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SEPANG, Malasia.- La lluvia que se abatió sobre el circuito de Sepang hoy, cuando faltaban 40 minutos para la largada programada, desbarató los planes de varios equipos, entre ellos los de Alpine, pero no los de Max Verstappen, que ganó tras una batalla contra los dos Mercedes de Kimi Antonelli y George Russell.
Tras el aguacero monzónico que cayó faltando media hora para la largada, se quiso iniciar la carrera con una demora de 40 minutos, pero el software de los coches con motor Ferrari, el del Red Bull de Max Verstappen y otros, falló en cuanto percibió que había excesivo patinamiento. La FIA aplicó bandera roja y decidió darles tiempo a los equipos para subsanar el problema. Se pretendía evitar riesgos de choques graves por las diferencias de velocidad repentinas que podrían surgir.
Así fue que hubo otros 40 minutos de espera para dar comienzo al Gran Premio. Esto abrió más posibilidades de equivocarse en la lotería que es elegir neumáticos para condiciones de pavimento ambiguas. El pavimento estaba mojado, pero… ¿podría secarse rápidamente?
En la vuelta de preparación para la largada definitiva, Gasly hacía un trompo detrás del coche de seguridad con sus slicks y retrocedía a la 13ª posición. El lanzamiento, con los coches detenidos, se produjo tras dos vueltas siguiendo al coche de seguridad, mientras varios autos aprovechaban para dejar sus slicks cambiando a gomas de lluvia intermedias. No lo hizo Alpine, manteniendo sus “slicks” y decidiendo, al contrario que Racing Bulls, que conservaba su elección inicial (las “inter”).
De esa manera, una tarde que podría haber sido positiva para Alpine se transformó en una pesadilla. Racing Bulls, que eligió el calzado de lluvia intermedio para el inicio, decisión conservadora, acertaba. Franco Colapinto partía desde la 21ª posición, con el piloto británico de Racing Bulls, Arvid Lindblad, en la 22ª. Pierre Gasly lo hacía desde la novena plaza, mientras el otro piloto de Racing Bulls, Liam Lawson, arrancaba desde la 11ª posición. La pista tardó demasiado en secarse y las gomas intermedias fueron, durante al menos 10 vueltas, mucho más rápidas que las slicks, cuyos pilotos, volantazo va, volantazo viene, intentaban sobrevivir hasta que cambiaran las condiciones o apareciera un coche de seguridad.
Y el resultado final fue claramente desfavorable para el equipo Alpine, aunque, tras la secuencia de paradas en boxes y una corrección en la elección de neumáticos para Colapinto, el argentino lograba terminar 13º. Pero Gasly, que podría haber luchado seguramente por los puntos en una carrera “normal”, terminó perdiendo posiciones y pasando por boxes 4 veces, una más que Franco, para acabar en la 16ª posición.
Racing Bulls, con Liam Lawson clasificado en la séptima posición y Arvid Lindblad en la décima, sumaba 7 puntos. Ahora, cuando los dos equipos aspirantes a la quinta posición en el campeonato de constructores se dirigen a Singapur, donde se correrá el próximo domingo, Racing Bulls amplió su ventaja sobre Alpine a 22 puntos (tiene 90 unidades contra 68 de la escuadra que comanda Flavio Briatore).
Aunque al comienzo de la carrera Franco era conservador, tratando de no salirse de pista con las slicks, y era superado por Lindblad, que se escapaba, en cuanto recibió su primer juego de intermedios, en la novena vuelta, como Gasly, comenzó para él una verdadera carrera de recuperación que le llevaría a terminar 13º. Tal como se había visto en los entrenamientos y en la clasificación, sobre pavimento seco los Alpine tenían muy buen ritmo.

Ante los periodistas de la prensa escrita, entre los que estaba el enviado de LA NACION, Franco relataba:
-Honestamente, estoy muy contento con el resultado. Yo pensaba que la pista se iba a secar muy rápido. Estuvo mojada durante muchísimo tiempo, no levantaba spray, estaba muy resbaladiza y no había nada de agarre. Creo que no tomé muchos riesgos, pero solo con mantener el auto en pista perdía muchos segundos a cada rato. Luego, cuando pusimos el otro juego de neumáticos lisos (slicks), fuimos muy rápidos, teníamos muy buen ritmo. Pasamos autos en pista, pero es una pena, es una lástima, porque creo que…
-¿Qué tan difícil fue? Con los neumáticos lisos, en esas dos primeras vueltas, viendo cómo todos te pasaban volando...
-Mucho, sí. Creo que, por lo general, no quería tomar demasiados riesgos, porque no tenía mucho sentido salirme de la pista con los neumáticos… Era como si estuvieras sobre hielo, patinando un montón. Pero creo que tal vez deberíamos haber puesto los intermedios en la vuelta uno o dos.
Un panorama muy diferente al de la mañana del domingo, que había dado esperanzas de que no habría lluvia antes de la largada.
Se hacían cálculos para una estrategia por si la carrera comenzaba sin que lloviese y con el pavimento seco. Se podía comenzar con neumáticos blandos y después utilizar intermedios y, si fuese conveniente, el compuesto duro.
El equipo tenía que tomar las decisiones sobre los neumáticos que se iban a utilizar si llegaba el caso de que lloviese durante la largada, y evitar cualquier polémica en torno a pilotos y preferencias. Después de los ataques recibidos desde el Gran Premio de España y posteriormente en Bakú en las redes sociales, Alpine ha mejorado su comunicación con el periodismo intentando dar más información y más rápido, y eso lo está consiguiendo. En todo caso, pedía que se aclararan algunos puntos respecto del episodio de la semana anterior en Azerbaiyán, cuando este enviado, por un error en la lectura del comunicado de la escuadra, consignó que el equipo había acordado que Colapinto le diera a Gasly un rebufo durante la segunda parte de la prueba de clasificación Eso no fue así, porque no había nada pactado al respecto, y eso quería Alpine que quedara bien aclarado. De la misma manera que las cinco milésimas que separaron a Colapinto de Gasly en la Q1 favorable al francés el tiempo de Franco se consiguió utilizando dos juegos de neumáticos blandos nuevos, cuando Gasly había conseguido en su primer intento el mejor tiempo con un juego de neumáticos usados.

