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Gonzalo Acro, el barrabrava de River que falleció ayer después de una agonía de más de 24 horas, conocía a sus victimarios, que serían integrantes del otro sector de la violenta hinchada conocida como Los Borrachos del Tablón. Es más, antes de recibir los disparos mortales, la víctima habló con sus asesinos e intentó persuadirlos de sus intenciones.
Así lo informó a LA NACION un jefe policial que participa de la investigación para esclarecer el homicidio de Acro, de 29 años y ex empleado de River Plate.
"La hipótesis más firme nos indica que el ataque que terminó con la vida de Acro fue perpetrado por otros barrabravas. No hay indicios de que en el hecho haya participado alguien que no tenga que ver con Los Borrachos del Tablón", dijo otro jefe de la Policía Federal.
Los dos jefes policiales y una fuente judicial consultados por LA NACION negaron la posibilidad de que en el homicidio de Acro, lugarteniente de Adrián Rousseau, líder de uno de los dos bandos, haya sido cometido por un asesino a sueldo.
Como se informó en la edición de ayer, el arma utilizada en el crimen fue una pistola calibre 6.35, usualmente utilizada para defensa personal.
"Cuando los asesinos se bajaron de los automóviles, Acro los reconoció y, antes de recibir los tres disparos [dos de ellos en la cabeza y el tercero en un muslo] les llegó a decir algunas palabras. Se interpuso entre los agresores y Matera y dijo: «El [por Matera] no tiene nada que ver, déjenlo»", sostuvo un jefe policial.
Una fuente judicial dijo a LA NACION que, el primer disparo, Acro lo recibió en uno de los muslos. "Con ese balazo lograron reducirlo. Después le dispararon dos veces en la cabeza".
El asesinato de Acro es investigado por la Policía Federal y por el fiscal de Núñez-Saavedra, José María Campagnoli. La causa recayó en el Juzgado de Instrucción porteño N° 11, a cargo de Luis Rodríguez.
Fuentes con acceso al expediente informaron que en la causa ya declaró Matera, herido de un balazo en la "zona dorso lumbar".
"Matera declaró, pero dijo que no pudo ver a los agresores", explicó un allegado de la causa.
Ayer, los investigadores policiales y judiciales secuestraron una camioneta de similares características que una utilizada por Los Borrachos del Tablón. Ahora, trataban de establecer si la camioneta hallada es la misma con la que se sospecha se movilizaron los asesinos de Acro.
La noche del martes, las personas que dispararon contra Acro y Matera circulaban en una camioneta utilitaria blanca y en un automóvil marca Fiat de color rojo.
Anoche, el fiscal Campagnoli y sus colaboradores preparaban un requerimiento para solicitarle al juez Rodríguez una serie de medidas para avanzar hacia los asesinos de Acro.
Los investigadores policiales, explicó una fuente del caso, no tienen dudas de que la muerte de Acro fue una eslabón más en la disputa por el liderazgo de la barra brava y el dinero de Los Borrachos del Tablón .
Es más, la investigación de los incidentes ocurridos el 6 de mayo último después de un partido en el estadio Monumental entre River e Independiente llevaron a la policía hasta una casa de Crámer al 2100, en Belgrano. Allí vive un simpatizante que últimamente jugaba para el bando de los hermanos Alan y William Schlenker. Ese hincha, según fuentes policiales, es de apellido Goñi y tenía escondidos dentro de un bolso 80.000 pesos. Cuando la policía le preguntó a quién pertenecía ese dinero, el barrabrava contesto: "Son de Acro".



