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Quizás los que mejor supieron conducirlo desde el rol de entrenadores fueron los que llegaron a compartir sus frustraciones como jugadores de la selección. Ahí estaban Lionel Scaloni y Pablo Aimar caminando por las playas de Valencia tras el Mundial 2018, armando la primera lista de convocados y viendo cómo le decían a Lionel Messi, por entonces lejos de la camiseta celeste y blanca, que se iban a hacer cargo de la selección.
Lo sucedido en Rusia había sido demasiado traumático dentro y fuera de la cancha para el 10 argentino y un grupo de futbolistas que sumaba frustración tras frustración. Pero algo cambió con esa videollamada de Scaloni y Aimar, hasta le sacaron una sonrisa. Al fin y al cabo, Aimar había sido uno de los ídolos de la infancia de Leo y éste no había dejado de ser el capitán de la selección.
“Se puso contento, se empezó a reír porque lógicamente era llamativo, un momento que él sinceramente no se esperaba que nosotros nos hiciéramos cargo, pero se lo dijimos con naturalidad: ‘Vamos a dirigir estos dos partidos y después se verá, pero necesitamos que lo sepas y la idea es reclutar o que jueguen con la camiseta de la selección la mayor cantidad de chicos posibles’, porque eran seis partidos y que después el entrenador que viniera tomara la decisión en base a lo que se vio. Todo muy claro, contado normal. Nos apoyó, nos deseó suerte, así que fue un momento inolvidable”, reconocería años más tarde el propio Scaloni. Ahí se empezó a ganar el Mundial de Qatar, aunque el viaje no estaría exento de algunas turbulencias, claro.
Si el último DT con la Argentina fue Scaloni, el primero fue José Pekerman, con quien había forjado una relación desde las selecciones juveniles. Y luego siguieron Alfio Basile, Diego Maradona, Sergio Batista, Alejandro Sabella, Gerardo Martino, Edgardo Bauza, Jorge Sampaoli y el mencionado Scaloni.
Julio Grondona había elegido a José Pekerman para el proceso del camino al Mundial de Alemania 2006 porque iba a agarrar a la mayoría de los jugadores que él había formado con Hugo Tocalli en los seleccionados juveniles. Fue el primer Mundial de Messi.
‘Mirá, yo sé que en este Mundial vos tenés mucha capacidad. Vos vas a ser el mejor jugador del mundo, yo vislumbro eso. Pero este Mundial todavía no va a ser el tuyo. Acá hay grandes figuras, el equipo está consolidado. Lo tuyo es algo sorpresivo y estamos contentísimos. Vas a hacer tu aporte, pero mirá que hay jugadores que son impresionantes y quedarán en el banco. Vas a jugar todos los minutos que puedas tener según las situaciones de los partidos. Pero te va a servir para escuchar, aprender”, fueron las palabras del entrenador, relato expresado por Cristian Grosso para LA NACION.

“A nosotros nos pegó muy duro, sobre todo a mí, que el día del famoso partido con Alemania no entre”, reconocería el DT 20 años después: “Cuando me preguntan por qué no entró con Alemania, cuando faltaban 16 minutos, ¿por qué no me preguntan por qué no entró Saviola, que la rompió en los primeros partidos? ¿Por qué no entró Aimar, que no lo pude poner?”, explicó Pekerman en diálogo con ESPN. Y agregó: “Él ya era el jugador a ver para el futuro, pero ¿por qué estaba ahí? Porque alguien se la jugó, sabiendo que teníamos una selección muy competitiva donde me sobraban los jugadores”, remarcando que fue una gestión suya y de su colaborador Tocalli, además de Claudio Vivas, que vista la camiseta celeste y blanca. En ese aspecto, utilizó como ejemplo a Sergio Agüero. “El Kun también era interesante para llevar. Pero así como él teníamos varios jugadores con un nivel bárbaro: 6 delanteros llevamos, con 23 jugadores preferí dejar afuera un defensor. Pero para mí era indispensable que Messi juegue en su primer Mundial. En su momento le pasó en el Sub 20, que le costó entrar, porque no jugó todos los partidos del Sudamericano”.
Messi, más allá de haberse quedado con las ganas de ingresar aquel día, siempre fue respetuoso al hablar de José: “A Pekerman, a quien siempre le voy a agradecer darme la oportunidad de debutar en un Mundial”.

