
Yapeyú se vistió de fiesta para memorar al padre de su tierra
Se inauguró, además, la señalización de los monumentos y lugares históricos
1 minuto de lectura'
YAPEYU.- El pueblo natal del Libertador tuvo ayer su propia fiesta. Como es tradición en esta localidad correntina cada 17 de agosto, los yapeyuanos embanderaron también ayer sus casas modestas y sus calles de tierra y salieron a recibir a las delegaciones militares, escolares y de funcionarios provinciales y nacionales que llegaron para celebrar el 150º aniversario de la muerte del Padre de la Patria en el lugar donde nació.
Un espléndido día de sol fue el marco ideal para el festejo, que comenzó con los actos protocolares de rigor y siguió con un desfile cívico-militar que convocó a yapeyuanos y vecinos de localidades cercanas. Todos invadieron por un día la permanente tranquilidad del pueblo situado a orillas del río Uruguay.
Al mediodía, el escenario de los actos fue la Plaza de Armas, justo al lado del templete que resguarda las ruinas de la casa en la que nació el Libertador, el 25 de febrero de 1778.
Allí se levantó un palco alrededor del cual se ubicaron los representantes del Ejército, del Regimiento de Granaderos a Caballo, de la policía, de escuelas, de asociaciones tradicionalistas correntinas y misioneras, y militares brasileños, en un grupo en el que alternaban trajes y corbatas con uniformes militares, guardapolvos más blancos que nunca con gauchos a caballo.
Unos y otros soportaron estoicamente los rayos del sol correntino mientras tuvo lugar el acto protocolar. El secretario de Turismo de la Nación, Hernán Lombardi, en representación del presidente Fernando de la Rúa, y el ministro de Gobierno de la intervención federal en Corrientes, Raúl Ripa, encabezaron el acto.
Tras los discursos y las ofrendas florales, Lombardi encabezó la inauguración de la señalización del circuito histórico de Yapeyú, es decir, la instalación de carteles con referencias en los monumentos y lugares históricos del pueblo, escritos en castellano, inglés, portugués y guaraní.
Los carteles se ubicaron en el Museo Sanmartiniano, las ruinas de la casa natal, la municipalidad, la iglesia, el museo jesuita, el centro de referencia, el anfiteatro y el Regimiento de Granaderos a Caballo.
En su discurso, Lombardi expresó su intención de "quintuplicar el número de argentinos que viene a Yapeyú cada año, para generar trabajo y fomentar el turismo".
Esta iniciativa es parte del programa de Turismo y Cultura, que ya instaló señalización en varios barrios porteños y en la ciudad correntina de Itatí y ahora se extenderá a otros sitios históricos del país.
A las cuatro de la tarde, la gente esperaba el comienzo del desfile ubicada prolijamente a ambos lados de la calle que va desde las ruinas de la casa natal hasta la entrada al pueblo, provista con sillitas plegables, banderas argentinas, mates y gaseosas. Entonces comenzaron a desfilar las delegaciones escolares, los chicos con atuendos que recreaban escenas de la vida del Libertador, seguidos por los militares, que levantaron polvo colorado con su paso prolijo y orgulloso.
Al llegar al final del recorrido, toda la rigidez de la ceremonia se deshacía entre los padres que sacaban fotos a los chicos y las maestras que trataban de contener el entusiasmo.
"Fue un gran trabajo organizar el desfile", dijo Miriam Piloni, maestra de tercer grado de la Escuela Nº 428, la única primaria de Yapeyú, mientras la pequeña Gregoria Matorras se sacaba los guantes de encaje negro y un granadero de diez años entregaba el sable de cartón a su mamá.



