El gran dilema de Guillermo: los marginados que llegan motivados para la final de la Copa Libertadores

Edwin Cardona con la pelota: tuvo una gran actuación ante Tigre
Edwin Cardona con la pelota: tuvo una gran actuación ante Tigre Crédito: Daniel Jayo
Franco Tossi
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7 de noviembre de 2018  • 07:37

A Guillermo Barros Schelotto se le "complicaron" aún más las cosas de cara a la primera final de la Copa Libertadores ante River . Nada tiene que ver con alguna lesión que altere los planes, sino que más bien se trata de esos problemas que, si bien son de difícil resolución, siempre resultan ideales. Ni que hablar en un plantel como el de Boca : ninguno de los futbolistas que no figuran como prioridades quieren perderse el histórico superclásico. Y lo dejaron bien en claro en la última actuación.

Si hay algo que sufrió el Mellizo a lo largo de las últimas semanas, sobre todo cuando afrontó los partidos trascendentales del certamen continental, fue el armado del banco de suplentes. Las decisiones más costosas, quizás, se dieron en los encuentros correspondientes a la semifinal en las que Boca se impuso a Palmeiras.

Tanto en la ida como en la vuelta, Edwin Cardona fue uno de los desafectados. Aunque de diversas formas: para el cruce en la Bombonera había sido concentrado y finalmente Guillermo decidió dejarlo afuera de la lista de siete relevos: un peso pesado que en otro equipo, probablemente, sería titular indiscutido. A partir de las necesidades previstas para la revancha en San Pablo, el técnico directamente le comunicó que no se subiría al avión.

Y ahí está el punto. Porque mientras toma fuerza su casi segura salida del club de la Ribera en diciembre, ya que no le comprarían el pase, el colombiano hace oídos sordos. Es cierto, antes de quedar marginado del viaje a Brasil había tenido un muy bajo nivel en la derrota por 2 a 1 ante Gimnasia, por la Superliga. Sin embargo, la certeza de que Boca enfrentaría en la final de la Libertadores al Millonario pareció haberlo motivado. El sábado, en la goleada a Tigre (4-1), dio el mensaje de que no quiere experimentar lo mismo: tuvo un segundo tiempo destacado en el que se involucró en el juego, generó situaciones y fue el autor del segundo tanto con un remate desde afuera del área.

Carlos Tevez anotó por duplicado ante Tigre
Carlos Tevez anotó por duplicado ante Tigre Crédito: Santiago Filipuzzi

Aunque no fue el único que intentó meter presión con un buen rendimiento. A Agustín Almendra, una de las debilidades de Barros Schelotto, también debió dejarlo afuera de los suplentes en los dos compromisos de la semifinal. Pero justo en este momento decisivo, el chico mostró una gran versión ante los de Victoria: fue el mejor jugador del primer tiempo, sobre la base de empuje, generación de juego y recuperaciones constantes que levantaron a las tribunas boquenses.

"No es fácil tomar la decisión de dejar afuera a alguien. Edwin es jugador de selección y Almendra tiene un futuro enorme. Le dije a Cardona que me dolía dejarlo afuera, pero soy el entrenador y es lo que decidí. Tenemos un plantel amplio", se sinceró el entrenador tras el 2-0 de la ida ante el conjunto paulista.

Para sorpresa de muchos, Cristian Espinoza parece haberse despertado de una larga siesta. Ya no había grandes expectativas depositadas en él, pero en este final de semestre se activó como aquel jugador que supo deleitar en Huracán. Ante el Lobo anotó su primer gol con la camiseta de Boca, pero lo mejor llegó el fin de semana. Guillermo decidió su ingreso ante Tigre cuando restaban 27 minutos para el final, momento en el que el pleito estaba igualado: terminó siendo la gran figura. El N°11 realizó una gran jugada individual, en la que dejó a tres rivales en el camino, y asistió a Cardona para que el xeneize se pusiera en ventaja; luego, volvió a desbordar por la derecha y metió una pintoresca asistencia de caño para el doblete de Carlos Tevez .

Carlitos también merece una mención, ya que no tuvo participación a lo largo de los 180 minutos de la serie frente a Palmeiras. Y ahora, en el momento que se avecina el duelo ante River, rival que siempre sacude los sentidos en la previa -por razones lógicas-, se destapó con los dos gritos del fin de semana para hacerle saber al técnico que él está bien presente y enchufado.

¿Y ahora? ¿Aquellas muestras alcanzarán para ganar la pulseada? De todas maneras, el foco puede estar en otro lado: aunque la responsabilidad y la obligación es más grande que nunca, los jugadores de Boca no se achican y quieren ser tenidos en cuenta por el Mellizo para los históricos partidos.

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