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Casco puesto, dientes apretados, el vértigo se controla con la medición precisa para realizar una maniobra a más de 200 km/h. Más de media hora de tensión, velocidad y adrenalina para disputar una competencia de automovilismo. Cae la bandera a cuadros y menos del 10 por ciento de los valientes chicos que se midieron en la pista tiene el gusto de celebrar en el podio. Sólo tres reciben los aplausos del público. El resto, comienza a evaluar el trabajo con su equipo.
Eso sí. Muchos de ellos deben esperar que el padre se decida a salir del autódromo para volver a casa, ya que todavía no pueden sacar el registro para conducir. Desde la temporada actual, mediante un permiso otorgado por la Comisión Deportiva Automovilística (CDA) del Automóvil Club Argentino (ACA), los chicos con 15 años cumplidos están habilitados, por supuesto si cumplen con todos los requisitos, para competir en las categorías promocionales, sin tener el permiso correspondiente para manejar vehículos en la calle, ya que deben esperar hasta los 18 años.
La entidad que rige el automovilismo nacional bajo el ala de la Federación Internacional del Automóvil (FIA) autorizó a bajar la edad mínima, ya que hasta la última temporada podían competir aquellos chicos que cumplían 16 años antes del 1º de junio, por lo que el permiso se extendió seis meses hacia abajo.
Así, la CDA dispone la autorización para los pilotos con 15 años en la principal categoría promocional del país, la Fórmula Renault, además del Turismo Pista Clase 2, el Turismo Nacional Clase 2, el Sport Prototipo y la Monomarca Desafío Fiesta.
¿Es esto una contradicción? ¿Cómo puede ser que un chico maneje a más de 200 km/h en un circuito y no pueda conducir en la calle? Estas preguntas son frecuentes para aquellos que no están familiarizados con esta disciplina deportiva, la segunda en popularidad en la Argentina detrás del fútbol.
El ingeniero Carlos García Remohí, presidente de la CDA, lo explica : "La edad no es el único requisito para competir en la F. Renault. Antes de ingresar en la categoría se realiza un examen de aptitud y se otorga una licencia provisional durante los primeros seis meses. Las autoridades deportivas de cada competencia evalúan a los debutantes y luego, si el comportamiento es aceptable, se entrega la licencia definitiva".
¿Cuál es el motivo para reducir la edad en las categorías promocionales? Pablo Peón, presidente del TC 2000, categoría que cobijó a la F. Renault en un momento muy difícil, ya que estaba a punto de desaparecer, expresa su opinión: "Si la categoría está organizada correctamente, con las medidas adecuadas y fiscalizada por un ente responsable que audita la existencia de seguridad, tanto de rescate como de protección, y además cada chico pasa una prueba de suficiencia, con una trayectoria de karting, todo esto es muy bueno. Los deportes profesionales llevan a los jóvenes a debutar cada vez más temprano. Pasa en el tenis, en el golf y hasta en el fútbol. El automovilismo no es la excepción. Eso permite al padre del piloto seguir desarrollando la posibilidad de ir a Europa y buscar la F. 1. Es adaptarse a la realidad internacional".
El karting es el primer contacto que un piloto tiene con la velocidad desde una temprana edad. A los 6 años (en muchos casos antes) los más pequeños protagonizan carreras sorprendentes con las máquinas de menor potencia. El paso siguiente, si se toma la ortodoxa idea de hacer los palotes con los monopostos, es la F. Renault, categoría que casi duplica en velocidad final (210 km/h) a los kartings (120 km/h). "Me parece bien que se reduzca a los 15 años el permiso para correr en la Fórmula Renault. Lo ideal es que cada piloto venga con mucha experiencia en el karting. La gente no sabe, pero esas máquinas son un prototipo, muy rápidos, muy veloces de reflejo. Son casi un fórmula, pero con otras velocidades. Por eso los pilotos de F.1 suelen entrenarse con los kartings. Se aprenden los códigos y el comportamiento en las pistas", expresa Norberto Fontana, que llegó a la F.1 en 1997 y dio sus primeros pasos con un karting y con la F. Renault.
Luciano Crespi, hijo del reconocido constructor Tulio, dejó el buzo y el casco (corrió en Europa) y es el actual presidente de la Asociación de Propietarios de Equipos de Fórmulas Automovilísticas (Apefa): "Este es un cambio importante. Al correr a los 15 años los pilotos ganan una temporada, o dos, si luego tienen la posibilidad de continuar su campaña en el exterior. Ese es el gran objetivo de esta medida. Que ya tengan experiencia si van a Europa. Cada piloto debe contar con muy buenos antecedentes en el karting. Esto es un deporte y corren todos en el mismo sentido. En la calle uno se puede encontrar con cualquier cosa. Es muy peligroso".
Como responsable de Renault Sport Argentina, Juan Pablo Mackintosh comenta la posición de la empresa que motoriza a la categoría escuela que durante tantas décadas proveyó de grandes figuras al automovilismo argentino: "La tendencia mundial es la de arrancar cada vez más joven. Por eso nosotros trabajamos en función de la seguridad del piloto. Hay muchos chicos que quieren estar en la F. Re-nault, pero no pasaron los requisitos y quedaron afuera. Mejoramos día a día la categoría. En poco tiempo vamos a realizar una etapa de preparación previa a su ingreso. Y no sólo en cuanto a las aptitudes conductivas, sino también el cuidado físico, nutricional y en parte educacional".
