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Resuelto desde el punto de vista deportivo, con la clasificación de Valencia a los cuartos de final de la Liga de Campeones, el partido que anteayer se disputó en Mestalla mantiene varios frentes abiertos por los incidentes y agresiones que hubo al final entre jugadores del equipo español y de Inter. La peor parte de la pelea se la llevó el argentino Nicolás Burdisso, que sufrió la fractura del tabique nasal tras recibir un puñetazo de David Navarro.
Al día siguiente del cotejo hubo de todo un poco. Una investigación de la UEFA, que promete sanciones para cinco jugadores, comunicados de ambos clubes, un pedido de disculpas de Navarro a Burdisso por teléfono y declaraciones poco conciliadoras y autocríticas de algunos jugadores.
Seguramente aconsejado, Navarro hizo una aparición pública con la intención de aliviar su comprometida situación reglamentaria. El jugador de Valencia, que fue suplente y no ingresó, comentó que se comunicó con Burdisso. "Le pedí perdón por lo ocurrido. Me avergüenzo de lo que hice. Perdí la cabeza. Le dije que lo lamentaba mucho porque eso nunca debe suceder en el mundo del fútbol", dijo Navarro, y agregó que el defensor argentino le aceptó las disculpas y le respondió: "Está todo bien". Navarro ayer no se entrenó, supuestamente por un hematoma producido por un puntapié del colombiano Iván Córdoba.
De regreso en Milan, Burdisso dijo que Navarro lo golpeó por la espalda, y que eso "no es de hombres". La agencia ANSA puso en boca del zaguero una frase ofensiva: "Huyó como un conejo y se encerró en el vestuario". Burdisso explicó cómo empezó todo: "Yo estaba discutiendo con otro jugador [por Carlos Marchena] y recibí una trompada por la espalda. Por eso reaccionó el resto del equipo". El argentino minimizó el altercado verbal que mantenía con Marchena: "Son cosas normales que pasan dentro de un campo de juego".
El arquero suplente de Inter, Francesco Toldo, dijo que "Marchena insultó a Burdisso y mi compañero reaccionó instintivamente". Calificó de "imbécil de turno" a Navarro. "Llegó por un costado, sin que nadie lo viera, y soltó un puñetazo", agregó. Parte de la prensa italiana, y la mayoría de los medios españoles, responsabilizó a Burdisso por ser el promotor de la trifulca.
La UEFA anunció una investigación por la gresca y ya culpó de "conducta antideportiva" a los futbolistas Marchena, Navarro, Burdisso, Córdoba y Maicon. Llamativamente no figura Julio Cruz, a quien se lo vio correr a Navarro para lanzarle una patada que no lo alcanzó. La Comisión de Disciplina de la UEFA tratará el caso el miércoles próximo de acuerdo con el informe del árbitro Wolfgang Stark, del delegado de la UEFA y las imágenes televisivas.
Se descuenta que habrá sanciones para los implicados y también multas para los clubes. Justamente, unas horas antes de los incidentes, el nuevo presidente de la UEFA, Michel Platini, había manifestado su preocupación por la violencia que hay en el fútbol, si bien sólo hizo referencia a la que provocan los "ultras" (barrabravas). El ex jugador y actual dirigente pidió la creación de una Europol (Policía Europea) destinada exclusivamente al fútbol.
En un comunicado, el presidente Massimo Moratti expresó que Inter fue "víctima de una agresión muy fuerte y pesada". Valencia emitió otro, en el que manifiesta "rotunda condena al aislado incidente"; en otro párrafo "lamenta la parte responsabilidad" que le cabe "a algunos integrantes" de su club.
El defensor de Valencia Emiliano Moretti reconoció: "Todos nos comportamos como ultras y eso no puede suceder".

