Una escuela cercada por el pasado
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Internas: la vicedirectora de la escuela es el eje de una disputa entre alumnos del centro de estudiantes que denuncian amenazas y presiones; las autoridades apoyaron a su colega.
Pintadas misteriosas supuestas amenazas denuncias judiciales... las autoridades de un colegio y dos de sus alumnos quedaron en el ojo de la tormenta que se desató ayer sobre la Escuela Media N° 6 mejor conocida como ex Colegio Nacional de Vicente López.
Hace algunas semanas la casa de Mabel Antelo vicedirectora de la institución amaneció con una pintada que decía "Antelo nazi: los ocho del `76" en alusión a varios estudiantes del colegio desaparecidos bajo las botas del proceso militar.
Todo hubiera quedado en un simple hecho policial pero días atrás dos alumnos Diego Giani Vico y Juan Manuel Bassús miembros del centro de estudiantes y fervientes opositores de las autoridades del colegio se vieron repentinamente implicados al ser llamados a declarar en la causa penal iniciada por el marido de Antelo sobre la agresión a su propiedad.
Ambos estudiantes declararon ayer en calidad de testigos en la Brigada de Investigaciones N° XVI de Vicente López apoyados por amigos parientes abogados y compañeros todos sorprendidos por la citación.
"Quieren meter miedo"
"Quieren meter miedo" declaró Giani Vico a La Nación. "Tomamos esto como un ataque a todo el centro de estudiantes para que no nos movilicemos en contra de la ley federal de educación y contra el examen de egreso."
"Nuestro colegio es muy reconocido. Si nos debilitan a nosotros debilitan la Coordinadora de Estudiantes Secundarios en la que participa gente de setenta colegios" dijo su compañero Bassús.
Los chicos "rebeldes" agregaron que días antes de las pintadas ambos fueron citados por la vicedirectora quien los instó a cambiar sus métodos de protesta -asambleas marchas sentadas- porque "así comenzaron los desaparecidos".
Una persona irreprochable
Tras la reunión llegaron las pintadas y a éstas siguió la citación judicial: se formó así una aparente cadena de causas y efectos unida por eslabones de hechos y denuncias.
En la sede del colegio Antelo se negó a hablar con dos periodistas de La Nación quienes en su lugar se encontraron frente a un numeroso grupo de docentes irritados.
Todos unieron sus voces y pusieron las manos en el fuego por su colega.
"Se la acusa de represora cuando en realidad es abierta permisiva y ha participado en todas las jornadas de derechos humanos que realizó la escuela" dijo uno de ellos.
Amenazas pintadas y denuncias. Una pequeña lucha de poder sin escrúpulos y sin cuartel.
Fernández Meijide una historia negra
El Colegio Nacional N° 1 de Vicente López (hoy Escuela de Educación Media N° 6) vivió en carne propia el azote de la última dictadura: en octubre de 1976 en el término de dos días cinco de sus alumnos fueron secuestrados y desaparecidos entre ellos Pablo Fernández Meijide hijo de la actual senadora y estatuyente del Frepaso.
El origen del episodio según investigó la familia de Pablo fue una venganza personal iniciada por un capitán de la Marina que en 1974 había sido director de ese colegio. Cuestionado por los estudiantes durante su cargo el marino encontró el momento del ajuste de cuentas dos años después cuando ya en plena dictadura pudo marcar en una lista negra los nombres de sus enemigos adolescentes. Con un dato aún más patético: no se llevaron a la gente que buscaban. Según el informe del marino el grupo de tareas debía encontrar a una chica de nombre María de novia con un tal Pablo uno de los estudiantes que había cuestionado al capitán dos años antes. Pero María había terminado su relación con aquel Pablo hacía ya tiempo y estaba de novia con otro Pablo el hijo de Graciela Fernández Meijide.
El grupo de tareas no vio la diferencia no le importó saber que ese chico que para 1974 apenas tenía 14 años ninguna participación había tenido en aquella historia que tanto odio tanto rencor y tanta sed de venganza provocaron en el ánimo del capitán.





