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Quiero gritarle un gol a River. Es un clásico que no me quiero perder y podemos ganar..." Si fuera la frase de una adivinanza y la ubicáramos en el 14 de julio -fecha del último superclásico en el que Boca goleó a River por 4 a 1-, nadie hubiera acertado a qué protagonista de aquel escenario correspondería, tan sólo cuatro meses después. Néstor Gabriel Cedrés no fue tenido en cuenta por Ramón Díaz y, con el aval de Bilardo, llegó a Boca.
-¿Cómo creés que te va a recibir la gente de River?
-No me interesa. Jugamos en la Bombonera...
-La victoria ante Huracán, en Corrientes, ¿les dio el aire necesario como para llegar con un poco más de tranquilidad al clásico?
-Creo que sí. Igualmente, en los clásicos uno se pone las pilas y trata de ganarlos a toda costa, más allá de los resultados que obtuvimos anteriormente. Pero llegás de otra manera si venís de una victoria. Si hubiéramos perdido o empatado seguramente el ánimo sería otro.
-Ante Huracán mejoraron el rendimiento. Pero, ¿jugaron bien?
-Yo me quedo con el rendimiento que tuvimos ante San Lorenzo y con el resultado de Corrientes.
-¿Bilardo se quedó conforme?
-Generalmente, en el fútbol te quedás conforme cuando ganás. Igualmente hay cosas para mejorar, pero si no conseguís un buen resultado se hace más difícil.
-¿Qué le puede aportar Cedrés a Boca?
-Además de entrega y sacrificio, quizás aprovechar el cabezazo, y tratar de jugar la pelota segura, contra el piso.
-Bilardo cambió una defensa con líbero y stopper por una zonal, y en ese aspecto mejoraron. ¿Ahora les falta ajustar algunos detalles en el mediocampo?
-Sí, en defensa mejoramos.En el último partido nos hicieron un solo gol y fue por una distracción nuestra. Y en cuanto al mediocampo, quizá tengamos que terminar de ensamblar algunas piezas.
-Saben que la gente ya no escucha más excusas.
-Seguro. Es hora de empezar a darles triunfos a los hinchas.
-¿Qué diferencias encontrás entre ambas hinchadas?
-La gente de Boca lo vive de otra manera. Todo se magnifica más.
-Siempre estuviste bien acompañado. Con el mate como referencia, estuviste con Francescoli en River y ahora Sergio Martínez en Boca...
-Sí. La verdad es que tanto antes en River como ahora en Boca tuve la suerte de encontrarme con grupos humanos bárbaros. Más allá de que uno tenga más afinidad, o no, con tal o cual jugador.
-Francescoli fue uno de los amigos que dejaste en River. ¿Te cambiarías la camiseta con él?
-¿Por qué no? Es el mejor jugador que tiene River y es mi amigo. Eso sí: en el partido, si le tengo que dar una patada, se la voy a pegar...
Las cosas no terminaron bien entre Néstor Gabriel Cedrés y Ramón Díaz, el técnico de River. Todo comenzó cuando el entrenador le dijo:"No estás en mis planes, buscate club..." Cedrés estuvo cerca de pasar a San Lorenzo, pero finalmente se mudó para La Boca.
-¿Creés que Ramón Díaz subestimó la capacidad de los jugadores de Boca al decir que ya tenía ganado el partido?
-Creo que sí. Queda feo decir eso. Yo, por ejemplo, no lo haría y no me sentiría cómodo. A mí me gusta hablar sobre los hechos, cuando las cosas ya han pasado.
-¿Te molestan sus declaraciones?
-Sólo espero que él no se arrepienta de lo que dijo...
Es obvio que Ramón Díaz y Cedrés no se llevan bien y será uno de los duelos del clásico.
-Algunas personas allegadas a River aseguran que ahora estás más flaco que cuando jugabas en Núñez...
-¿Quiénes...? Yo siempre me sentí bien físicamente. No tienen fundamentos.
-¿Te benefició particularmente que se haya perdido esa mística de las camisetas, en cuanto a que ahora es común pasar de River a Boca y viceversa?
-No. Para mí fue muy difícil pasar directamente de River a Boca. Aunque me recibieron muy bien acá, el hincha no lo puede tomar muy a gusto.
A mí me hubiera costado mucho más pasar de Peñarol a Nacional que de River a Boca, porque a Peñarol realmente lo siento...
Si hay algo que abunda en los alrededores de Núñez de cara al clásico del domingo es la confianza y el optimismo... Los jugadores, en cada frase, no dejan ninguna suspicacia. Y Hernán Díaz es una prueba de ello. Para el temperamental defensor del equipo que dirige Ramón Díaz, River va a obtener un triunfo ante su eterno rival: Boca. Y fue muy elocuente en sus palabras...
