La vida después de Grondona: cómo hizo Arsenal para ser líder en la era moderna

Tres jugados, tres ganados: el festejo de Arsenal
Tres jugados, tres ganados: el festejo de Arsenal Fuente: FotoBAIRES
Francisco Schiavo
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19 de agosto de 2019  • 00:01

Cuando Arsenal descendió a la antigua B Nacional, en abril de 2018, el cono de sombra se ubicó sobre Sarandí. Pocos creyeron en un regreso tan rápido a la máxima categoría. Y mucho menos con un presente tan significativo, como líder, con tres victorias en la misma cantidad de partidos en una Superliga que parece hecha a medida de los poderosos. El club que en la primera década de 2000 ganó casi todo bajo el ala de Julio Grondona como presidente de la AFA se está reincorporando lentamente, ya sin ese presunta estela protectora de otros tiempos. ¿O no?

Arsenal mantiene una esencia. Julio Grondona (h.) sigue en la presidencia y el entrenador es Sergio Rondina. ¿Quién es Rondina? El director técnico que dio la cara en los peores momentos en primera, que se fue al descenso y que devolvió al club a la máxima categoría en medio del esfuerzo. Es más, el actual DT había sido jugador del club de Sarandí entre 1992 y 1998. Vaya si conocerá los pasillos de la cancha enclavada en un costado del Viaducto, allá donde Avellaneda se confunde entre puentes, plazas y vías. Sin Don Julio, Arsenal vuelve a ser Arsenal.

Julio Grondona (h.) hace rato que no habla públicamente y se mantiene alejado de los medios. Apenas si pronunció su alegría tras el ascenso de Arsenal, más a modo de descargo que de otra cosa, como un hincha detrás del alambrado y camuflado dentro del campo de juego. Su entorno se justifica en el daño que las opiniones le hicieron desde el tiempo en el que su padre manejaba al fútbol. Ni que hablar en los tiempos de desgracia en los que cayó el club.

¿Qué es hoy Arsenal? Un equipo ordenado que administra sus limitaciones. Sabe a qué juega y cómo puede conseguirlo. En el club no hay mucha más actividad que el fútbol en todas sus versiones. Rondina mantuvo una columna vertebral desde el ascenso y le acopló refuerzos puntuales. Joel Soñora, proveniente de Talleres, se acopló sin inconvenientes. Lautaro Parisi, de Guillermo Brown, se encauzó en el partido frente a Defensa y Justicia. "Es un gran jugador. Siempre le digo que no se apure. Que el arco en la B Nacional tiene la misma medida que en primera", definió Rondina. Y algo de eso hay.

¿Qué es hoy Arsenal? Un club de puertas abiertas. De hecho, Rondina dio una entrevista en Radio La Red a las 15.10, apenas 20 minutos antes del comienzo del partido contra Defensa, sin misterios ni secretos; con la alineación confirmada, como si nada más importara que la propia convicción. Es el mismo entrenador que hace un show con su vestimenta. De traje o chaleco, con corbatas de distintos colores. Un distinto dentro de un fútbol bastante parecido. Los misterios son de otros.

Tenemos una base, una idea de juego y eso lo mantuvimos. Es algo impensado, pero trabajamos mucho
Sergio Rondina, DT de Arsenal

Arsenal, futbolísticamente, no hace locuras. Una de las virtudes es la lógica en el análisis. Se asume inferior en cuanto a fuerza y presupuesto respecto de los otros equipos y actúa en consecuencia. Un medio campo nutrido y atento, siempre a la caza de la pelota; delanteros atentos a cualquier error, aunque también con las imperfecciones de una baja cláusula de rescisión, y una defensa aguerrida que no tiene inconvenientes en rechazar de cualquier manera. Algunos lo llamarán limitaciones. Otros, instinto de supervivencia. Como sea, Arsenal se muestra impetuoso.

Contra Defensa y Justicia, un equipo encerrado en una idea de toque y toque, aunque le resulte contraproducente en la última línea, fue suficiente con la receta casera de la superioridad numérica alrededor de la pelota. Algo tan obvio, superficial para la mayoría, puede transformarse en la fórmula perfecta. Eso: superioridad sobre la pelota. Siempre. Y mucho dependerá la puesta a punto física para suplir algunas cuestiones técnicas en busca del objetivo.

Arsenal fue un desafío. Llevo dos goles en dos partidos y no pensé que el comienzo iba a ser tan bueno
Joel Soñora

Arsenal tiene un histórico del fútbol argentino en el lateral izquierdo: Emiliano Papa, es Vélez, Rosario Central e Independiente. En el medio campo, Joel Soñora, hijo de Diego, exBoca, muestra buenas condiciones, y, a su lado, Gastón Álvarez Suárez, primo de Matías Suárez, el cordobés que se luce en River, tienen marca y toque; arriba todo depende de Parisi y de Ezequiel Rescaldani, exVélez y Quilmes, entre otros, dos alfiles del sacrificio.

"A nuestro modo, generamos sentido de pertenencia con los chicos que están o los que se incorporan. Jugué mucho tiempo en el club y Arsenal te da valores que no te lo dan todos. La gente disfrutó mucho volver a Primera. El equipo pelea la pelota como si fuera la última y eso nos equipara a distintos equipos que son superiores. Mantener los pies sobre la tierra es fundamental", asegura Rondina públicamente, pero, mucho más importante, puertas adentro. Arsenal empezó con pie firme, esta vez alejado del poder.

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