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RIO DE JANEIRO (De un enviado especial).- "¿Qué pasa, Diego?", se escucha en la puerta del mítico estadio Maracaná. Hay hinchas de todos los países: Colombia, Holanda, Alemania y Costa Rica, entre otros. Pero esa pregunta con tinte argento provoca el silencio por apenas unos segundos. En el centro de la escena, "Diego" (sí, ese "Diego"), con la camiseta argentina que lo llevó a la gloria en 1986, se inclina sobre sus rodillas y pone las manos en el rostro. Se trata de su último intento para contener las lágrimas, para intentar eludir a las siempre peligrosas emociones.

No se ilusionen, no se trata de Diego Maradona original, sino de uno de sus imitadores: Daniel González, un artesano y docente, de 35 años, que ya ha representado al Diez en Colombia, Caminito y, ahora, en la antesala del Mundial Brasil 2014 que comenzará el próximo jueves, en San Pablo, con el cruce entre el seleccionado local y Croacia.
"Empecé en Colombia a imitar a Maradona. Como no pude vender ninguna artesanía, y tenía siempre la camiseta del Diego conmigo, ahí se me ocurrió hacerlo. Después te das cuenta que que decir ‘Maradona’ es el pasaporte para cualquier parte del mundo", cuenta ante el micrófono de canchallena.com Daniel, quien se autoapodó Pelusa González, como se lo puede encontrar en Facebook.
Luego de sus primeras incursiones como "estatua viviente", Daniel llevó su obra a Caminino, en pleno barrio de la Boca, donde interpretaba al Maradona campeón con los xeneizes en 1981. Oriundo de las Toninas, asegura que su especialidad como artesano es el trabajo con cuero, aunque interpretar al Diez parece ser su mejor satisfacción.
¿Por qué el Mundial? "En el verano empecé a pensarlo para mis adentros. Después se los conté a mis amigos y muchos no me creían, decían que no iba a venir. Ahora me ven en notas y dicen ‘¡Qué guacho!’", cuenta González, mientras se lo nota concentrado para no perder la pose de Pelusa.

Llegar a la ciudad maravillosa fue un tarea nada fácil para Daniel. Primero viajó en colectivo hasta Buenos Aires en busca del pasaje más económico. Llegar por aire no era una posibilidad, entonces sacó el tramo en colectivo por 1200 pesos: Liniers-Asunción-Río de Janeiro. No sólo eso: arribó hace ¡18 días! "No hay clima de Mundial. Está todo muy tranquilo", sostiene el imitador, que se aloja en un hostel.
La charla se interrumpe con frecuencia para que los fanáticos se tomen una foto con Maradona, para luego dejar una "colaboración" en la canastita verde que acompaña la imagen. "No me gusta hablar de plata, pero sirve para mantenerse y volverse a casa... Alcanza para comer, bañarse y volver acá", dice.
¿Y los brasileños que le dicen? Está claro que juega de visitantes, pero sostiene que lo tratan con mucho cariño y que por estas tierras "respetan" mucho el fútbol argentino. Ojo, la puteada no falta: "Ellos dicen porra o caralho, que es ‘que cagada, otra vez Maradona acá y no están ni Pelé ni Neymar’", confiesaPelusa, que muestra "su documento de identidad": un tatuaje de su ídolo en el brazo.

En Argentina quedaron los amigos y su "compañera", como él le dice. Ahora, su historia recorre los micrófonos de todo el mundo: India, Costa Rica y China, entre tantos ejemplos más. ¿Y los sueños? Siguen intactos.
-Si pudieras pedir tres deseos, ¿cuáles serían?
-Ver al Diego... y que salta campeón la Argentina-, responde rápidamente, mientras el llanto lo vence sin desgano.
Gracias, Dios, por estas lágrimas.
Producción audiovisual: Sebastián Rodeiro, enviado especial.


