta 2007- con quien empezamos a trabajar en la producción del proyecto, y lo continuamos con la gestión actual, con Sanguinetti.
¿Cuál fue el pedido del Colón, antes de que se transforme en campaña creativa?
Nos comentan sobre esta preocupación, que se habla históricamente en el teatro, de llegar a más gente, de formar nuevos públicos. Es tan vasto el universo del Teatro Colón…uno descubre ahí un montón de gente talentosa con ideas muy buenas y originales, que por ahí no se conocen, entonces se necesita una especie de armado de equipo intentando traducir todo eso que se hace para un público más vasto. Esas cosas no son milagrosas es un proceso que demanda mucho trabajo y mucho esfuerzo y depende de muchas personas.
Por una referencia de un trabajo que habíamos hecho para el Malba, que tenía el mismo objetivo, nos conectan a nosotros. Generamos la idea y trabajamos con ellos para ver cómo se podía implementar
La segunda parte del lema "cumple 100 años", ¿Qué aporta el Centenario a su propuesta y que función cumple la propuesta para en Centenario?
Todas las instituciones importantes tienen una comunicación institucional, especialmente cuando se celebra un hecho importante. Pasa con los museos y teatros más importantes. Se aprovechan estos momentos de las celebraciones, desde el punto de vista de la comunicación, para buscar otro objetivo adicional. La intención es tratar de aprovechar ese momento para llegar a la gente que está más atenta por la coyuntura del Centenario y recordarles lo maravilloso del teatro con el que cuentan en la argentina, lo importante que es y, sobre todo, que es de todos. Cualquiera puede disfrutarlo y muchas veces no se sabe tanto del Teatro Colón, por distintas razones que nos exceden, pero tratamos de cumplir lo mejor posible esta tarea, aportando un granito de arena con una acción de comunicación.
Algunos ven con malos ojos que el Teatro Colón deje en manos de una agencia de creativos la responsabilidad del Centenario…
Nosotros aportamos un grano de arena dentro de las comunicaciones del teatro con la comunidad. Ni siquiera este segmento esta en nuestras manos únicamente, ni trabajamos unilateralmente. Es un trabajo que hacemos en conjunto con el Instituto Superior de Arte del Teatro Colón. En nuestras manos está la idea de comunicación, después el mensaje artístico en sí mismo lo desarrolla el Colón. Es una co-produccion en donde cada uno hace lo que mejor sabe hacer.
Y de sus cabezas, ¿cómo surge la idea?
Dentro del pedido que nos hicieron nos pareció pertinente utilizar el mismo arte que realiza el Colón como mensaje. Y que eso generado por los artistas llegue a un publico que no esta esperando ese arte, que es sorprendido por el arte. Esa sorpresa tiene una capacidad de captar la atención desde otro lugar, distinto a pedir que te vayan a ver. Es ir y advertir que hay una producción artística muy interesante que quizás no conocés, simplemente porque estás un poco más lejos o porque estás en otro tema: es una invitación a prestar atención. De ahí es idílico pensar que las mil personas que vieron la intervención vayan a ver el programa de Colón, pero la campaña va generando algo y es innovadora.
¿Qué me podes adelantar, sin romper la sorpresa?
Se buscarán espacios urbanos cotidianos algunos con más cantidad de gente, otros no tanto. En la selección de esos lugares se buscará tener la acústica y capacidad de desplazamiento lógico y determinar que tipo de ópera para el lugar, esto lo trabajamos en consonancia con los conocimientos que tiene el teatro. Sí te puedo decir que van a ser lugares diversos y poco pensados para este tipo de espectáculos.
¿Hasta cuándo se va a desarrollar?
Tuvo una fecha de comienzo y por suerte no hay una fecha de finalización. La idea excede el año del centenario: empezó antes y podría seguir después…



