Alberto Melián dejó escapar su oportunidad de clasificarse a los Juegos de Río

Melían no pudo con el local
Melían no pudo con el local
El boxeador cordobés cayó por puntos (3-0) en China ante el local Jiawei Zhang; ahora deberá esperar por el Preolímpico de Buenos Aires como última posibilidad
Osvaldo Príncipi
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11 de julio de 2015  • 19:04

GUIYANG, China.- El cordobés Alberto Melián se convirtió en un pibe querido y querible por el ambiente boxístico que derivó hacia él todo el cariño cosechado por su padre Jorge, poseedor del titulo argentino welter junior en los ´90, con una imagen simple, sana e intachable.

Alberto, nacido en Villa Dolores y criado en La Paternal bajo el encanto de los colores de Argentinos Jr, fue creciendo y sumando logros. Representante en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, pionero en las probetas y tubos de ensayo de la AIBA (Asociación Internacional de Boxeo Amateur), en sus primarias experiencia en el pugilismo rentado; todo en pos de llegar a competir, otra vez, en los Juegos Olímpicos ; ahora en Río 2016.

Invirtió un tiempo supremo y decisivo para llegar a esto. El chico se trasformó en un hombre de 25 años contratado por un ente rector: (APB), con privilegios amateurs y dinero seguro para cada una de sus peleas que, de a poco, fueron socavando su record profesional a 12 victorias y 3 derrotas. Se olvidó de lo demás; del riego y la exposición que implica intentar lo máximo en el boxeo clásico y de consumo cultural de todos los argentinos: el profesionalismo creíble.

Inmerso en los circuitos interminables y confusos que AIBA y sus entes derivados le dieron a este pasaporte hacia Río 2016, ayer perdió una pelea clave ante el chino Jiawei Zhang, en Hong Kong, y deberá esperar hasta abril próximo para volver a participar en un selectivo y cumplir su sueño.

Repitió las mismas experiencias que en su pasada frustración clasificatoria ante el francés Khedafi Djelkhir. Lo venció en primera instancia, pero en modo absurdo y contradiciendo el espíritu olímpico de eliminación directa, se vió obligado a darle revancha y entonces claudicar.

Pero mas allá de lo llamativo y decepcionante de éstos certámenes, lo esencial radica en la merma, técnica y emocional, expuesta por Melián en ésta derrota. Presentó un estilo híbrido, con inoperantes brazos bajos y con la actitud de un veterano que sólo quiere terminar de pié y recibir lo menos posible. Conducta sorprendente y alarmante en un valor como él, destacado en la promoción del recambio del box argentino.

Las tendencias invitan a creer que en la próximas eliminatorias de abril, en Argentina, Melián ingresará al circuito olímpico. Por descarte, por invitación o por devolución a los miles de dólares que el boxeo argentino le brindó a AIBA en los últimos años. Es ley de juego también los esferas de " Pierre de Coubertin". Pero, lo más trascendente, está dado en el estancamiento y el desinterés exhibido por Melián, a la hora de dar un paso decisivo. Y esto llama la atención. Sobre todo en él, que fue una los pocos sobrevivientes en éste nuevo profesionalismo que fagocitó ya, a una veintena de esperanzas del box nacional.

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