
Una cita con los grabados de Rembrandt
Se trata de una selección de 83 obras procedentes del Museo Casa de Rembrandt, de Amsterdam
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A partir de hoy, y hasta el 29 de mayo, se verá por primera vez en América latina una selección de 83 obras procedentes de la Casa de Rembrandt, en Holanda.
El privilegio de albergarlas lo tendrá el Museo Nacional de Bellas Artes. En rigor, el edificio de Recoleta será la primera escala de la muestra itinerante que será inaugurada, a las 19. Los grabados seguirán viaje, a lo largo de 2002, por Uruguay, Brasil, Colombia y Ecuador.
Nacido en 1606, Rembrandt es considerado uno de los más grandes pintores del arte occidental. Fue un intérprete singular de la naturaleza humana y un maestro de la técnica, tanto en la pintura como en el grabado.
Si la pintura "Ronda nocturna" hizo de Rembrandt un artista inmortal y del Rijksmuseum de Amsterdam una escala obligada para cualquier amante del arte, fueron sus piezas gráficas la causa de la alta estima que el maestro del claroscuro logró entre sus contemporáneos. La vehemencia, la pasión y la soltura del gesto convierten estas piezas en un anticipo de la modernidad en pleno período barroco.
Rembrandt es un innovador y en estas pequeñas piezas se descubre el fin del compromiso mimético con la realidad. El artista nacido en Leiden se vale del aguafuerte y del buril para crear climas con una enorme soltura y sensualidad. Su técnica, anticipada por Durero, fue el modelo de sus alumnos y marcó el camino por el que continuaron Goya, Soutine, Picasso, Delacroix y Van Gogh.
Las obras de Rembrandt -el primer artista moderno de Holanda y autor de más de 600 cuadros- abordan temas bíblicos, por los que el artista tenía especial preferencia, desnudos y autorretratos. En la muestra del Bellas Artes habrá también una selección de retratos y paisajes, como la vista del "Puente de Six", producto de un día de campo que compartió con su gran amigo Jan Six.
Se incluyen, además, 40 trabajos de sus contemporáneos y una pieza considerada la joyita de la muestra: el retrato de Libeth, la hermana de Rembrandt -ex colección Hirsch-, que fue donado por Claudia Caraballo de Quentin y Octavio Caraballo para la sala Hirsch, ambientada conformando los más exigentes estándares museológicos internacionales.
Lazos culturales
Antes de partir para Polonia, su nuevo destino, Jan Edward Craanen, embajador de los Países Bajos en la Argentina, cerró los acuerdos con las empresas holandesas radicadas en nuestro país y logró que la muestra de grabados de Rembrandt se concretara al margen de las señales agoreras de la economía posconvertibilidad.
Para acompañar las obras viajó a Buenos Aires Ed de Heer, director del Museo Casa de Rembrandt, de Amsterdam, quien destacó en diálogo con LA NACION la calidad de la selección y el carácter excepcional de esta oportunidad única. El Museo Casa de Rembrandt, ubicado en la propiedad habitada por el maestro durante más de veinte años, exhibe permanentemente su obra gráfica, que fue un campo de experimentación impar, pero también una fuente segura de ingresos.
Rembrandt tuvo una vida difícil en el plano sentimental y en el económico. Perdió a sus dos hijos pequeños; Saskia, su mujer, murió joven, y una audaz inversión económica en acciones de una flota comercial perdida en un naufragio casi lo lleva a la ruina. Sin embargo, nunca dejó de pintar ni de producir. Tuvo un séquito de admiradores y de alumnos y, como todos los artistas exitosos, fue copiado hasta el cansancio.
En los últimos años, todas las obras de Rembrandt fueron sometidas a un riguroso análisis resumido en la "Rembrandt research". El tratado de mil páginas, firmado por estudiosos de los principales centros académicos de Occidente, determinó la autenticidad de las obras firmadas por el holandés y redujo drásticamente el número de auténticos.
Entre otros descubrimientos se demostró que algunos de los cuadros que exhibía el Museo Metropolitano de Nueva York no habían sido obra de Rembrandt, sino de sus alumnos.
Maestro del grabado
Jacobo y Benjamín
Aguafuerte (1637)
- La obra gráfica de Rembrandt está considerada como un anticipo de la estética que años más tarde cultivarán Goya y Soutine, entre otros. En la muestra “Rembrandt, el primer artista moderno de Holanda” se exhiben 83 grabados del maestro del claroscuro y 40 piezas de artistas contemporáneos.
Autorretrato
Grabado (1630)
- Los temas recurrentes en la obra gráfica del artista holandés son los autorretratos, el paisaje y los temas bíblicos, por los que siente especial predilección. Es la primera vez que se verán piezas procedentes del Museo Casa de Rembrandt, de Amsterdam, en América latina.
Retrato de Lisbeth
Oleo sobre tela (1633)
- Es la pieza que abre la muestra que se inaugura hoy, a las 19, e integra la colección permanente del Museo Nacional de Bellas Artes. Donada por los herederos de la familia Hirsch, se exhibe en la sala del mismo nombre, ambientada con el más riguroso control museológico para exhibir piezas del período barroco.
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