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El silbato y los banderines en manos de mujeres. Lo que antes parecía una utopía se hizo realidad en Villa Crespo, en el encuentro de tercera división entre Atlanta y Argentino de Quilmes. ¿Las protagonistas? La árbitro Florencia Romano y las asistentes Alejandra Cercato y Elvia Maldonado, que se convirtieron en las primeras mujeres en dirigir un partido de fútbol de la AFA sin la mediación de un hombre.
Sin embargo, la originalidad del hecho estuvo a punto de interrumpirse a los 33 minutos del primer tiempo, cuando Romano casi queda al margen del partido por una contractura en el gemelo izquierdo. El problema se arregló entre ellas: todavía muy dolorida, la jueza le pidió a su asistente Cercato que ocupara el lugar estelar, mientras Romano se ubicó en la línea.
La gente, desde la platea, reconoció el esfuerzo de Romano y la alentó para que no abandonara. Este apoyo quizá resultó el cimiento para que la árbitro juntara fuerzas para reasumir su puesto en el segundo tiempo.
Al término del encuentro, las tres coincidieron en agradecer el respeto del público, que, sin embargo, a la hora de protestar por los fallos no dudó en hacerlo como si en el campo estuviera el más firme de los jueces de primera división.
Romano, de 29 años, felicitó a su colega por la valentía de aceptar el desafío. "Cercato hizo su trabajo con mucha eficiencia, pese a que ésta era su primera actuación en un partido oficial. Elvia Maldonado, de 39 años, también fue importante para que yo me sintiera segura", señaló Romano.
Con respecto a sus decisiones, Romano dejó en evidencia su fuerte personalidad cuando ignoró la recomendación de la AFA de acabar los partidos preliminares por lo menos 10 minutos antes del encuentro central.
Romano enfrentó las seguras críticas: "Francamente, pienso que los partidos tienen que durar 90 minutos. Si yo hubiese interrumpido las acciones unos minutos antes, cualquiera de los equipos se podría haber sentido perjudicado. Además, el público merece recibir la programación completa, más allá de la categoría del encuentro".
Por un rato, Alejandra Cercato, de 28 años, atrajo toda la atención del estadio. En su debut como árbitro de la AFA recibió la difícil misión de reemplazar temporariamente a la referí. Fueron pocos minutos (12 exactamente), pero a ella le parecieron interminables.
"A la tensión del debut se sumó esto de sustituir a Florencia. Acepté su pedido de inmediato, pero tengo que confesar que en ese instante sentí mucho temor por la responsabilidad, aunque enseguida me estabilicé. Por suerte, ella pudo seguir en el segundo tiempo", contó Cercato.
La idea de la AFA de hacer más frecuente la presencia femenina en el referato local se puso en marcha ayer en Villa Crespo, donde el silbato y los banderines tuvieron perfume de mujer.
Después del encuentro, Florencia Roma no volvió a la carga con la disputa que mantiene con Julio Grondona, presidente de la AFA. La árbitro llevó a la Justicia lo que ella considera abuso de poder por parte de las autoridades del fútbol argentino.
"Yo me siento perseguida por Julio Grondona. El es una persona rencorosa y me condenó a dirigir partidos de poca envergadura", afirmó Romano, muy enojada.
El problema se desencadenó cuando la jueza se sintió damnificada por la decisión de la AFA de descenderla de categoría, tras haber obtenido malas calificaciones en los cuatro partidos de la primera D en los que le tocó dirigir hace más de un año.
"Ahora espero que se designe un veedor judicial que evalúe mi rendimiento en la cancha", dijo sobre sus expectativas.


