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LA PLATA.- En una cantera en desuso, a 300 metros del Estadio Ciudad de La Plata, convertida hasta hace un año en un basural, se erige hoy la cancha del La Plata Fútbol Club, un emprendimiento que en menos de siete meses obtuvo dos logros tan prodigiosos como polémicos: consiguió que su equipo militara en un torneo de la AFA y construyó su escenario por un costo estimado en 500 mil pesos. Como si esto fuera poco, la propia entidad dice contar ya con más de 3500 socios -una cifra que triplica la de los afiliados a los principales clubes de la ciudad-, según se informó en un folleto distribuido hace diez días, cuando el equipo debutó en el torneo Argentino B, organizado por AFA.
La próspera vida de La Plata FC y la fuerte vinculación de sus directivos con el justicialismo local dispararon una encendida disputa en la ciudad en derredor del origen de los fondos usados por la entidad. Pese a que sus directivos niegan la intervención directa del jefe comunal platense, Julio Alak, en la ciudad ya se lo conoce como "el club de Alak". No son pocos lo que presumen que fue por el estrecho vínculo entre el intendente y Julio Grondona, titular de la AFA, que la entidad obtuvo una plaza para la ciudad en el Argentino B.
Luego de que los clubes a los que les hubiera correspondido declinaron su participación por razones económicas, una asamblea de la Liga Platense de Fútbol Amateur votó el aval para que la flamante entidad representara a La Plata, pese a que, como antecedente apenas pudo exhibir la conquista del único torneo en que participó: el Apertura de la Serie B liguista, disputado en la primera mitad de este año.
A cambio del apoyo a la participación de La Plata FC, las entidades de la Liga recibieron la promesa de ventajas como el asfalto de los accesos a las canchas y respaldo económico a través de un porcentaje del derecho a espectáculo de los clubes de la ciudad que militan en primera, según dijeron a LA NACION dos directivos liguistas que pidieron que su identidad fuera mantenida en reserva.
No fue la primera vez que el nuevo club fue beneficiado por una medida de la Liga Amateur platense, conducida por Daniel Costoya. En marzo último se le permitió ingresar en el circuito liguista sin contar con una cancha propia, requisito exigido en el reglamento.
En su bautismo de fuego, el sábado último, el equipo venció 3-1 a Juventud (Pergamino). Uno de los goleadores fue el recordado ex delantero de San Lorenzo Claudio Biaggio. El plantel tiene además a Martín Mazucco y Nicolás Ayr, ex Estudiantes; Daniel Fernández, ex Chacarita, y Matías Sánchez, ex Cambaceres. Todos bajo las órdenes de Carlos Carrió -ex Gimnasia- y Claudio Gugnali -ex Estudiantes-. Además de debutar ganando, La Plata FC cumplió otro sueño del jefe comunal platense: que el Estadio Ciudad de La Plata fuera, finalmente, escenario de espectáculos deportivos ya que -pese a tener reducto propio- jugaría allí de local en el Argentino B; algo a lo que hasta el momento se negaron a hacer Estudiantes y Gimnasia.
El presidente del club, Miguel Morales -director de Asuntos Municipales y Provinciales del municipio y ex candidato a concejal por el alakismo- confesó a LA NACION que su "sueño" es convertir al La Plata FC en el tercer equipo de la ciudad. Aunque aclaró que "el objetivo es mantener la categoría en el Argentino B" y la iniciativa del club se debe a "un trabajo de contención social para chicos de barrios periféricos".
Esta semana, el concejal radical Claudio Frangul presentó un pedido de informes para saber si la construcción del estadio (las obras continúan) cumplió con los requisitos exigidos por el municipio y su Código de Planeamiento Urbano. El titular de la UCR platense, Dardo Pérez, apeló a un informe realizado por tasadores, para sostener que "en pocos meses este club pudo construir su propia cancha rellenando una excavación, lo que le demandó un gasto de 500.000 pesos para una obra que es impensable para cualquier club de barrio". Los radicales, que también quieren saber si se utilizaron fondos del Estado, denunciaron el cobro compulsivo de la cuota societaria a empleados municipales, a quienes se les descontaría 10 pesos mensuales de sus recibos de sueldo.
La desmentida no se hizo esperar: "Todo lo hicimos con aportes voluntarios", explicó Morales, quien reconoció que hay socios que son empleados municipales, aunque dijo que la mayoría son, en realidad, partidarios del PJ. Por su parte, voceros de Alak negaron que exista un mecanismo coercitivo para cobrar las cuotas a agentes comunales.