Con Alfio Basile no tuvo una relación cercana. Una derrota de la selección en Santiago por 1-0 por las eliminatorias en 2008, la primera de Chile ante la Argentina como local, marcó el quiebre del segundo ciclo del Coco en la selección.
En febrero de 2022, Basile recordó sus ciclos en la selección e hizo una comparación con el Lionel Messi que a él le tocó dirigir con respecto al que fue campeón ante Brasil en el Maracaná: “Cuando él debuta conmigo, había un equipazo. Me acuerdo de la Copa América de Venezuela (2007). Llegábamos invictos y éramos, supuestamente, el mejor equipo y tendríamos que haber sido campeones, pero ese día con Brasil (en la final) salió todo mal”, dijo ex director técnico de la Argentina en el programa Puro Fútbol (FM Late 93.1) y agregó: ”Los demás partidos los ganamos fácil y bien, siendo superiores. Y Messi ni hablaba. Yo quería que él hablara y manejara la cancha, pero en ese momento era un chico con un carácter distinto. Era un buen chico y jugaba como un crack. Ahora es Gardel. A Messi lo agarré a los 19 años. Era segunda guitarra en mis equipos. Hoy es primera guitarra, pero lo importante es que fue de a poco”.

Ya en los Juegos Olímpicos de China, en 2008, habían compartido entrenamientos. Messi estaba bajo las órdenes de Sergio Batista, pero Maradona había viajado unos días como una especie de embajador, de la mano de Julio Grondona. Ahí aprovechó para darle unos consejos sobre cómo mejorar la eficacia en los tiros libres y luego volvieron a encontrarse en la selección mayor. Lo sucedido en el Mundial de Sudáfrica no fue positivo, con la recordada eliminación ante Alemania por 4-0.
“Para nosotros, los argentinos, Maradona siempre fue nuestro máximo ídolo y nuestra máxima admiración por todo lo que significó. Si bien yo era chiquito y lo vi poco en vivo, Diego trascendía cualquier cosa”, reconoció en octubre de 2025. Y ya en 2026 había dicho: “Diego rompió generaciones. Crecés con sus videos. Lo vi en Newell’s, pero era chico. Ese día de su debut y el gol quedaron marcados. En el 90 éramos chicos y en el 94 pasó lo que pasó, no lo vimos tanto. Pero Diego va más allá de todo”.
Tras eliminar a Inglaterra en el último Mundial, Messi dijo: “Sin dudas que el Diego desde arriba lo está disfrutando muchísimo porque para él hoy era un día muy especial; poder regalarle esta alegría a él y que lo viva como quiera desde ahí arriba. Que lo disfrute porque es un regalo para él también”.

Con Sergio Batista apenas compartió 17 partidos, pero el quiebre se dio en la Copa América 2011, que se disputó en la Argentina. Se había generado un malestar entre el DT y el plantel por la inclusión de un jugador que no era bien visto por el grupo. Con la llegada de Alejandro Sabella, el plantel recuperó la armonía y ganó en orden táctico.
Argentina llegó a la final del Mundial 2014, fue superior a Alemania en el juego y en las situaciones de juego creadas, pero cayó en el alargue por 1-0.
“Fue complicado el tema de la selección porque pasamos por muchos técnicos, pero la época que yo más disfrute fue con Alejandro en las Eliminatorias. Si bien comenzamos mal, una vez que empezamos a ganar fue una etapa espectacular. No perdíamos y terminamos en la final de un Mundial, fue la etapa que más disfrute con la selección y aparte Alejandro que era un fenómeno como técnico y como persona”, había dicho el 10 a fines de 2018.

