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Carlos Javier Mac Allister es de esos futbolistas que pese a soportar un gran dolor en su alma no se dan por vencidos frente a la peor adversidad, por eso es capaz de asegurar, cosa que algunos piensan lo contrario, que "el campeonato para Boca aún no terminó".
- ¿Cómo te sentís?
- Estoy triste porque no se nos dio el resultado que esperábamos. Estábamos convencidos de que íbamos a ganar el partido, por eso planteamos un esquema ofensivo y fuimos a buscar el triunfo. Boca creó las mejores situaciones de gol y mereció otra suerte. Hoy, en el fútbol argentino, no es fácil crear once situaciones de gol.
- ¿Qué pasó entonces?
- Ocurrió que no supimos definir el partido a medida que aparecieron las oportunidades. Encima, en alguna que otra chance que tuvo Racing en el segundo tiempo, nos ganó el partido.
- Previo al encuentro, ¿tuvieron temor de que se repitiera la historia del año último, cuando Racing les quitó el título?
- Jamás pensamos en eso. Salimos pensando en lo importante que era conseguir el éxito para seguir acortando la distancia con los punteros, además de tener en cuenta que con los tres puntos pasábamos a Lanús en las posiciones.
- ¿De qué forma se afronta el futuro?
- Hay dos formas. Una es jugando los dos partidos que restan sin grandeza y terminando mal el torneo. La otra es jugar los dos partidos a muerte, ganándolos y esperar que el destino decida.
- ¿Por cuál se va a inclinar Boca?
- No cabe duda de que tanto yo como mis compañeros vamos a elegir la segunda opción. Vamos a hacer las cosas bien, a triunfar y seguir por el camino que venimos transitando. Boca hizo un buen partido, eso nadie lo duda.
- Hay algunos que criticaron la actuación de Boca de ayer...
- Hay periodistas o, mejor dicho, hay algunos que tienen la posibilidad de escribir en algún medio y lo hacen con mala leche. No se puede decir que Boca dependió de Caniggia y de Maradona cuando demostramos lo contrario. Tanto Diego como Claudio no tuvieron una buena actuación y pese a eso Boca creó once situaciones de peligro.
-¿Se terminó el campeonato para ustedes?
- Hasta que la matemática no diga otra cosa, yo no doy por terminado nada. Soy así y siempre voy a pelear hasta último momento.
- ¿En alguna ocasión pensaron en desplazar a Maradona como ejecutante de los penales?
- Estaba decidido. Esas son decisiones particulares. Maradona es un jugador que siempre ha pateado penales con éxito. Después del apoyo que le da el técnico, Diego decide si patea o no. El se sintió bien y lo pateó. Eso demuestra la personalidad que tiene Maradona.
- ¿Qué derrota te dolió más, la de ayer o la del año último?
- Esta, porque estaba todo dado para que Boca siga descontando puntos. Además, en aquella oportunidad no estábamos jugando bien, veníamos de empatar dos partidos consecutivos, con Central y con River. Ahora, Boca está jugando decididamente bien.
- ¿Hubo errores?
- Los errores que se comenten son propios del juego. Fijate que nosotros llegamos de China -cosa que no cuestiono- y nos concentramos cuatro días antes para enfrentarnos con Racing, porque sabíamos que nos jugábamos la vida.
- ¿Es una frustración o un fracaso?
- Ninguna de las dos, porque el campeonato aún no terminó.
Desencajado, con un aparente gesto de tranquilidad, provocado por la descompresión del partido; indignado por la forma en que se perdió el clásico y, por añadidura, el campéonato que se les escapó de la manos, Carlos Bilardo dio la cara cuando la derrota por 1 a 0 con Racing ya era un recuerdo.
Fue lejos de Avellaneda, casi un ping pong de preguntas y respuestas, cuando el miércoles terminaba, en la entrada del hotel Nogaro, donde el técnico y los jugadores les pusieron punto final a la concentración.
-¿Qué conclusión saca del partido con Racing? -Tuvimos cinco o seis mano a mano que no supimos definir. Desperdiciamos situaciones que uno no sabe si fue por mala definición, por mala fortuna o por la buena tarea defensiva de Racing. Creo que se pudo haber ganado.
-¿El receso del campeonato los perjudicó?
-Yo había dicho en su momento que se trataba de dos semanas en las que nos jugábamos a todo o nada. Es una lástima que se haya cortado porque este receso, sumado al tema de los pases, nos alteró un poco. Además, la gira por China fue un compromiso obligado que no se pudo suspender a pocos días de un partido importante como fue el de Racing.
