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Muchas cosas quedan escondidas en medio del vértigo que dictan las leyes del deporte, ya sea con una pelota, con una raqueta o con un bólido que ruge en las pistas. Pero sólo basta con fijarse en las posiciones del torneo Clausura de fútbol para entregarse a la reflexión. Rosario Central, al mando de don Angel Tulio Zof, de 76 años, deja una estela y cosecha admiración.
Pero estas líneas no intentan detenerse en un minucioso análisis futbolístico ni ponderar las cualidades del puntero, que por cierto bien merecido lo tendría, sino que buscan destacar una metodología de trabajo, el fuego de una pasión que el transcurso del tiempo no consigue aplacar.
Central está en lo más alto y mañana pondrá a prueba su temple ante el gigante de cien años, Boca. ¿Cuál fue el mensaje de Zof hacia sus dirigidos, cuyo promedio de edad no supera los 22 años? "Entren tranquilos; hagan de cuenta que están entrenándose en la Bombonera. Si pierden, ¿cuál es el problema? Así es el fútbol... Hoy se pierde y mañana se gana."
La palabra a tiempo, el mensaje diáfano, la constancia y el amor por su trabajo vencen al cansancio y al aburrimiento. Esa parece la mejor fórmula. Sus jugadores lo escuchan. Los hinchas lo aplauden. Todos lo respetan en Rosario, donde ya fue declarado ciudadano ilustre; incluso los hinchas de Newell´s, donde también dirigió en 1968.
Zof regresó en agosto último a Central, que, inmerso en una crisis, lo buscó con desesperación. El, con el fervor intacto, asumió el reto y aceptó el buzo de entrenador con todas las responsabilidades que éste acarrea: los entrenamientos tempraneros, las largas concentraciones y la indescriptible tensión que se condensa en apenas 90 minutos.
Por suerte, aunque parezca un caso aislado, en muchos ámbitos puede encontrarse a un Zof. Detrás de una computadora, desafiando la tiranía de la tecnología; al frente de una casa, al tanto hasta del mínimo detalle; o hasta con un guardapolvo, con la sabiduría intacta para capturar el interés de una generación que mira con admiración las sienes plateadas. Lecciones que trascienden la frontera que marca una línea de cal, ni más ni menos, de eso se trata...



