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Cómo vivo esta final? Como que puede ser la última, como les digo a los jugadores. Tenemos que pensar eso", había dicho Carlos Bianchi el miércoles pasado, en la ciudad colombiana de Pereira, antes del choque frente a Once Caldas en la definición de la Copa Libertadores. Miradas, gestos, palabras... Variadas insinuaciones de que algo importante podía suceder. Ya era público el cansancio del Virrey con diversas decisiones dirigenciales y por eso se comenzó a dudar, pese a que el director técnico siempre se preocupó por asegurar que cumpliría sus contratos.
La frase citada es una de las primeras de una larga serie de definiciones, algunas muy directas y otras no tanto, que no hacían más que parecer acelerar el adiós.
Asimismo, uno de los temas más trascendentes que dejó a la vista el cortocircuito del Virrey con Macri y cía. fue el caso de Javier Villarreal: el DT criticó a los dirigentes porque entendió que éstos no hicieron el esfuerzo necesario para retener al volante, por el que pidió especialmente.
Si hay algo que debe hacerse cada vez que habla Bianchi es leer entre líneas. Por eso, cuando en Colombia el entrenador afirmó que durante su mandato siempre se "compró más de lo que se vendió", quiso marcar diferencias con el dinero que había gastado el club de la Ribera en 2002, cuando el uruguayo Oscar Tabárez era el técnico.
En el que ahora se transformó en el último viaje de Bianchi como conductor del equipo de la Ribera, retumbó el comentario sobre el éxodo de futbolistas de cara a la próxima temporada. "Decime si vos también te vas, así agarro la llave, cierro la puerta y nos vamos todos", le expresó el técnico, de 55 años, al defensor Rolando Schiavi, luego de verlo charlar con un empresario, en el lobby del hotel Meliá Pereira, en Colombia. Para ese entonces, ya estaban vendidos otros tres integrantes de la última línea: Perea, Burdisso y Clemente Rodríguez.
Como para no dejar nada librado a las especulaciones, en su última conferencia de prensa, Bianchi citó a otro técnico ganador que se cansó y largó todo. "¿Cómo se llama el técnico de Los Angeles Lakers? Phil Jackson. Perdió la primera final de basquetbol y parece que tiene ganas de dejar..." "¿Y usted?", preguntaron. "Estoy hablando del técnico de los Lakers. Chau, felicidades", disparó el Virrey, dejando en el ambiente una sensación rara, que ayer tomó fuerza con su impactante alejamiento.