-¿Por qué decidió el cambio de Caniggia al empezar el segundo tiempo?
-Estaba mal. El mismo me dijo en la cancha que no podía respirar, que se ahogaba. Yo ya tenía previsto esta situación porque Caniggia arrastraba un estado de gripal de una semana.
-¿Considera que fracasó?
- El campeonato no terminó. Por otra parte, nosotros ya lo dijimos muchísimas veces cómo se iba a presentar este campeoanto. Teníamos previsto que sería parejo y difícil. Pienso que el partido con Racing lo teníamos que haber ganado. De fracaso no hablo porque las campañas se analizan después que terminan los campeonatos.
-¿Cómo piensa que van a reaccionar los hinchas?
-Reconozco que en el fútbol siempre hay que estar bien. Es lógico. Las reacciones se conocen en todas las épocas. La gente de Boca quiere salir siempre campeón. Y en eso estábamos...
-¿Cómo se sale de una derrota semejante?
-El partido con Racing estaba para ganar. Y cuando se pierde nos duele a todos. La derrota tiene dolor. Para mí siempre la derrota tiene dolor. Para otros puede ser que no. Esta bien. Yo lo siento así. Y como dije siempre, al fútbol lo siento de esta manera y lo voy a seguir sintiendo igual. Este fue un golpe duro. Hay que reaccionar. No queda otra alternativa.
Catorce horas después del resonante triunfo de Racing sobre Boca, valía la pena conocer el punto de vista de los jugadores sobre la derrota y, especialmente, cómo será el futuro del equipo xeneize.
Se pensó en Juan Sebastián Verón, un futbolista que en poco tiempo se ganó como nadie el corazón del hincha y que se había ilusionado con cerrar su excelente temporada con la vuelta olímpica en la Bombonera.
Pero el volante no estaba en su casa. En su lugar atendió el teléfono su madre, Cecilia. Con buen ánimo, pese a su lógica preocupación, y con suma cordialidad, se produjo el siguiente diálogo.
-Hola, ¿con lo familia Verón?
-Sí, quién habla.
-Del diario La Nación. ¿Podría hablar con Juan, por favor?
-En este momento no está. Me dijo que iba a venir a almorzar, pero todavía no llegó. ¿Qué necesita?
-Teníamos pensado hacerle una nota, por el partido de ayer, usted sabe...
-Sí, entiendo, pero le aconsejo que espere uno o dos días para hablar con él. Está muy mal por la derrota. Muchos dicen que como Juan no es un jugador del club no sufre, pero cuando me llamó ayer, después del partido, lo noté muy mal. Me dijo que le iba a costar dormir y creo que durmió poco.
-Me imagino cómo debe estar usted...
-Y bueno, una, como madre, conoce a su hijo. Ahora voy a tener que hacer un trabajo psicológico para levantarle el ánimo. Lo tengo todo estudiado. Juan estaba muy entusiasmado por salir campeón.
-Bueno, señora, le agradezco y mándele saludos a su hijo.
Tras la derrota ante Racing por 1 a 0, muchos hinchas de Boca especulaban ayer sobre lo que sucederá con Diego Maradona para el partido de pasado mañana ante Estudiantes.
La duda tiene un antecedente: el campeonato Apertura, cuando la goleada sufrida ante Racing en la Bombonera por 6 a 4, el capitán de Boca no jugó contra Estudiantes.
La similitud de circunstancias en que el equipo de Avellaneda destruyó las ilusiones de Boca y las actitudes permanentes de Maradona hacen pensar que puede repetir lo del año último. Y como si fuera poco, habrá que sumarle su estado de ánimo tras errar su quinto penal consecutivo y una confesión que le -habría señalado a su representante, Guillermo Cóppola, en el sentido de que se arrepentía de no haberse preparado como correspondía para el partido con Racing.
A sus conflictos, Maradona -ahora sumó otra controversia con José Luis Chilavert, que harían reflotar la idea de aceptar la oferta de Japón.
El arquero José Luis Chilavert expresó que Maradona lo tiene cansado con sus opiniones. "Habla absolutamente de todo y nunca dice nada. Como jugador fue extraordinario, pero ahora se da besos en la boca con otros hombres. No sé qué ejemplo le da a los chicos que los pueden estar mirando por televisión", afirmó el guardavalla paraguayo.



