Tony Parker, el último bastión del Big Three de San Antonio Spurs, se retira después de 18 temporadas

Tony Parker anunció su retiro
Tony Parker anunció su retiro Fuente: AFP
Diego Morini
(0)
10 de junio de 2019  • 13:49

"Con mucha emoción me retiré del baloncesto, fue un viaje increíble". La frase es contundente, rebota en el aire, explota en los Estados Unidos e invade Francia. Un anuncio que le pone punto final a una historia que estaba viva en la NBA por su sola presencia. El último sobreviviente del Big Three de San Antonio Spurs le puso punto final a su carrera y con ello comenzó a agigantarse su legado. Tony Parker, el chico que llegó desde Paris Basket Racing de Francia, para ser el conductor de un equipo de Gregg Popovich dice basta, después de 18 temporadas y 4 anillos de campeón.

Parker, a los 37 años, ya no sentía que le hierva la sangre para aceptar una nueva temporada. Su última aventura en Charlotte Hornets le dejó buenas sensaciones, pero ya no encontró energía para seguir adelante. Con 1,254 juegos de temporada regular, con un promedio de 15.5 puntos, 5.6 asistencias y 2.7 rebotes, el francés entendió que era tiempo de salir del juego: "Pensé que si ya no puedo ser un Tony Parker y no puedo jugar por un campeonato, ya no quiero jugar al baloncesto", le dijo al medio estadounidense The Undefeated, en una entrevista que realizaron el 1 de junio en San Antonio, pero pidió que su anuncio de retiro fuera publicado este lunes.

Seis veces seleccionado para el equipo All-NBA jugó para los Spurs desde 2001 hasta 2018 y reescribió la franquicia texana. Conformó junto con Manu Ginóbili y Tim Duncan, el Big Three más importante que se recuerde en la NBA. "Quería jugar 20 temporadas y todavía creo que puedo jugar. Tuve una buena temporada con los Hornets, y estaba saludable. Pero al mismo tiempo, ahora no veo ninguna razón para jugar 20 temporadas", explicó Parker.

El secreto del éxito del francés en la NBA llegó de la construcción que hicieron Popovich y R.C. Buford en los Spurs. Ellos construyeron la dinastía y la edificaron pieza por pieza. Parker fue una de las joyas que encontraron y por la que discutieron un tiempo hasta poder aceptar que podía ser el base de San Antonio.

Fue Sam Presti (hoy general manager de Oklahoma City Thunder), quien tuvo mucho que ver con el desembarco de Parker en Texas. Es que Presti comenzaba a caminar con fuerza por el universo del básquetbol grande de los Estados Unidos. Era obsesivo y tenía la energía de un muchacho de 21 años que quería aprender de Buford y Popovich. No se detenía nunca y repartía el tiempo entre sus estudios de Derecho y su función de interino en el Staff de los Spurs.

Esa posibilidad le permitía sumar experiencia entre los observadores de la franquicia texana. No era un detalle menor esta posibilidad, porque también compartía espacio con Buford cuando se acercaba a tomar algunos tiros al aro. Cuentan que así fue que Presti, en 2001, le acercó un video con material de un francés que en Paris Basket Racing causaba sensación. Esta cinta impactó a Buford, por eso le pidió a Popovich que le permitiese a este base francés participar de entrenamientos privados.

El resultado no fue para nada satisfactorio, porque Pop no quedó conforme con lo que vio de Tony Parker. Pero no terminó todo allí: "No me impresiona. He visto muchos guardias con esas cualidades", fue la frase que aseguran usó el técnico después de aquella sesión de prácticas. Pero estaban Presti y Buford como los dos motores de esa búsqueda. Volvieron a la carga con una cantidad de información de cómo se movía Parker en los juegos en los que no se lucía por su explosión para atacar el aro y darle dinámica al juego.

Las charlas entre Buford y Pop fueron intensas y el técnico de los Spurs aceptó ver el nuevo material que le había acercado su asistente. De aquellas miradas desconfiadas pasó a ser seleccionado en el puesto 28 en el Draft de 2001 y a quedarse con la base de San Antonio en el quinto juego de la temporada regular de aquel año.

Estuvo en San Antonio para el retiro de la camiseta de Manu Ginóbili y la gente deliró por el francés. Parker planea vivir allí, pero pasará un tiempo en Francia como propietario y presidente de ASVEL, un club de baloncesto profesional masculino y femenino en Lyon. También abrirá la Academia Tony Parker Adequat, una escuela internacional también en su ciudad natal, a finales de este año.

Fue claro en sus sensaciones de cómo había perdido la energía para continuar y las razones están relacionadas siempre a cómo creció en la NBA de la mano de San Antonio: "Durante 17 años, cada temporada que comencé con los Spurs, realmente pensé que teníamos una buena oportunidad de ganar el campeonato. Y por eso fue muy extraño llegar a otro equipo (por Charlotte) y escuchar: 'No hay forma de que ganemos el campeonato'. Más allá de eso, lo pasé genial y los jugadores de Charlotte, fueron increíbles conmigo. Pero la verdad es que juego al básquetbol para ganar algo, y así ha sido con la selección nacional también (campeón de Europa en Eslovenia, en 2013 y medalla de plata en 2011). Intentamos competir por una medalla de oro o por un anillo con los Spurs. Y si no juego por un campeonato, siento que, ¿para qué juego?".

Parker junto a Duncan y Ginóbili, tras la conquista de 2017
Parker junto a Duncan y Ginóbili, tras la conquista de 2017 Fuente: Reuters

Los retiros de Tim Duncan (en 2016) y de Manu Ginóbili en (2018) resultaron un impacto para Tony Parker. Siempre lo expresó y hasta cuando colgaron la 20 de los Spurs en lo más alto del AT&T Center se animó a decirle al bahiense que haber compartido equipo con él lo hizo mejor jugador. Hasta bromeó con aquella historia en la que desde la Argentina se lo miraba al francés de reojo porque no le pasaba la pelota a Manu... Parker lo resolvió la noche del 28 de marzo de 2019 explicando que la culpa era de Popovich porque diseñaba jugadas en las que no tenía que darle la pelota al argentino.

Parker, que se convirtió en el primer jugador europeo en ganar los honores de MVP de las Finales en 2007, explicó en la charla con The Undefeated que en los meses se dio cuenta de todo lo que había vivido con los Spurs: "Fue muy, muy especial. Estábamos tan unidos como compañeros de equipo. Incluso hace dos días estaba jugando tenis con Timmy y Manu. Estábamos hablando de los viejos tiempos, y ahí me doy das cuenta de lo especial que fue todo. Fueron 17 años juntos, todas las victorias, los récords en la historia de los playoffs, ser el mejor trío... Ahora, estoy empezando a darme cuenta de todo lo que hemos logrado".

El último sobreviviente casi que no pudo seguir adelante cuando sus compañeros comenzaron a decir adiós y lo reconoció sin problemas: "Hablar con Timmy y hablar con Manu, ayudó un poco, como para decir: 'OK, estoy listo para esto'. Timmy y Manu no están jugando, ya no es lo mismo".

Se acabó. Tony Parker también dijo basta. Un legado, una historia, el último suspiro del Big Three de los Spurs.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Deportes

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.