Girolami, de personaje no grato en TC a bicampeón en Súper TC2000

Volvió a coronarse al ganar la última prueba del año en San Luis; la categoría más antigua del país no lo invita tras los accidentes de Falaschi y de Altuna; "¿Si estoy proscripto? Es una buena pregunta para Hugo Mazzacane", disparó
Pablo Vignone
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20 de diciembre de 2015  • 21:55

La mayoría de los pilotos que ayer pretendían evitar que Néstor Girolami retuviera la corona de Súper TC2000, pilotos como Pernía, Rossi, Canapino, Spataro o Urcera, venía de protagonizar un fin de semana de definiciones en el Turismo Carretera. Más fresco, pero mascullando impotencia, llegaba el cordobés, impedido desde hace más de dos años de correr en la categoría más popular del automovilismo argentino. "¿Si estoy proscripto en el TC? Es una buena pregunta para hacerle a Hugo Mazzacane", señala una vez asegurado el bicampeonato, disparándole al responsable máximo del Turismo Carretera.

A los 26 años, con dos títulos consecutivos en su historial, el campeón de Isla Verde siente que esa imposibilidad le impide ser valorado como uno de los tres o cuatro mejores pilotos de la Argentina. Menos de 10.000 personas concurrieron a ver el cierre del torneo 2015 del Súper TC2000 en San Luis, y eso que la entrada era gratuita… El que no faltó fue el tenista Leo Mayer, amigo de Girolami, al que fue a ver correr y coronarse.

El TC parece considerar a Girolami como un personaje no grato. Al cordobés lo perjudicó el papel que le adjudicaron en el accidente que le costó la vida a Guido Falaschi, en Balcarce, el 13 de noviembre de 2011; su espinosa rivalidad con Agustín Canapino, amigo del piloto fallecido, tuvo mucho que ver con eso. Algunos dirigentes cuestionaban en privado su carácter temerario. Pero fue decisivo el rol que jugó en el accidente de Mariano Altuna en Rafaela, durante julio de 2013, en el que el piloto de Lobería salió ileso de milagro y su Chevrolet quedó completamente destruido.

Lo suspendieron por cinco meses y nunca pudo volver a correr en TC: la ACTC decidió "no invitarlo" a tomar parte de su campeonato. "Girolami no fue invitado por decisión de la comisión directiva. Es el segundo año que la comisión directiva tiene derecho a invitar a los pilotos. Todos lo saben, incluso Girolami", dijo a comienzos de 2014 Mazzacane, por entonces flamante presidente de la ACTC.

A lo largo de las últimas dos temporadas, esa sensación de proscripción se acentuó. "Mejor para él si sale campeón del Súper TC2000, pero eso no cambia automáticamente su situación", declaró Mazzacane un año atrás. Si lo evaluaron, nunca se supo: lo cierto es que Girolami afrontó en 2015 su tercer año consecutivo sin poder participar en el TC. "No vuelve ni aunque salga campeón mundial de Fórmula 1", se escuchó decir entonces de allegados a los máximos dirigentes de la ACTC.

Como el título 2014 del SúperTC2000 no conseguía rehabilitarlo, Girolami dirigió su vocación hacia más allá de las fronteras. "A veces la puerta que se te cierra por un lado se te abre por otro. Por eso, a lo mejor la puerta que se me cerró en el TC se me puede abrir en el Mundial de Turismo", pensaba después de ganar su primera carrera del año en Rosario. Probó fortuna en Portugal y Eslovaquia a bordo de un Honda WTCC y compitió también en el StockCar brasileño. En una le reclamaron euros para seguir en 2016; en la otra le ofrecieron un jugoso contrato en dólares y a Brasil emigrará el bicampeón proscripto, que cree que con sus dos títulos ya no debieran ignorarlo más. "No es mi idea irme del país, las cosas de la vida me llevan a buscar otra alternativa", tiró mientras los festejos continuaban su curso.

Siempre envuelto en una polémica (el toque con Leonel Pernía afeó de alguna manera su consagración), a su frialdad característica le adosó en esta definición puntana la velocidad que le había estado faltando en las últimas carreras y que apareció luego de un test aerodinámico en Rafaela y una intensa visita al taller de San Nicolás para conseguir la mejor puesta a punto para su 408; en San Luis su auto era medio segundo más veloz que el resto, salvo el Renault de Pernía.

"Al auto de Canapino lo mejoramos también, pero no pudimos llevarlo al nivel del coche del Bebu", reconoció Ulises Armellini, el director del Team Peugeot. Canapino, ya se sabe, se irá a Chevrolet el año próximo y será reemplazado por Mariano Werner; sobre la continuidad de Girolami, pese a todo, hay dudas. "Fueron cuatro años de vaivenes con Peugeot, pero yo quiero quedarme toda la vida en este equipo", reconoció el bicampeón; los calendarios del STC2000 y el Stock Car brasileño se superpondrán al menos tres domingos durante 2016. Pero la marca del León (que ganó 6 de las 13 carreras de 2015 con cuatro pilotos distintos) querría evitar que el número 1 se pintara en un auto de la competencia.

"Soy un optimista por naturaleza y prefiero mirar las cosas desde el lado positivo –explicaba Girolami una hora después de consagrarse–. Quizá soy bicampeón de Súper TC2000 porque no corrí estos años en TC…"

jt

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