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La selección argentina afrontará este miércoles ante Inglaterra, por las semifinales del Mundial Estados Unidos-México-Canadá 2026, uno de los partidos más importantes del ciclo de Lionel Scaloni como entrenador. Es por la instancia y, sobre todo, por lo que conlleva enfrentar a este rival con el que hay matices que se salen de lo deportivo. Y este encuentro le llega a la albiceleste justo cuando atraviesa quizás la mayor merma futbolística que se le conoce, con más dudas que certezas sobre el funcionamiento del equipo y de jugadores que están muy por debajo de su media.
Del encuentro de Egipto al de Suiza el DT Lionel Scaloni mantuvo la misma formación. Pero en este último juego, más allá de la victoria reciente que fue más holgada que frente a los Faraones, el cuerpo técnico concluyó que fue superado en gran parte del juego por su oponente y que recién pudo salir a flote cuando se quedó con un jugador más por la expulsión de Breel Embolo. La Argentina corrió más atrás de la pelota de lo que la tuvo en su poder y en el segundo tiempo le llegaron por diferentes sectores.
Scaloni no va a repetir la formación y va a hacer cambios. ¿Cuántos? Uno solo: Giuliano Simeone por Rodrigo De Paul. Los antecedentes marcaban que no iba a patear el tablero porque nunca lo hizo. El ingreso del polifuncional futbolista de Atlético de Madrid le aportará velocidad por los costados y ayuda a Nahuel Molina, el lateral derecho, en el retroceso. El resto del equipo es el mismo.
El único cambio, además de generar velocidad en ofensiva, es para brindarle al equipo solidez atrás frente al rival más exigente que se le presenta en el torneo. Se trata de un seleccionado que explota muy bien las pelotas paradas, ataca por las bandas y suele terminar las jugadas por el centro con Jude Bellingham y Harry Kane, las dos grandes figuras que la Argentina deberá neutralizar para tener chaces de ser finalista.
La última vez que ambos países se vieron las caras fue el 12 de noviembre de 2005, en el marco de un amistoso internacional disputado en Ginebra, Suiza. Entonces, el seleccionado británico se quedó con la victoria por 3 a 2 con dos goles de Michael Owen y uno de Wayne Rooney. Hernán Crespo y Walter Samuel convirtieron los tantos del equipo que en ese entonces era dirigido por José Néstor Pekerman.
En copas del Mundo hay cinco antecedentes con tres victorias inglesas, una argentina y un empate. La primera ocasión que se cruzaron fue en Chile 1962 con victoria británica 3 a 1. En Inglaterra 1966 también ganó el local 1 a 0 en el recordado duelo que fue expulsado de palabra Antonio Ubaldo Rattín. La alegría más recordad para la Argentina fue la de los cuartos de final de México 1986 con el doblete de Diego Armando Maradona, los famosos goles con la mano y el “de todos los tiempos”. En Francia 1998, en octavos, empataron 2 a 2 y la albiceleste prevaleció por penales mientras que en Corea-Japón 2002, en etapa de grupos, el elenco inglés ganó 1 a 0.



