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La barra brava de Racing fue al último entrenamiento del plantel, en la previa al partido que la Academia protagonizará ante Banfield, este viernes a las 20.30. “Dijeron que la visita era para bancar al equipo, no como una amenaza”, describieron las fuentes consultadas por LA NACION respecto a la inesperada situación ocurrida el jueves en las inmediaciones del Cilindro. Allí dijo presente Leandro Paredes, líder del grupo que controla la popular albiceleste y sobre quien rige una prohibición de ingreso a los estadios.
El micro estaba en marcha, listo para cruzar el playón, salir por el portón que da a la calle Colón y viajar hasta el Hotel Libertador, sitio de concentración de la Academia. Era, hasta ese momento, la escena de cualquier otra última práctica anterior a un partido. Pero cuando los futbolistas citados por Juan Pablo Vojvoda ya aguardaban partir, Leandro Paredes, jefe de la barrabrava del club, apareció en escena junto con otros miembros de la primera línea de Los Pibes de Racing.
El cruce se dio en un contexto de creciente malestar dentro del Mundo Racing, habida cuenta de las dos derrotas consecutivas que sufrió el equipo, los insultos al presidente Diego Milito en el primero de esos traspiés (ante Tigre) y la pérdida de calidad que se evidenció en el plantel en el transcurso de los mercados de pases.
Pese a ese escenario general, el momento del encuentro entre los barras y los futbolistas se desarrolló en un marco de relativa “tranquilidad, sin amenazas”, según le consignaron a LA NACION sobre los pormenores del caso. Gastón Martirena, Marcos Rojo y Facundo Cambeses fueron los jugadores que escucharon y hablaron con Paredes y sus laderos.
“Cuiden a los pibes”, fue una de las frases de los integrantes de la barra brava hacia los referentes, en alusión a la mayor presencia de jugadores formados en el predio Tita Mattiussi que integran o son citados al plantel profesional. Para el duelo con el Taladro, Vojvoda incluyó a nueve juveniles: Alejandro Tello, Mateo Martínez, Gonzalo Escudero, Tobías Rubio, Ezequiel y Bautista Pérez (hijo de Perico, ex mediocampista del club y de Independiente), Santino Aguirre, Alberto Campo y Francisco Fraga.
Al lado del micro donde esperaban por los jugadores para salir hacia el hotel, el intercambio “no llegó a durar 10 minutos y fue con la intención de manifestar apoyo”, detalló una de las fuentes sobre la extensión del encuentro. Adrián Martínez, el goleador académico, no fue parte del imprevisto cónclave debido a que ya se había marchado del club. Al estar suspendido por tres fechas, el delantero lógicamente no estaba afectado a la convocatoria.
Con su presencia, además, Leandro Paredes envió una señal de liderazgo, en circunstancias especiales para él: no puede ingresar a los estadios del país por tiempo indeterminado, ya que se le aplicó el derecho de admisión por haber sido parte de un ataque dentro del Cilindro contra Walter Alagastino, exmiembro de La Guardia Imperial, en febrero de este año.
En el partido correspondiente a la séptima fecha del certamen anterior, ante Independiente Rivadavia de Mendoza, Paredes había ingresado a la platea C, acompañado por otros integrantes de su facción, y le dio una golpiza a Alagastino. Por ese episodio, registrado por las cámaras de seguridad del estadio, el Ministerio de Seguridad Nacional incluyó al jefe de la hinchada de Racing en el listado del derecho de admisión.
La medida también se extendió a Horacio Raúl Gutiérrez, Román Fernando Aimin, Leandro Nahuel Sartori y Dámaso Ariel Maneyro, quienes –junto con Paredes– están denunciados en la Justicia por Alagastino, en una causa que por “lesiones leves y amenazas”, tal como quedó caratulada en la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 3 de Avellaneda-Lanús. Sobre Braian Paredes, hermano de Leandro, también está vigente la imposibilidad de entrar a la tribuna.

Con las partidas de Santiago Sosa, Gabriel Rojas y Bruno Zuculini a Vasco da Gama, Cruzeiro y Nacional de Montevideo, respectivamente, Cambeses, Rojo y Martirena quedaron al frente del vestuario albiceleste. El tiempo de estadía en que tienen tanto el arquero como el lateral, más la amplia experiencia del marcador central con pasado en la selección, los posicionan entre los jugadores de mayor ascendencia del plantel.
El equipo de Vojvoda buscará una victoria que asoma imperiosa para calmar el creciente malestar, recuperar un poco de calma, sumar confianza y llegar con otro ánimo al trascendental duelo ante Belgrano de Córdoba, el miércoles a las 19.15 (en San Luis), por los octavos de final de la Copa Argentina.


