La convicción de Gustavo Barros Schelotto: “Nos vamos a preparar para ganar la final”

Gustavo Barros Schelotto, el piloto de tormentas en el empate 2 a 2 de Boca y Palmeiras en San Pablo
Gustavo Barros Schelotto, el piloto de tormentas en el empate 2 a 2 de Boca y Palmeiras en San Pablo Fuente: AFP
Pablo Lisotto
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1 de noviembre de 2018  • 07:30

SAN PABLO.- En la medida de lo posible, Gustavo Barros Schelotto evita a los medios. "El que habla es Guillermo"; suele ser su muletilla favorita, cada vez que alguien le solicita una entrevista.

Sin embargo, la sanción de la Conmebol sobre Guillermo lo obligó a tener protagonismo en un momento clave: con Boca clasificado a la final de la Copa Libertadores , después del empate 2 a 2 con Palmeiras. Por reglamento, fue él quien debió ir a la conferencia de prensa, y el que habló con el periodismo en la zona mixta, como voz cantante del cuerpo técnico.

Se lo veía emocionado a Gustavo. El desahogo de la clasificación fue muy grande. Por eso, sus declaraciones y la convicción con la que las dijo cobraron fuerza en la noche paulista.

"Nos vamos a preparar para ganar la final", sentenció el entrenador. Y evitó en todo momento nombrar a River: "Independientemente del rival que haya enfrente, esto es por méritos. Así que nosotros nos vamos a preparar con todas las ganas".

Luego, se dedicó a elogiar al plantel: "Es un mérito muy grande de los jugadores haber respondido en todas las canchas donde nos tocó jugar. En la de Boca y de visitante. En canchas donde ha sido dificilísimo sostener el juego, como nos pasó con Junior, por el calor que había, o los dos partidos que jugamos acá en Brasil, contra rivales que uno es el campeón de la Copa de Brasil (Cruzeiro) y el otro es el que va primero en el campeonato brasileño (Palmeiras)".

Ante la consulta sobre si se toma dimensión de la magnitud que significa que la final de la Copa Libertadores se defina con el superclásico, Gustavo fue directo una vez más: "Para nosotros la magnitud que tiene es que estamos en una final y la queremos ganar."

Además de aclarar que habló con su hermano una vez que terminó el choque con Palmeiras, evaluó el desarrollo: "A lo largo de la serie, que fue pareja, quizá la diferencia que marcamos en Buenos Aires acá la defendimos bien. Es un mérito muy grande haber llegado a la final, haber eliminado a los rivales que nos tocaron. Palmeiras es un equipo bárbaro, que tiene un montón de variantes en ofensiva y que por momentos nos llevó a jugar a una zona del terreno donde no queríamos. Por momentos el rival arriesgó lo que debía arriesgar porque necesitaba hacer goles, sobre todo después del 1 a 0 nuestro. Pero al equipo lo vi bien, bien parado."

Por último, analizó el transitar del xeneize en esta Copa: "Boca es un club con mucha historia, grande, y que obliga siempre a tener la iniciativa en los partidos. Y para eso, uno tiene que pensar en uno mismo. Después, siempre hay un rival y uno tiene que saber contra qué juega. Pero lo importante fue que siempre fuimos Boca. A lo largo de la Copa, Boca ha estado a la altura de las circunstancias en todos los partidos que nos tocó jugar. Nos tocó perder con Palmeiras en Buenos Aires, en la fase de grupos, pero siempre a donde fuimos nos sentimos bien y sabiendo a qué jugamos."

Su breve protagonismo excluyente culminó. En la primera final, será otra vez Guillermo quien retome sus tareas habituales. Y Gustavo volverá a su lugar, bien cerca de su hermano y dando indicaciones con voz firme y convicción.

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