

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.
ULSAN, Corea del Sur (De nuestros enviados especiales).- Se viene Brasil y lo que eso significa en un Mundial. Pocos repasarán los antecedentes inmediatos, esos que señalan el calvario recorrido en las eliminatorias. Todos mirarán la historia grande, esa que lo tiene como tetracampeón y protagonista de las últimas dos finales. Es Brasil, es el Mundial, es candidato natural.
Aquí está el ataque de la triple R (Ronaldo, Rivaldo y Ronaldinho) que todavía empuja recuerdos hacia el frustrado Ro-Ro (Romario-Ronaldo). Mañana comenzará a funcionar en el más que permeable Grupo C. Esta Turquía que vuelve después de 48 años lo espera en el Ulsan Munsu Football Stadium, a las 6 hora argentina.
Apoyados en los triunfos europeos del Galatasaray, los turcos dormirán esta noche con un pensamiento: si Senegal pudo...
Pero Brasil no es Francia y aunque comparten algunos rasgos de dejadez espiritual, los brasileños tienen un plus anímico cuando recorren una Copa del Mundo.
El repaso a lo que ya puede llamarse el síndrome francés no es caprichoso en estas líneas. En el campamento brasileño lo tienen en cuenta. "Todos los favoritos van a tener la misma clase de dificultades que Francia. Esto tiene que ser un alerta para Brasil. Si uno no pone atención y no juega seriamente, no logrará nada", dijo ayer el técnico Luiz Felipe Scolari.
"Felipao" es el tercer técnico de Brasil en su camino hacia Corea-Japón. Wanderley Luxemburgo y Emerson Leao fueron consumidos por la pesadilla eliminatoria. Scolari no quiere sorpresas, más cuando sabe que cuenta con un plantel importante, pero no de exuberante en estrellas.
Para Ronaldo es el final del vía crucis personal que inició en el estadio francés de Saint Dennis. Francia 98 era su Mundial y lo desaprovechó. Tomar revancha será difícil para él. Aunque si vuelve aquel atrevido y potente delantero que supo ser, puede discutir por el premio de figura individual.
La previa para él no fue buena, si hasta se llevó un reto público de Felipao. "Todavía tiene un poco de dificultad para responder a la solicitud de marcar al oponente cuando trata de salir de la defensa", comentó el técnico. Pedirle a un brasileño talentoso colaboración y marca suena tan inútil como reclamar inventiva e individualismo a un volante alemán. "Ningún hombre es lo suficientemente grande como para no ser sustituido", agregó Felipao. Esas palabras no aportan muchas esperanzas de ver a un explosivo Ronaldo.
De todas maneras, Felipao optó por permitirse algún riesgo extra frente a Turquía, como para conseguir la aprobación -que no tiene todavía- de los exigentes aficionados brasileños. Por eso incluirá a Juninho Paulista, un volante con velocidad para acercarse a la Triple R de adelante.
Por nombres es un Brasil ambicioso, hambriento de gol y capaz de generar espectáculos atractivos, atributos esos que lo hacen local en toda cancha del mundo. Habrá que esperar por una respuesta: saber si los brasileños acatarán la orden de preocuparse por defender o romperán la directiva para disfrute de todos. Se verá.


