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“Aguante Chori, no aflojes nunca.” El cartel de la verdulería Don Antonio, a dos cuadras de la casa de Alejandro “Chori “ Domínguez en San Francisco Solano, era el sentimiento de todos.
No era un día más para la familia Domínguez. El Sub 20 de la Argentina jugaba su primer partido, después de la lesión que sufrió el delantero frente a Francia. El Chori, estaba acostado en la habitación, acompañado por su novia, Jazmín. El dolor por la operación realizada en el tobillo derecho el lunes último comenzaba a molestar y pidió quedarse solo.
A partir de ese momento, la familia se reunió en el living de la casa. Ahí estaban la abuela María, el tío Eduardo, sus padres, Alberto y Ana María, y sus hermanos Diego, de 14 años, y Carolina, de 6.
Cuando Javier Saviola marcó el primer gol y mostró la remera con la inscripción “Fuerza Chori, te queremos. La Sub 20”, Alberto y Ana María corrieron a abrazarse con su hijo. Su mamá volvió envuelta en un incontenible llanto: “No saben lo que significa esto para nosotros. Sufrimos mucho con todo lo que le pasó a Ale”. Mientras secaba sus lágrimas, Ana María comentó: “No paramos de recibir apoyo. Todo el mundo llama por teléfono. Pero el que más nos sorprendió fue Maradona. Es un fenómeno, llama todos los días”.
En el living cada uno tenía su función: Ana María estaba a cargo de la video-cassettera. Ante cada gol o cuando nombraban a su hijo, ella apretaba la tecla de grabación. Alberto se sentó a la cabecera de la mesa y desde allí comentaba el partido. Sus hermanos eran los encargados de ir cada cinco minutos a la habitación para ver si Ale necesitaba algo.
Cuando terminó el partido, todos corrieron a festejar con el Chori y ahora sí más tranquilo el delantero comentó: “Ya estamos en la final. El domingo quiero estar ahí.Voy a dar la vuelta. No me lo pierdo ni loco. De la lesión no quiero ni hablar, ya está. Quiero agradecerles a mis compañeros y al cuerpo técnico todo el apoyo recibido. Ellos me han dado fuerza para olvidarme de todo y darle para adelante”. No había sido un día más para la familia Domínguez.


