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Las imágenes de televisión fueron escalofriantes. Un accidente múltiple en plena final del Turismo Carretera en Comodoro Rivadavia y, como en otros tiempos, dos máquinas se incendiaron, con sus tripulantes adentro, que parecían convertirse en el infierno mismo.
En medio de la pavorosa situación, el responsable médico de la Asociación Corredores de Turismo Carretera (ACTC), Rodolfo Balinotti, trató de apagar las llamas con dos matafuegos y luego ingresó en el auto de Guillermo Castellanos para socorrerlo. Finalmente, el piloto de Nueve de Julio, de 40 años, falleció como consecuencia del accidente.
-No bien llegué al lugar, mi preocupación era el fuego. Miré hacia el habitáculo y observé que Castellanos estaba inconsciente, de la misma forma que una vez encontré a Guillermo Ortelli en el Curvón Salotto, en el autódromo de Buenos Aires, y a tantos otros pilotos que quedan conmocionados por el impacto.
-La pregunta es por qué un médico apaga el fuego cuando se estima que debe asistir al paciente.
-Es que en el momento uno ve que el fuego avanza y los tripulantes no se mueven. Si no se apaga el fuego, el resto no sirve. Uno está atento a todo y a veces puede llegar primero el médico y a veces, los bomberos.
-Cuando me tranquilizo con el fuego y ya con los bomberos sofocándolo, lo veo en coma, con una hemorragia importante, con sangre en la nariz. Trato de sacarlo. Por ahí escuché que no le puse el cuello por su estado y no sé qué otras cosas. En realidad, cuando se trabaja con la máscara de oxígeno, el cuello entorpece el trabajo.
-Y ya una vez atendido, ¿adónde se lo derivó?
-Lo sacamos en la ambulancia, con el doctor Alvarez. Falleció camino del hospital. Uno trata siempre de pensar con optimismo. En Rafaela, al acompañante de Emanuel Moriatis (Walter Jakowczuk) también lo saqué casi muerto, y luego se recuperó. Con la misma idea lo asistimos a Gabriel Miller (acompañante de Alberto Noya, en el TC Pista), aunque el desenlace fue distinto.
-¿Y con respecto a Pedro Dandlen, el otro piloto accidentado?
-Yo también estaba muy preocupado porque nunca lo vi bajarse del coche. Por supuesto: era atendido por el cuerpo médico. Finalmente, se comprobó que tenía una fractura en la pierna derecha, como también otros acompañantes tenían lesiones leves.
-¿Por qué Castellanos fue derivado al Hospital Regional y Dandlen y el resto de los acompañantes a la Clínica del Valle?
-La idea es no congestionar la guardia de la clínica. Y como Guillermo era el paciente más grave, yo siempre creo que las guardias de los hospitales están más capacitadas o al menos más acostumbradas a recibir pacientes en grave estado. Escuché por ahí que era porque en el hospital hay una morgue; eso es una barbaridad.
-¿Cómo se explica que a 160 km/h se mate un piloto con todas las normas de seguridad que existen en el automovilismo actual?
-Los dos autos (el de Castellanos y el de Dandlen) se pegaron con las zonas más rígidas de los coches. Es decir, el eje trasero de Guillermo contra el motor del auto de Pedro. No hay zona de absorción del impacto.
-¿Cómo puede ser que Castellanos murió casi inmediatamente y su acompañante salió caminando como si nada hubiera pasado?
-Porque el impacto se produjo en el costado del piloto, y no del acompañante. Por eso yo estoy convencido de que el piloto debe correrse al medio del habitáculo y quitar a los acompañantes.
-Sí. Sólo tenía roto un caño de la jaula, pero el auto estaba intacto. Luego nosotros rompimos el techo y otras partes para quitar al piloto.
-El peor accidente es el que produce la desaceleración total, el golpe "seco", la reducción abrupta de la velocidad a cero. ¿Qué sucede internamente en el cuerpo de un ser humano cuando lo experimenta?
-Internamente se produce un movimiento de la masa encefálica, que rebota en la cabeza. Es como meter un durazno en un recipiente y agitarlo con suma violencia hasta que se destroza. Las arterias en el cuello y en el tórax pueden reventarse. También los pulmones se mueven de lugar; hay roturas en el bazo. Todo ello origina grandes hemorragias.
-Es difícil. Pero también hay que tener en cuenta el estado físico del accidentado. Esto es como un puñetazo en el boxeo. Algunos lo aguantan y otros, ante la misma potencia, caen y quedan knock out.
-El gran debate que se instala ahora es si la carrera debió detenerse o no. ¿Qué opina?
-A diferencia del accidente del año último en Rafaela, que sucedió en el TC Pista y todos sabíamos qué había sucedido antes de largarse la final del Turismo Carretera, en esta oportunidad yo me enteré del fallecimiento a sólo seis vueltas de terminar la final del TC. Creo que no tenía sentido parar la carrera.




