Annacone, el guía espiritual de Sampras y Federer

Sebastián Torok
Sebastián Torok LA NACION
Paul Annacone junto con las dos leyendas que entrenó: Pete Sampras y Roger Federer
Paul Annacone junto con las dos leyendas que entrenó: Pete Sampras y Roger Federer
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1 de agosto de 2019  • 00:30

Pete Sampras y Roger Federer tienen demasiadas cosas en común. Forman parte de un género de deportistas que potenciaron sus carreras hasta encumbrarse en leyendas. Exitosos hasta el empalago, referentes globales, prodigios mentales, competidores feroces y talentos apabullantes, también atravesaron períodos de frustraciones, obviamente. Padecieron -y todavía padece el suizo- un buen puñado de desilusiones que en sus casos tuvieron mayor resonancia por la categoría de sus obras tenísticas. Cuando los grandes campeones empiezan a extraviar la pimienta y a perder más de lo acostumbrado, la inestabilidad se les vuelve un gran obstáculo a toda hora. Y en cierto momento, ambos recurrieron al mismo hombre para intentar de recuperar la memoria: Paul Annacone. Nacido en Southampton, un pueblo de unos 57.000 habitantes del condado neoyorquino de Suffolk, se destacó como tenista ofensivo -con un efectivo combo de saque y red-, alcanzando el 12º puesto del ranking individual en 1986 y el 3º en dobles en 1987 (ganó 14 títulos, entre ellos el Abierto de Australia 1985, en pareja con el sudafricano Christo van Rensburg). Sin embargo, la mejor victoria de Annacone fue elaborar un método confiable y eficaz como entrenador y ponerlo en funcionamiento. Lo exprimieron Pistol Pete, Federer y también el británico Tim Henman.

"Toda la ayuda del mundo no puede cambiarte a menos que quieras cambiarte a ti mismo. Al observar las carreras de Federer, de Sampras y de Henman, por ejemplo, la voluntad de triunfar coincidió con la voluntad de mejorar. Y a medida que el deportista envejece esto se vuelve aun más importante. El poder de creer en uno mismo está forjado por muchas cosas, incluida la capacidad de escuchar y el deseo de aprender a medida que se sigue", es una de las máximas de Annacone. Luego de un largo período vinculado a Sampras, desde 1995 a 2001, los objetivos del coach y del tenista se bifurcaron. Annacone proyectó su vida hacia otro lado: como director de un programa de alto rendimiento de la Asociación estadounidense de tenis (USTA). Y Sampras, ya treinteañero, probó con otros entrenadores (Tom Gullikson, José Higueras), pero el por entonces ganador de 13 Grand Slam perdió la brújula.

Después de ganar Wimbledon 2000, no dejó de perder finales, incluidas dos del US Open (2000 y 2001). Un mes antes de Flushing Meadows 2002, los caminos de Sampras y Annacone se unificaron. ¿Cómo terminó la historia? Con Sampras (era 17º) campeón del US Open, derrotando a Andre Agassi en la final. "The King of Swing" no volvió a jugar luego de ese septiembre mágico y, un año después, en el mismo escenario, oficializó el retiro. "Sampras fue un atleta especial. Tenía la intención de ser uno de los mejores y tuvo gran concentración y capacidad para comprender todas las áreas de su juego y su preparación para lograr el objetivo. Era un maestro en aceptar lo que no podía controlar y no permitía que las cosas que no eran importantes lo afectaran. Entendió cómo manejar su entorno. Aceptó tanto la victoria como la derrota de una manera pragmática. No permitía que la emoción nublara su evaluación y eso ayudó en su longevidad", describe Annacone, en conversación con LA NACION.

Annacone, parte del equipo de Federer cuando el suizo ganó Wimbledon 2012
Annacone, parte del equipo de Federer cuando el suizo ganó Wimbledon 2012

Hay situaciones que no ocurren por casualidad. Federer también seleccionó a Annacone para gestionar una etapa de su carrera con altibajos. En agosto de 2010, con 29 años, anunció el acuerdo con el coach estadounidense. Después de perder la final del US Open de 2009 frente a Juan Martín del Potro, el suizo tuvo algunos traspiés que lo llevaron a hacer diversas evaluaciones y cambios. El gran Roger, por entonces con 16 coronas de Grand Slam, precisaba "armonía" en su equipo y, tras observar algunas opciones, con Annacone la consiguió. Empezó a economizar su energía, a acortar los puntos e incorporó el espíritu agresivo en el juego que tanto impulsó Annacone siendo jugador. La Copa de Maestros de Londres 2010 y 2011, más el séptimo trofeo de Wimbledon (en 2012), fueron los logros más valiosos que consiguieron en sociedad. "Roger y Pete son personas bastante diferentes y similares a la vez. A Roger le queda mucho en su tanque de combustible y todavía tiene ganas de seguir adelante. Pete, en los últimos tiempos de su carrera, se estaba relajando más. Tienen diferentes formas de operar, pero ambas son efectivas en sus propios mundos", añade Annacone, actual comentarista en Tennis Channel.

¿Qué diferencias hay entre Federer y Sampras? "Han tenido una gran perspectiva del juego y fueron seguros de ellos mismos como personas y atletas: gran enfoque, inmenso talento y claridad. Pete, entendió, y Roger, entiende, sus propios cuerpos y eso los ayudó a maximizar el talento. Pete tenía una manera fabulosa de concentrarse y lo hizo al final de su carrera para ganar el US Open después de estar 25 meses sin títulos", es la radiografía de Annacone. Y aporta, sobre el actual Nº 3 del tour: "Roger todavía encuentra felicidad al golpear la pelota, ir al gimnasio, viajar. Es difícil imaginar que cerca de los 38 años (los cumplirá el 8 del mes actual) esa rutina siga siendo divertida, pero lo es para él. Simplemente, le encanta jugar al tenis".

Annacone es toda una referencia en el mundo de las raquetas. "¡Qué grandes guerreros!", sentencia cuando se le pide una referencia de los tenistas argentinos a lo largo de la historia. Y agrega sobre Del Potro: "Podría haber sido número 1 sin tantas lesiones. Es un talento increíble que ha luchado con muchos problemas físicos. Fue muy bueno verlo el año pasado en la cima de nuevo". Luego de la ruptura del vínculo entre el tandilense y Franco Davin, en julio de 2015, hubo versiones sobre un hipotético vínculo entre el argentino y Annacone. ¿Fue real? "Hablamos un par de veces, sí. Pero fue un momento difícil para él porque estaba regresando tras las lesiones de muñeca. Soy un gran fan suyo y lo considero un amigo".

Profundo observador de la actualidad, Annacone (56 años) ve a Nick Kyrgios como "un talento increíble" cuyo futuro depende de "él mismo". Entiende que las nuevas generaciones tienen entornos y tentaciones diferentes: "Redes sociales, teléfono, presiones. No es fácil manejarlo siendo joven y famoso". Y concluye, melancólico, imaginando cómo será el tenis el día que ya no estén Federer, Rafael Nadal y Novak Djokovic: "Será muy triste. Esta fue una era asombrosa, quizás la mejor de todos los tiempos. Espero que se mantengan saludables y con ganas de competir unos años más".

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