Fontana: "Esto era inimaginable"

El arrecifeño, que festejó en su ciudad el título de Turismo Carretera, se sorprendió por la envergadura que tiene el título de la popular categoría
Roberto Berasategui
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21 de noviembre de 2006  

Arrecifes, cuna de campeones. Esa es la frase que se identifica con una ciudad que tiene un vínculo muy particular con el automovilismo. Allí se celebró el título de Turismo Carretera que logró Angel Lo Valvo, en 1939; luego, con Carlos Pairetti (por adopción), en 1968, y más tarde con el gran ídolo de la zona: Rubén Luis Di Palma, en 1971 y en 1972. La categoría más popular volvió a ser el eje de las celebraciones anteanoche, cuando Norberto Fontana llegó a su ciudad para festejar con su gente la corona del TC, la que obtuvo después de la exclusión del Ford de Diego Aventin por no respetar los aros del pistón. "La verdad es que todo fue muy raro. A mí me gusta ganar en la pista, pero tampoco devuelvo el título porque lo gané en la revisión técnica. Ese es un detalle más, lo importante fue el trabajo realizado durante toda la temporada. Esto no es más que el fruto de ese esfuerzo", comentó "el gigante de Arrecifes" tras la celebración.

"Me volví al autódromo de La Plata porque me llamaron por teléfono. No lo podía creer. Es un alivio, pero también un reconocimiento a un grupo de gente que se dedicó a trabajar para lograr este objetivo", recordó Fontana, que anteanoche recorrió las calles de Arrecifes arriba de una autobomba, ante la alegría de sus vecinos por la conquista.

"No lo olvidaré jamás. Me recibieron de una forma muy emotiva, festejamos hasta muy tarde. Aquí estuvieron todos los integrantes del JP Racing. No paraba de abrazarme con mi gente querida", confesó el ex piloto de Fórmula 1. El domingo 19 de noviembre de 2006 será inolvidable por la conquista en el Turismo Carretera. Sensaciones opuestas a la que recordó de otro 19 de noviembre, pero de 1995, cuando en el asiático circuito callejero de Macao, donde compitió en el Masters de la Fórmula 3 (era el campeón de la categoría en Alemania), al intentar correr en los primeros metros de la carrera a Ralf Schumacher y a Jarno Trulli, su máquina se enganchó con la del alemán Sascha Maasen y el vuelo terminó contra un guard rail. Semanas con un protector ortopédico y una placa metálica en el cuello que quedó para siempre fueron los recuerdos de un golpe duro: "Desde hace 11 años soy Robocop", sonrió: "Ese no fue mi peor accidente. El de Japón con el CART fue espeluznante".

"Esto era inimaginable. Realmente hay que vivir una situación como esta para darse cuenta de lo que significa el Turismo Carretera. Me llamaron por teléfono de todos los rincones del país. Jamás creí que tenía tanta envergadura", se sorprendió. Por primera vez en su extensa, exitosa y esforzada campaña deportiva, logró un título junto con el preparador Alberto Canapino, también de Arrecifes: "Era una materia pendiente. Alberto, a quien respeto mucho por sus conocimientos, me atendía el auto de la Fórmula Renault, en mis inicios. Y fue él quien me hizo la conexión para irme al exterior, en 1993. Después de tantos años, logramos una corona de TC juntos".

Como contraste de un año inolvidable, sufre una situación particular con el equipo Toyota, de TC 2000. En esa categoría el equipo de la marca japonesa no se impone desde el 8 de mayo de 2005, cuando se impuso Nicolás Vuyovich, piloto que horas más tarde falleció en un accidente aéreo. "Ya estoy acostumbrado a que no nos salgan las cosas", afirmó, para luego destacar: "Me da bronca porque las chicos del equipo trabajan a toda hora y los resultados no llegan. Nos pasan cosas increíbles, pero tratamos de darnos ánimo para revertir la situación", comentó.

Arrecifes celebró con Fontana, aquel que en 1997 despertó el interés por su llegada a la F.1 y hoy deslumbra por su estilo agresivo y espectacular. Y su coronación.

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