El sorprendente regreso de Esteban Andrada abre el debate en Boca: ¿ante River quién ataja?

Andrada, listo para volver
Andrada, listo para volver Crédito: Javier García Martino / Prensa Boca
Pablo Lisotto
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13 de noviembre de 2018  • 13:08

Esteban Andrada desafía toda lógica. Contra los pronósticos médicos, su rehabilitación fue tan sorprendente que es casi un hecho que volverá a la titularidad este sábado, cuando Boca reciba a Patronato por la Superliga .

"No juega más hasta 2019", le afirmaron a LA NACION desde el club, apenas unas horas después de su operación de mandíbula, realizada el 21 de septiembre, apenas dos días después de la fractura que sufrió en el partido ante Cruzeiro. Frente a aquella sentencia, el exLanús se enfocó en contradecir esas premisas. Nunca dejó de entrenarse, para no perder masa muscular, realizó un estricto trabajo nutricional, debido a que su lesión le impedía masticar, y sólo debió ingerir sustancias líquidas o semisólidas.

"Estuve una semana en mi casa y no sabía qué hacer. Yo me sentía bien, así que le pregunte al cuerpo médico si podía hacer algo en el gimnasio y me permitieron hacer un poco de trabajos en tren superior e inferior, sin hacer tanta fuerza en la zona de la mandíbula", le contó a mediados de octubre el arquero al sitio oficial de Boca, en la primera entrevista que dio luego de la doble fractura del maxilar inferior. Y anticipó: "Uno siempre quiere estar presente, pero con circunstancias como estas quizás se hace un poco más difícil. Trataré de recuperarme lo más rápido posible."

Precisamente eso es lo que hizo. Andrada le ganó más de un mes a su rehabilitación, y ahora las chances de decir presente en la segunda final de la Copa Libertadores son concretas.

El terrible choque de Andrada con Dedé, el 19 de septiembre
El terrible choque de Andrada con Dedé, el 19 de septiembre Fuente: AP

Para que eso ocurra se deben dar dos situaciones. La primera es que tanto él como Guillermo Barros Schelotto queden conformes con su actuación del próximo sábado frente a los de Paraná. La segunda, que el Mellizo defina qué hacer. Porque Agustín Rossi estuvo a la altura de las circunstancias, sobre todo con su soberbia actuación en el 2 a 2 frente a River en la Bombonera (fue la figura del superclásico). También jugó en un nivel aceptable en el desquite frente a Cruzeiro, en Belo Horizonte, y en los dos encuentros ante Palmeiras, por las semifinales.

Si se confirma que Andrada vuelve el sábado, Guillermo evaluará si su nivel y su ritmo (su último partido oficial fue el 19 de septiembre, la noche del choque contra la cabeza del zaguero Dedé) están al 100 por ciento para el enorme desafío que significa definir la Copa Libertadores una semana después frente a River, en el Monumental.

En este contexto, es casi un hecho que Carlos Lampe no formará parte del plantel xeneize que irá a buscar la Copa a Núñez. El arquero boliviano fue incorporado a modo de resguardo, porque el Mellizo consideraba demasiado arriesgado que ante cualquier percance que sufriera Rossi, la alternativa fuera el juvenil Javier Bustillos, de 21 años.

Con respecto a este debate que se le presentará al cuerpo técnico xeneize la próxima semana, Carlos Navarro Montoya, a quien lo avalan las cinco vueltas olímpicas que dio durante los ocho años que defendió la valla azul y oro, brindó su opinión. "Cuando uno está abajo del arco de Boca sabe que la exigencia es máxima. Rossi tuvo sus dos mejores partidos ante Palmeiras y River. Quizá le hizo bien estar un tiempo en el banco. El domingo fue él quien mantuvo al equipo con vida", destacó en declaraciones al programa radial Jogo Bonito (Radio Late FM 93.1). Aunque también consideró: "Creo que la pelota del segundo gol de River es de Rossi. Quizá le jugó en contra que la defensa estaba muy cerca, pero es una pelota que tiene altura y él debería haber salido."

Asimismo, consideró riesgoso el retorno de Andrada a la titularidad en el marco de una superfinal, y luego de dos meses de inactividad: "Atajó muchos penales, pero en otro equipo y contexto. Hay que ver cómo llega. Está haciendo un esfuerzo muy grande."

Andrada ya había mostrado signos muy evidentes de que su recuperación se estaba dando en tiempos más rápidos a los estipulados inicialmente por los médicos. De hecho, el 23 de octubre, horas antes del partido de ida frente a Palmeiras, por una de las semifinales, había realizado un trabajo con pelota, el primero desde que fue operado. Aunque más allá de la alegría que le generó al plantel volver a ver a su compañero en acción, lo cierto es que los tiempos de rehabilitación continuaron por los carriles estipulados. El optimismo de que esté a disposición para el segundo partido de la final es cada vez más tangible, pero su puesta a punto es algo que se evalúa en el día a día.

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