El aspecto económico, como suele serlo habitualmente, es el más ríspido. Según los chicos que dejaron el karting para incorporarse a la F. Renault, el costo para competir también se reduce. "En algunos casos correr en karting cuesta 12.000 pesos por fecha, mientras que el alquiler de un Fórmula está cerca de los 10.000. Pasé a la F. Renault porque acá se aprende a regular, a poner a punto el coche con más elementos, como los alerones", comenta Guido Falaschi, un chico que deslumbró en el karting, nació hace 15 años en Rosario, vivió gran parte de su vida en Las Parejas, Santa Fe, y ahora reside en San Isidro.
Los jóvenes forjan su espacio en el automovilismo argentino desde los 15 años. Calculan la medición en el frenaje, en el sobrepaso, en la largada, el punto de mayor tensión para el piloto durante una carrera. Aprenden a poner a punto el auto, detalle quizá más importante que la propia conducción en la pista. Sin embargo, después de despertar la admiración ante el gran público, esperan con el bolsito en la mano que los padres, como cuando comenzaban en los kartings, se decidan a volver casa. Todavía falta mucho para manejar por las rutas y por la ciudad.
Juan María Traverso es la antítesis de la juventud. A los 54 años es protagonista en el Turismo Carretera, más allá de los problemas reglamentarios que le valieron alguna exclusión: "Lo de Josito Di Palma me pareció bárbaro. Viene de una familia que vive el automovilismo como nadie. Toda la familia. Pero yo quiero demostrar que esa urgencia que hay por la edad de los pilotos es una mentira inventada por la gente que no quiere tener corredores caros y fomenta la juventud, que le cuesta poca plata y le hace quemar etapas de estudio, de amigos, de novia y sin sentido".
En la Fórmula 1 los pilotos cada vez son más jóvenes. Juan Manuel Fangio debutó a los 38 años, el 13 de mayo de 1950, en Gran Bretaña. Dos décadas después, otro argentino, Carlos Alberto Reutemann, participó por primera vez en la máxima categoría a los 29 años, el 23 de enero de 1972, en Buenos Aires. Y 26 temporadas más tarde, Esteban Tuero llegaba al glamoroso ambiente de la velocidad a los 19 años, el 8 de marzo de 1998, en el GP de Australia.
La tendencia está definida. Los pilotos llegan a la F.1 cada vez más a menor edad. Norberto Fontana comenta su punto de vista sobre esta situación en la máxima categoría: “A más tardar hay que estar a los 17 en Europa. Se aceleraron los tiempos de mi época (corrió con Sauber en 1997) a la actualidad. La F.1 impuso ese ritmo. La tecnología permitió también que los chicos avancen. La dirección hidráulica acortó los tiempos. Fernando Alonso y Kimi Raikkonen están donde están por ese motivo. Cuando yo corría había dirección directa y se tardaba dos años para adecuar el físico a esa exigencia, fundamentalmente en los brazos. Sin embargo, Michael Schumacher tiene 36 años y sigue en el máximo nivel. Hay que trabajar en la mente del piloto, estudiar idiomas y otros aspectos humanos”.
De los pilotos en actividad más jóvenes, Fernando Alonso debutó en la F.1 a los 19; Kimi Raikkonen, a las 20; Jenson Button, a los 20; Ralf Schumacher, a las 21; Felipe Massa, a las 19, y Christian Klien, hoy el menor de todos, a los 22. En el primer GP de F.1, en Silverstone 1950, el británico Geoffrey Crossley fue el piloto más joven, con 29 años. El francés Philippe Etancelin era el más veterano, con 53.
A los 3 años y 8 meses se subió a un karting y 30 días después disputó su primera carrera. “Fue en Arequito, Santa Fe. La verdad es que yo no me acuerdo mucho de eso. Sí de la máquina, que tenía un motor chiquito, centrífugo. Ese día arrancó mi pasión, porque nunca más me bajé de un auto. Durante 11 años competí en torneos zonales, provinciales y nacionales. Gané 9 títulos, uno de ellos argentino”, contó Ezequiel Bosio a LA NACION cuando logró el título de la Fórmula Renault, el último año. Casos como este se encuentran a menudo en los boxes de las categorías promocionales.
Podría decirse que Bosio tomaba la mamadera mientras se subía al karting como una figura representativa, aunque literalmente fue así. “En realidad, yo tomaba la leche en los boxes con mi mamá y competía. Era muy chico cuando comencé en esto de la velocidad y grande para dejar la mamadera. Todos dicen que era el centro de la atención”, comentó el cordobés, de 19 años.
Los padres acompañaron el nuevo emprendimiento de Ezequiel. Norberto, carnicero de Cruz Alta, y Mercedes, recorrieron el centro del país con el karting a cuestas. “Todo funcionó muy bien hasta que, a los 7 años, se me cortó la dirección y terminé dentro de un pozo. Mi mamá se asustó mucho y dejó de ir a las carreras”, confesó Bosio, que hace tres semanas viajó a Nogaró, Francia, junto con Ivo Perabó, para competir en la Fórmula Renault, el premio que le otorgó la casa automotriz francesa por la corona lograda en 2004.


