¿Qué pasó la tarde en la que Francescoli, como jugador, le modificó el cambio a Ramón Díaz?

Fuente: Archivo
Finalmente, el jujeño se quedó en el campo de juego y salió Monserrat; vivencias en aquel River inolvidable de 1996 y 1997
Pablo Hacker
(0)
2 de marzo de 2015  • 23:40

Roberto Monserrat llegó a River para el segundo semestre de 1996 y rápidamente se ganó un lugar en el equipo titular. Por el Apertura de ese año, luego conquistado por aquel equipo dirigido por Ramón Díaz , el conjunto millonario recibía a Racing por la 15ª fecha en el Monumental. Fue un partidazo que los de Núñez ganaron 4-3. Pero aquella tarde-noche pasó algo más.

Roberto Bonano, arquero de River, fue expulsado cuando se terminaba el primer tiempo y Ramón Díaz debía hacer un cambio para que ingresara Germán Burgos . El riojano ordenó que saliera Ariel Ortega , pero daba la sensación de que el Burrito se negaba y finalmente el reemplazado fue Roberto Monserrat.

"Mi mejor momento como futbolista fue en San Lorenzo (1992-1996). En River, rescato el equipo. Tenía 20 negros al lado mío que eran unos fenómenos. En San Lorenzo, había cuatro o cinco. No todos jugaban bien"

¿Qué pasó, según el Diablo? "Yo me había golpeado. Todavía tengo el tajo en el tobillo de ese día. Le decía a Ortega que no saliera porque yo estaba lesionado. Sabía que no podía seguir. Pero, quedó tan evidente. Menos mal que fue así y ganamos. Si no, se armaba un quilombo total. Yo estaba atrás de Ariel y Enzo, al lado. Ramón dijo que saliera Ortega, a quien yo le decía que no, que yo no estaba para seguir. Ariel se dio vuelta y dijo que no iba a salir, pero no porque no quería, yo le pedía que se quedara. Enzo hace la seña de que Ortega no iba a ser reemplazado. La gente pensó cualquier cosa. Después, Ariel hizo un golazo. Suerte que no salió, ja".

Monserrat contó también cómo era la relación de los jugadores con Ramón Díaz en ese River: "Todos los compañeros sabíamos qué clase de persona era. Si queríamos tirar al técnico a la mierda, lo hacíamos, pero no. Nadie lo quería y ganamos cuatro campeonatos. Había tipos grosos, que podían correr al técnico, pero no. Laburábamos para nosotros, para el equipo, para ganar prestigio, dinero y lograr objetivos".

El Diablo dejó River en 1998, luego de que Ramón prescindiera de él (se marchó a Colón). "Ahora, cambió al 100 por ciento. Se lo dije hace poco. Ramón me echó de River. No le pedí explicaciones, ni nada. No hablamos más. Hace poquito lo vi en la despedida de Ariel Ortega en Jujuy. Yo pensaba cómo lo saludo. Apenas me vio me abrazó. Yo me preguntaba qué le pasó, quién es. No conocía a ese Ramón. Después, seguimos charlando. Estaban Astrada, Hernán Díaz, Gallardo. Ninguno lo saludaba. Me dijeron que Emiliano, el hijo, lo hizo cambiar. Cuando jugaron River y Belgrano, en 2013, me llamó Emiliano para invitarme a cenar al hotel y nos volvimos a ver".

Fuente: Archivo

El día que se concentró con Maradona. Monserrat jugó en la selección argentina entre 1991 y 1997. Se quedó afuera del Mundial de Estados Unidos 1994, tras estar en la lista preliminar. Una de sus primeras veces en Ezeiza le tocó concentrarse con Diego Maradona. "Me metí en una pieza que estaba libre y, de repente, entró él también. Al día siguiente, viene el profe Echeverría a despertarnos. Diego se sienta en la cama, yo ya estaba listo. Me dice ‘andá que yo ya voy’. Me fui a desayunar. Salimos todos a la mitad de la cancha y Basile pregunta por Diego. El profe me mira a mí y yo le digo que lo vi sentado en la cama y que me dijo que ya venía. Pasaron 20 minutos y nada. El Coco lo manda al profe a buscarlo a la habitación. Diego estaba mosca, no sabés cómo dormía. Viene corriendo a la mitad de la cancha, me abraza y me dice ‘voy a salir a robar con vos, que me bancás en todas’. Yo tenía 27 años, yo no le iba a decir a él que se levantara. Diego era un fenómeno en todo lo que es fútbol, para jugar, para apoyar al grupo".

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Deportes

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.