-¿Cómo llegan para jugar con Boca?
-Nosotros estamos muy bien. Lo importante es que tenemos que seguir jugando como hasta ahora: tratar de crear muchas situaciones, tocar la pelota, ser compactos y ordenados..., ese fútbol es mucho más lindo.
-Parecés más identificado con el estilo de Menotti...
-Yo no tengo ningún estilo, sólo digo lo que siento.
-Ahora vas a enfrentar a Bilardo, el técnico que te llevó al seleccionado por primera vez...
-Yo dije en varias oportunidades que recuerdo mucho a todos los técnicos que tuve en mi carrera deportiva. Estoy muy agradecido con Bilardo, porque me dio la oportunidad de estar en la selección, pero bueno... ahora estoy con la camiseta de River y quiero ganarle.
-¿Todavía está en el recuerdo la última derrota en la Bombonera?
-Me dolió aquella vez, pero ahora será otro partido y hay que jugarlo a muerte.
-¿Qué significa para vos jugar el clásico?
-Es algo muy especial, porque es un partido distinto a todos: creo que cualquier persona quisiera estar ahí adentro, en la Bombonera.
-¿Frente a Boca se verá el River ofensivo de los últimos partidos o cambiarán la postura?
-Eso lo decidirá Ramón Díaz, pero yo creo que vamos a salir a buscar el partido. Además, no tenemos que renunciar a nuestro esquema. River tiene grandes jugadores para ganar el partido y no podemos tirarnos atrás.
-¿Te tranquiliza llegar mejor que el rival?
-A mí me gusta jugar contra Boca. Todo lo que se dice después es verso. Uno, cuando juega el clásico, puede venir bien o mal, pero en la cancha las fuerzas se equiparan mucho.
-Sos optimista con el resultado...
-Sí, seguro, yo creo que le vamos a ganar a Boca.
Hoy, de 10 a 20, en las boleterías ubicadas en Casa Amarilla y en el estadio Monumental se comenzarán a vender las plateas para el clásico entre Boca y River, sólo para socios que tengan su cuota al día. Sólo podrán adquirirse dos localidades por persona. Los valores de las plateas son los siguientes: preferenciales, socios: $ 60, invitados: $ 100; baja y media, socios: $ 50, invitados: $ 80; altas, socios: $ 30, invitados $ 50. Mañana, en idéntico horario, se expenderán plateas para todo público, y pasado mañana, las populares a $ 10.
En esta oportunidad, el operativo de seguridad estará a cargo del comisario Alfredo Salomone, de la seccional 24, y contará con 1000 efectivos que se distribuirán, desde muy temprano, en los alrededores del estadio. Además, participarán de la seguridad tres helicópteros, diez ambulancias, cuarenta móviles policiales, y la entidad de la Ribera contrató -como lo hace habitualmente- a 30 efectivos en forma privada que ayudarán a los controles policiales.
Cabe recordar que en el último superclásico disputado en la Bombonera, los hinchas de River rompieron el alero de la segunda bandeja y les arrojaron chapas a los socios locales. El mismo protegía a los socios de Boca del primer piso.
José Cirilo, dirigente de la entidad de la Ribera, explicó: "Hemos quitado en su totalidad el alero -voladizo de policarbonato, así se llama- que cubría la tribuna de socios. Estaba totalmente destruido y fue retirado, y quedó como estuvo la Bombonera siempre..."
Una situación insólita, aunque no novedosa, se vivió ayer por la mañana en el entrenamiento que realizó River, en el Círculo de la Policía Federal. Los 35 periodistas que concurrieron al lugar por la mañana para cubrir la práctica, tal como lo había resuelto el día anterior el director técnico Ramón Díaz, no pudieron cumplir con su objetivo.
Ocurrió que los encargados de la seguridad del predio no tenían la autorización para dejar ingresar a los medios de prensa. Pero claro, no apareció ningún dirigente y tampoco los coordinadores de prensa -Luis Wilson y Norberto González- para gestionar el ingreso, tal como estaba acordado.
¿El resultado? Sólo Ramón Díaz contestó algunas preguntas a la salida del lugar, pero sin bajarse del auto y mientras el resto de los jugadores pasaba indiferente ante los requerimientos periodísticos. Sólo Eduardo Berizzo tuvo, al menos, la deferencia de disculparse.
No es la primera vez que ocurre. River, que recibió un premio de la AFA por la mejor atención al periodismo, no debe descuidar estos detalles. Lamentable.