La etapa de Gerardo Martino en la selección duró 29 partidos y en su ciclo supo llevar a la Argentina a dos finales de Copa América, en 2015 y 2016, pero su etapa quedó signada por haber caído en ambas definiciones ante Chile. Eso coincidió con los momentos de mayor frustración de Messi, donde sentía que el destino estaba cruzado con respecto a lo que le sucedía a él en Barcelona y con la selección. Lo curioso fue que luego el Tata también lo dirigió en Barcelona e Inter Miami, es el único que dirigió a Leo en tres equipos.
En 2018, cuando le preguntaron al Tata por la supuesta injerencia de Messi con opiniones para el armado de los equipos, señaló: “Es el mito que se creó. Pero tampoco soy yo, lo dijeron un montón de personas. No lo desmiento yo, lo desmienten los hechos. Cuando pasa eso y se desmiente es casi sostener algo por sostenerlo sin sentarse a analizar”. Y tras festejar títulos juntos en Inter Miami, se rindió ante un Leo ya campeón del mundo: “En un año ya tuvimos la posibilidad de ganar la Leagues Cup y ahora la Supporters’ Shield. Cuando vamos más atrás y hablo de Barcelona y de la selección argentina, particularmente a él no le quedó nada pendiente y a mí me quedaron muchas cuentas pendientes. Ya no hay manera de volver a esos momentos”.

El ciclo de Edgardo Patón Bauza duró apenas 8 partidos: tampoco había feeling, como sucedió con Basile. Pero ninguno tomó la distancia de Jorge Sampaoli, el entrenador en Rusia 2018. Llegaron a compartir fotos viendo videos juntos, también con Sebastián Beccacece, uno de sus ayudantes de campo. Y Sampaoli dijo no bien asumió: “Si él está bien, el equipo será más suyo que mío”. Hubo muchas palabras elogiosas de Sampaoli a Messi en su gestión, pero poca cercanía.
Pero el clima de convivencia fue complejo y todo terminó mal. “Aquello fue un proceso complicado. El equipo no estaba tan armado. Hicimos esfuerzos por armarlo, pero no sucedió. La gente creía que yo podía cambiar la realidad del fútbol argentino, y no pasaba por eso. No tuve tiempo suficiente y seguro que me equivoqué en algunas decisiones. Messi sabía lo que había, con un proceso complicado… e hizo lo que pudo”, reconoció Sampaoli a mediados de 2024 en declaraciones al diario Marca.
“¿Sampaoli? Ufff. No sé qué te puedo decir porque la verdad que arranqué muy bien y terminé muy mal. Me dijo cosas que después no eran así. Me decía que era Leo (Messi), yo y el resto cada vez que me venía a ver acá a París. Me trataba como si fuera uno de los mejores y después de un solo partido me deja en el banco en el Mundial. Me limpia como si nada, no me dio explicaciones”, dijo Di María enTyC Sports en 2021.
“Hoy haría las cosas de otra manera. A veces errás más de lo que acertás. Nos equivocamos en el diagnóstico y no solucionamos lo que pasaba”, afirmó Sampaoli a Globo Esporte en 2025. Y agregó: “La comodidad con lo que jugó en Qatar también tuvo que ver con una generación de jugadores con mucho más potencial”.
Con Scaloni, Messi terminó de generar un vínculo que llevó a la selección a ser campeona del mundo, conquistar cuatro títulos y llegar a otra final del Mundial en 2026. La Copa América 2019 fue el torneo fundacional, donde no se ganó el título pero sí se formó el grupo, incluso entre el cuerpo técnico y el plantel tuvieron varias reuniones por alguna situación puntual de descontento, por filtraciones en las noticias sobre las formaciones del equipo, como contó Andrés Eliceche para LA NACION en una publicación del 19 de junio de ese año, pero todos salieron fortalecidos de ese certamen disputado en Brasil.
El técnico fue claro desde el arranque: “Si Messi está bien, va a jugar siempre”. Y así fue. Lo demás es historia conocida: “Haber podido llegar a una nueva final, como ha llegado Leo en el momento que está, con 39 años, es increíble. Tenemos que valorar lo que hace y la historia y la leyenda que es él. Y este grupo de jugadores que nos han llevado a años maravillosos”, había dicho en la previa del partido con España. Scaloni dejaba en claro que la figura del 10 iba más allá de los títulos: “Creo que no hacía falta que Messi gane un Mundial para ser uno de los grandes o el más grande”.


