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Fútbol en estado de alerta

Cerca de 1500 policías en el operativo de seguridad
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29 de marzo de 2000  

BOGOTA.- "Perdón, señor, pero no puede pasar. Son normas de seguridad especiales porque está el seleccionado brasileño", explica uno de los 32 guardias que custodian el Hotel Tequendama Intercontinental.

-Es que yo también soy un huésped.

-Lo siento, pero no puede pasar.

El extranjero que no tiene nada que ver con Brasil toma aire para no lanzar un insulto.

-Entiéndame usted: yo me estoy alojando aquí.

-A ver, muéstreme la llave de su habitación.

Otra vez se indigna el muchacho, pero hace caso. Muestra su llave-tarjeta y, finalmente, consigue ingresar en el hotel.

La conversación se da entre la custodia y un huésped. Se zanja por milímetros una discusión, pero el caso no está cerrado. Resulta que el hombre, en cuanto da diez pasos por el lobby del hotel, primero sufre la husmeada atemorizante de un feroz ovejero alemán, y enseguida es abordado por otro guardián.

"Disculpe, usted no puede estar acá", lo apuran.

Otra vez... "Pero cómo que no, si yo estoy alojado en este hotel".

Otra vez le piden la identificación. El hombre la muestra, pero ahora no se queda en silencio: esta vez, se queja.

Antes de arribar a la zona de ascensores, el mismo extranjero padece una tercera intervención de la policía: "Identificación, por favor".

Es un exceso. El hombre jura no regresar jamás a este lugar, pero en el fondo entiende las razones. Vino Brasil, jugaba Colombia: había máxima seguridad.

Así se vivieron en Bogotá las horas previas al encuentro que, anoche, sostuvieron colombianos y brasileños, por el arranque de las eliminatorias sudamericanas.

El operativo resultó superior incluso al que se le dispensa a un jefe de Estado. Casi 40 policías dentro del hotel, un batallón haciendo guardia afuera, perros que amenazaban con saltar encima de cualquiera y varias incomodidades para los huéspedes le pusieron marco a un operativo hiperespecial en toda la ciudad.

Unos 1500 policías (cantidad impresionante para un partido de fútbol en este país) cuidaron la seguridad del encuentro. Un operativo de alto riesgo si se transporta al terreno argentino, por ejemplo. Un operativo inusitado si se enmarca en el territorio local. No fue para alarmarse, pero sí para estar atentos. Al fin, siempre es mejor prevenir que curar...

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