Evidentemente, había muchas cosas que pensar en torno a la carrera que era inminente.
Cualquier especulación pasó a mejor vida en cuanto comenzó a llover, faltando 30 minutos para la largada inicialmente programada.
Los equipos ya habían protegido sus coches bajo las carpas plegables que tienen a tal efecto.
La FIA decidió esperar mejores condiciones. Hubo una demora de 40 minutos y, cuando los coches partieron en la vuelta de instalación, falló el software de los motores Ferrari y el del motor del Red Bull de Max Verstappen. En cuanto los sensores advertían un patinamiento, se cortaba el acelerador electrónico. Esto podía dejar casi detenidos, en la salida de las curvas o en la misma largada, a algunos autos, y provocar accidentes graves.
La FIA detuvo el procedimiento hasta que los equipos verificaran y subsanaran el inconveniente. Con otros 50 minutos de demora se inició el proceso de una segunda largada. Esta vez, el coche de seguridad iba a dar dos vueltas para que los pilotos comprobaran los sistemas y la pista, aunque la largada se haría con los vehículos detenidos.
Tras esas dos vueltas, varios equipos decidieron dejar sus gomas lisas y pasar a intermedias de lluvia. Alpine mantuvo su elección original. Ya estando tras el Safety Car, Pierre Gasly se había salido de la pista y retrocedido de su novena posición de largada a la 13ª. En cuanto se dio el vía libre, ambos Alpine comenzaron a perder posiciones, superados por los coches con neumáticos con dibujo.
Llegaron a ceder hasta 10 segundos por vuelta. Cuando en la novena ronda Valtteri Bottas se salía de la pista, el pavimento se había secado, pero Colapinto estaba último, y Gasly, 19º.

Franco recibió gomas nuevas medias e inició una carrera de recuperación aprovechando el muy buen ritmo de su A526. Después montaba duros nuevos en la 31ª y hacía su última parada en la vuelta 42, instalando medios nuevos.
Pierre Gasly se iba a retrasar aún más cuando, en la vuelta 45, recibía blandos usados en una cuarta pasada por boxes. Iba a terminar resignado en la 16ª posición. Con su ritmo elevado para las condiciones imperantes, Franco podía pasar al Haas de Oliver Bearman.
El abandono de George Russell (Mercedes) en la vuelta 49 propició otro coche de seguridad. Se hizo el relanzamiento en la ronda 52ª, pero Franco decidió que era mejor asegurar la 13ª plaza.
Flavio Briatore, el jefe máximo de Alpine, resumía así una tarde negativa para su equipo:
“No fue el resultado que queríamos hoy considerando desde dónde empezamos la carrera. Particularmente con nuestros competidores sumando puntos y la diferencia actual en el Campeonato. Habíamos tenido un buen rendimiento durante todo el fin de semana hasta ese momento y, viendo lo que sucedió en la carrera, no tomamos las decisiones correctas ni hicimos un trabajo lo suficientemente bueno como equipo. Nosotros, junto con otros equipos, intentamos algo diferente con los neumáticos y después de eso hicimos nuestro mejor esfuerzo para recuperarnos, pero no dio resultado. Sin embargo, la velocidad en pista seca parecía prometedora y todavía quedan muchas carreras por delante para luchar por el quinto puesto en el Campeonato.”
Con el “diario del lunes”, o sea, a evento pasado, podría pensarse que Alpine podría haber calzado a uno de sus dos autos con gomas intermedias. Si hubiese sido Gasly, podría haber conseguido puntos (Liam Lawson logró 6), y de haber sido Franco, también, porque largó por delante de Lindblad y este acabó décimo.
Ahora solo cabe esperar que el diario del lunes posterior a la carrera de Singapur, el próximo domingo, consigne mejores noticias para Colapinto y Alpine.



