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Tal como había prometido, el portugués Cristiano Ronaldo explicó a los hinchas y a la opinión pública las razones que lo llevaron a abandonar la concentración de su selección luego del partido ante Noruega, por la Nations League. Fue a través de un extenso comunicado que cierra con un pedido a los hinchas y fanáticos: “Créanme, esta es la pura verdad”.
En el texto, el astro de Madeira cuenta que tanto la Federación Portuguesa de Fútbol (FPF) como el nuevo entrenador, Jorge Jesús, le pidieron que continuara en el equipo. Y relata cómo habían acordado que jugaría media hora contra Noruega. Pero eso no ocurrió y CR7 no disputó ni un solo minuto. Esa fue la primera promesa incumplida, según detalla el atacante.
Luego, y siempre según el futbolista, se celebró una reunión con el DT para saber cómo abordaría el asunto en la conferencia de prensa. “El acuerdo era simple: el entrenador comenzaría la rueda de prensa con este tema, intentando zanjar el asunto diciendo la verdad. Diría que yo nunca pedí jugar ningún minuto, que fue el entrenador, y nadie más, quien propuso el plan para esta concentración, y que fue un error hacerme calentar solo para no jugar, y que si volvía a suceder, no lo haría”, contó Ronaldo.
Y continuó: “Terminamos esa reunión con el entrenador pidiéndome un abrazo, prometiéndome que diría en la rueda de prensa lo que me acababa de decir, y que el asunto estaba resuelto. No jugaría en Dinamarca, pero sí en el partido contra el Dragão. A petición del entrenador, se celebró una videoconferencia entre él, Simão Coutinho y Tiago Craveiro, en la que se resumió lo que habíamos hablado. Se elaboró un breve documento, que yo mismo revisé y que, con mi conocimiento, se le entregó al entrenador, tal como él había solicitado”.
El documento tenía ocho puntos que el DT aclararía ante la prensa. Uno de esos puntos, el sexto, comparaba al portugués con otros astros mundiales: el argentino Diego Armando Maradona y el brasileño Pelé. Establecía que Jorge Jesús diría lo siguiente: “Cometí un error al poner a alguien de la talla de Pelé o Maradona a calentar solo para no ponerlo en el partido. Si fuera hoy, no lo haría”. Pero esas palabras nunca salieron de la boca del DT.

Nada de eso sucedió y Jorge Jesús redobló la apuesta, mostrándose desafiante. “La conferencia transcurrió como se esperaba (...) percibí expresiones y agresividad que considero inmerecidas, una actitud de “yo quiero, yo puedo y yo mando” que jamás me había mostrado, ni siquiera remotamente, en privado, el día anterior", postuló el futbolista portugués. Esos sentimientos motorizaron el portazo que dio horas más tarde: dejó el hotel de concentración en Copenhague (Dinamarca) y viajó a Madrid.
En este sentido, el portugués da muchos detalles acerca de lo que ocurrió con el entrenador tras esa conferencia de prensa. “En una conversación que tuve con el presidente de la FPF y el entrenador la mañana de esa rueda de prensa, que seguramente pueden confirmar, reafirmé que si no me querían allí, simplemente debían decírmelo. Solo necesitaban ser sinceros conmigo. Yo lo aceptaría y prometí que prepararíamos algo hermoso, como sueño que sucederá, y nadie se enfadaría”, asumió.
🇵🇹 Jorge Jesus, sobre el caso Cristiano Ronaldo en la @selecaoportugal
— El Partidazo de COPE (@partidazocope) September 30, 2026
🗣️ "Esto parece que es un caso entre él y yo pero no hay caso ninguno"
😡 "En el club manda un presidente, pero en el equipo mando yo en todo lo que tiene que ver con los jugadores"
📻 #PartidazoCOPE pic.twitter.com/KDr1lrTpT3
Y continuó: “Lo recuerdo como si fuera ayer. Respondieron al unísono que no. Que mi lugar estaba en la Selección Nacional. Nunca, en ningún momento, he interferido en ninguna decisión técnica o táctica de ningún entrenador o seleccionador nacional en casi 25 años de mi carrera. Acepto, para bien o para mal, lo que proponen hacer. Respeto la decisión, y cuando rompen mi palabra, siento que mi lugar no está ahí”, evocó.
En un párrafo, CR7 también se acordó de sus compañeros: “Les debo una disculpa por abandonar la concentración. A pesar de la absoluta falta de confianza en la palabra del entrenador, como cualquiera que haya presenciado estas conversaciones puede atestiguar, no debí haberlo hecho. La responsabilidad es exclusivamente mía”, concedió.
Y continuó: “Me disculpo una vez más con el pueblo portugués, pero romper mi palabra tiene un impacto determinante en mí. Sentí que, a partir de ese momento, mi permanencia solo perjudicaría al equipo, e hice lo que siempre dije que haría si no me sentía útil: hice las maletas y me fui”, recordó.

Sobre su eventual sanción por esa actitud, Ronaldo no escatimó palabras: “Las consecuencias de mis actos deben ser evaluadas y sancionadas por la Federación Portuguesa de Fútbol. Creo que el castigo no debe atenuarse. No soy un jugador cualquiera; soy el capitán del equipo, y eso es un factor agravante. Ya me he disculpado, pero sé que los actos deben tener consecuencias. Cualquiera en el fútbol, como yo, sabe que, independientemente de la posición individual, las reglas son las mismas para todos”.
Y deja la puerta abierta para continuar: “Por lo tanto, si estoy en buena forma física, jugando para mi club y, con suerte, marcando goles, después de cumplir mi sanción, estaré disponible, como siempre lo he estado, para competir y ganar con nuestra Selección Nacional”. Nada de portazos. Más bien, todo lo contrario.



