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NUEVE DE JULIO (DyN).- No es el más carismático de los hermanos Di Palma. Marcos arrastra multitudes; Patricio pelea por el título, y José Luis es el que siempre busca presupuesto, el que suele caer en caminos erráticos con decisiones deportivas. Pero, sin duda, de los tres, fue el más destacado en las pistas. El único que salió del país y triunfó en el exterior, cuando conquistó la corona de la Fórmula 2 británica, en 1994, o cuando se distinguía en sus primeras carreras en las categorías de monopostos nacionales, o incluso en el viejo TC 2000, de la mano de su papá, Rubén Luis.
Ayer ganó un Di Palma. No fue el popular Marcos; no fue el laborioso Patricio. Finalmente, después de tanto tiempo, ganó José Luis, cuya imagen hasta fue eclipsada en algún momento por la irrupción de su hijo, "Josito", en el TC Pista, apadrinado por su tío Marcos.
Di Palma ganó con oficio, demostrando que resuelve situaciones desfavorables, como en las vueltas finales de la competencia de ayer de Turismo Carretera, en la que la cubierta trasera izquierda perdía rendimiento y aguantó los embates del fueguino Julio César Catalán Magni, segundo con el Dodge del equipó JP Racing, el mismo en el que compiten el actual campeón, Juan Manuel Silva (Ford), y el actual líder del certamen, Norberto Fontana (Dodge).
Es cierto que no salió a ganar la carrera con un auto que prometía ser demoledor. Se benefició con el incidente entre Fontana y Pablo Soto (ver aparte), que le permitió heredar la vanguardia en los primeros metros de la prueba. En su favor se destaca la solvencia para mantenerse primero durante casi toda la carrera, hasta los giros finales, en los que evidenciaba un inconveniente.
Las casi 40.000 personas vibraron con incidentes que descartaron a los candidatos por el título de las posiciones de privilegio. Las alternativas en el pelotón de atrás compensaron la falta de emociones en la punta, que fue dominada por Di Palma desde la segunda vuelta.
El mejor Ford fue finalmente el de Rafael Verna, que marchaba cuarto, pero que en los metros finales perdió la posición ante el avance del Chevrolet de Mariano Altuna. "La realidad de mis Ford no es la de los demás Ford. Quiero decir que yo ya puse todo lo que tenía disponible parea que los Falcon funcionen, pero el reglamento no es perjudicial sólo para los Chevrolet", advirtió Hugo Cuervo, responsable del Lincoln Sport Group, en el que compiten, además de Verna, Diego Aventin y Emanuel Moriatis.
"Fue un gran alegrón. Fue una carrera espectacular, con el ingrediente de que se salió un pedazo de la goma trasera izquierda que me hizo sufrir muchísimo. Fue cuando faltaban cinco vueltas y ahí pensé que la perdía porque se nos vino [Julio] Catalán Magni encima, pero adaptamos el manejo a esa circunstancia y al ver que doblaba bien a la izquierda, tratamos de aprovechar las curvas planas", explicó el ganador, José Luis Di Palma.
Catalán Magni estuvo cerca de lograr su primer triunfo en el TC: "Estos resultados siempre vienen bien porque así pudimos llegar al podio y sumar puntos valiosos. Los busqué lo más que pude, vi que José [Luis Di Palma] venía un poco complicado, pero yo venía lo más rápido que podía y no me alcanzaba. Así estamos muy bien. Sirve para seguir trabajando y mejorando porque el TC cada día exige más. Ojalá que sigamos por el buen camino".
Sergio Alaux puso a su Chevrolet en el tercer escalón del podio: "Estoy muy feliz porque tiene un valor doble. Además de salir terceros, conseguimos nuestro primer podio. Es un mérito de todo el equipo porque me entregó un auto bárbaro con un ritmo tremendo en la final. Aprovechamos el regalito que nos hicieron los muchachos que iban adelante en la serie porque eso nos permitió largar en muy buena ubicación en la final. Se nos hacía imposible seguirles el ritmo a los Dodge que iban adelante porque perdemos mucho en las rectas".


