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Late con fuerza el corazón. Se aceleran las pulsaciones. Brota la ansiedad. Está ahí nomás la gloria, pero falta un paso más. Es el más largo y complejo. Todos lo saben. Boca tiene una nueva chance de ser campeón y eso no es un detalle menor. Ya pudo conseguirlo, pero en Avellaneda se ahogó en el grito. Racing lo castigó y quiere quitarse el grillete contra Tigre. La llave está cerca, al alcance de la mano. Sólo necesita no temblar y controlar los miedos. Esa es la forma. Todos lo comprenden y por eso se advierte en la Boca que se intenta impregnar el aire con buena energía. Saben que para ser campeones necesitan que todo fluya y que no sea un trauma saltar hacia la gloria.
"En el partido con Racing pasó que el resultado de San Lorenzo nos puso en un lugar poco esperado y nos jugó en contra. Hablamos mucho y tratamos de hacer entender que la presión existe, es lógica, normal, y es el precio de estar en Boca. El stress está vinculado al rendimiento y produce ataduras para el desarrollo futbolístico. Te puede dar malas pasadas". Las palabras de Gustavo Roberti, el preparador físico del plantel, en ESPN radio, permiten comprender lo que sucede ahí adentro, en el vestuario. Cómo hierven las presiones y se bloquean los músculos. Por eso apelan todos a los hombres de mayor jerarquía y allí Carlos Tevez juega un papel determinante porque él encabeza el plan para descontracturar las prácticas.
Nadie piensa en los horarios. Todos los interesados jugarán en simultáneo y eso no lo preocupa a Boca. Los jugadores conocen bien que sólo vale ganar. No pueden permitirse dos definiciones con Central, primero por la Copa Argentina (el próximo miércoles, a las 21, en Córdoba), y unos días después en Rosario, para resolver el cetro doméstico. "Trabajamos en calmar la ansiedad porque se acercan los partidos decisivos y pasan rápido. El inicio de la semana es lo más complicado, porque después la ansiedad se transforma en ganas de jugar", explicó Roberti.
La realidad marca que este grupo vivió diferentes momentos en este torneo y trastabilló en instantes clave (contra Unión, San Lorenzo y Racing), pero también dio la talla en otros (Gimnasia, Banfield y River). El cuerpo técnico ahora quiere que la histeria quede de lado.
Que un jugador como Jonathan Calleri, uno de los menos experimentados de plantel, se permita admitir que el domingo no pueden dejar escapar la chance de coronarse, es producto de un convencimiento colectivo que está inyectando el cuerpo técnico. "Con la jerarquía que tenemos, y de local en la Bombonera, se nos tiene que dar. El domingo no se nos puede escapar, sino en Rosario se va a hacer más duro. Con un título, este equipo será recordado por toda la historia. Estamos capacitados para ganar las dos cosas [con relación a la Copa Argentina]", dijo el delantero xeneize. Y con otro estilo, el uruguayo Alexis Rolín, que tendrá la chance de jugar por Cata Díaz, habló de la posibilidad que tienen por delante: "Me parece que es lo más justo que lleguemos a esta instancia dependiendo exclusivamente de nosotros. Estamos a cinco puntos del segundo cuando quedan seis en juego, y ganando somos campeones".
Deben quedarse con el título y para eso tienen que lograr armonía de cara al choque con Tigre. Las palabras de Agustín Orion, tras la derrota ante Racing, cuando aseguró que iban a ser campeones en la Bombonera, ante el equipo de Victoria, también obedecen a una forma de decirle a los más chicos que es el momento de dar el salto que reclaman las definiciones. Por eso es que a tan sólo tres días de la gran cita, varios de los juveniles y algunos no tanto, se permitieron un almuerzo en la casa de Andrés Chávez. El delantero subió una foto a su cuenta de Twitter (@andreschavez1) en la que se advierte que varios de sus compañeros pasaron un momento diferente: César Meli, Calleri, Tomás Pochettino, Nicolás Lodeiro, Lisandro Magallán, Federico Bravo, Franco Cristaldo, Rodrigo Bentancur, Andrés Cubas y Nahuel Cisneros.
Todos con la misma energía. Esa parece ser la fórmula para evitar la presión y, definitivamente, quedarse con el demorado título.
"Llegamos bien al Mundial: estamos maduros. La mayoría lleva años jugando en Europa y varios vienen de una temporada exitosa. Vamos unidos en busca del gran objetivo"



