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Luiz Felipe Scolari tenía un arma secreta en el Mundial. Eran los videos que llegaban al corazón de sus jugadores. El técnico del scratch les encargada a diario a los enviados especiales de TV Globo unos compactos de 15 minutos con escenas de cómo se preparaba la gente en Brasil para seguir a la selección en la madrugada. Aparecían chicos en las playas con las caras pintadas, los habitantes de las favelas decorando los frentes de sus casas de verde y amarillo, los indios del Mato Grosso jugando al fútbol con la camiseta de la selección... Y para potenciar la emoción, como si se tratase de un videoclip, de fondo se escuchaban las voces de Ivete Sangalo, una cantante muy popular en Brasil, y de Zeca Pagodinho, una sambista que los futbolistas del plantel adoraban.
Se bajaban las luces y aparecían los videos. Al comienzo, los jugadores se quedaban callados. Asombrados, casi conmovidos. De inmediato, esa turbación se volvía tensión, bravura, enojo. Compromiso. Los jugadores saltaban a la cancha con el impulso de no fallarle a su pueblo. Y vaya si la técnica motivacional le dio resultado a Felipão. Brasil fue pentacampeón y anteanoche, en el hotel Sheraton, invitado por la Asociación de Técnicos del Fútbol Argentino (ATFA), Scolari reveló en una conferencia ante decenas de colegas algunas de sus confidencias. Por ejemplo, les repartía papeles con las estrofas del himno para que todos supieran la canción nacional. Y lo logró. Los jugadores no sólo cantaban el himno antes de cada partido... lo gritaban. Y antes de la final con Alemania les mostró una imagen de la formación dirigida por Rudi Völler con un subtitulado que decía “De aquel lado hay un equipo”, y de inmediato aparecía el scratch con la siguiente frase: “De éste está la patria”.
Varias de estas confesiones se conocían en Brasil porque están incluidas en Secretos del penta, el libro de Scolari que apareció tras la consagración, el 30 de junio último, en Corea/Japón. Pero aquí sorprendieron. Felipão se ganó una cerrada ovación cuando contó lo que les dijo a los jugadores antes de enfrentar a Inglaterra, en Shizuoka, por los cuartos de final. “Hoy vamos a luchar por cada pedazo del campo porque sólo las personas que estén dispuestas a morir son las que van a vencer. Yo sé que, si aún estoy vivo, es porque estoy dispuesto a luchar y morir por las victorias. Porque eso es vivir. Mira fijo a los ojos de tu compañero, vas a ver a un hombre que se va a sacrificar por vos. Porque él sabe que vos harás lo mismo por él. Eso es un equipo, eso es fútbol, eso es Brasil, eso somos nosotros. Y ahora, qué quieren hacer ustedes: ¿morir o vivir?”
Sus declaraciones más importantes fueron las siguientes:
Desde que abandonó el cargo de director técnico del seleccionado, Luiz Felipe Scolari ha ofrecido numerosas conferencias, fundamentalmente en empresas, para conversar sobre liderazgo y manejo de grupo. En promedio, por cada una de ellas cobró US$ 14.000.
Después de un fin de semana largo en Buenos Aires donde festejó con su señora Olga y sus hijos Leonardo y Fabricio su cumpleaños 54 -fue el sábado último y ese día cenó en Señor Tango-, Scolari ayer retornó a Brasil para comenzar a definir su futuro. Claro que mañana volverá a subirse a un avión porque, en Italia, completará los trámites para recibir la ciudanía de este país (sus abuelos son de un pueblito cercano a Verona) y, además, visitar al DT Fabio Capello. Y el punto principal: encontrarse con Gilberto Madail, titular de la Federación portuguesa, para avanzar sobre su posible asunción como DT del seleccionado europeo.
Victorio Nicolás Cocco, secretario general de la Asociación de Técnicos del Fútbol Argentino (ATFA) tomó la palabra y bromeó por haber invitado a un entrenador brasileño. Justo a un brasileño. Y la humorada no pasó de allí. Todos los colegas argentinos trataron con respeto y atención al visitante ilustre, que ofreció sus opiniones ante una muy calificada platea. Entre otros estuvieron Pekerman, Menotti, Merlo, Basile, Pastoriza, Fillol, Ardiles, Griguol, Tabárez, Rattin, Gareca, Cejas, Gorosito, Villa, Poncini, Ischia, Malbernat, Russo, Córdoba, Garisto, Ramacciotti, Larrosa, Ferraro, Pascutti, Sá, Siviski y Rezza.
“Me gustó mucho Scolari porque me pareció un tipo simple. Saqué cosas positivas de su charla y me impresionó cómo confió en sus jugadores y los respaldó cuando nadie creía en ellos”, confesó Mostaza Merlo. “Las explicaciones que ofreció fueron buenas; estuvo muy claro, sobre todo lo que dijo respecto de su trato con el plantel. Realmente consiguió una gran relación con los jugadores. Ojalá se pudiesen traer todos los meses a técnicos del mundo”, agregó Griguol. Gorosito opinó: “Scolari propone equipos que juegan bien al fútbol y en eso siempre voy a estar de acuerdo”. E Ischia puntualizó: “Scolari hizo mucho hincapié en la motivación y, por momentos, me pareció estar escuchando a Bianchi. Se parecen mucho”, concluyó el entrenador de Vélez.
Fecha y lugar de nacimiento : 9 de noviembre de 1948, en Passo Fundo, en el interior de Rio Grande do Sul. Tiene 54 años.
Estado civil : casado con Olga y padre de Leonardo (18 años) y Fabrício (11).
Carrera como jugador : comenzó a los 17 años como defensor central de Aymoré de San Leopoldo. Luego jugó en Caxias, Novo Hamburgo y Juventude, hasta que se retiró a los 32 años en CSA de Maceio. Aseguran que fue un recio y limitado jugador.
Trayectoria como técnico : en 1982 asumió en CSA, de Maceio. En 1983 condujo las inferiores de Juventude, de Caxias y luego al club Brasil, de Pelotas. Entre 1984 y 1986 trabajó en Al Shabab (Arabia Saudita); en 1987, en Gremio; entre 1988 y 1990 dirigió a Al Quadsia (Kuwait) y posteriormente a la selección de Kuwait; en 1991 y 1992 condujo a Criciúma, Coritiba y Goiás; en 1993 volvió a Medio Oriente para dirigir a Jedah (Arabia Saudita) y Ah Ahli (Kuwait); entre 1994 y 1996 retornó a Gremio; en 1997 estuvo en Júbilo Iwata (Japón); entre 1998 y 2000 pasó por Palmeiras y en 2001 comenzó en Cruzeiro, hasta julio del año último cuando se hizo cargo de Brasil.
A lo largo de su carrera como técnico, Luiz Felipe Scolari consiguió los siguientes títulos:
1 Copa del Mundo (Selección de Brasil, en 2002)
2 Copa Libertadores (Gremio, en 1995, y Palmeiras, en 1999)
1 Copa Mercosur (Palmeiras, en 1998)
1 Recopa Sudamericana (Gremio, en 1996)
1 Campeonato brasileño (Gremio, en 1996)
3 Copa de Brasil (Criciúma, en 1991; Gremio, en 1994, y Palmeiras, en 1998)
3 Campeonatos Gaucho (Gremio, en 1987, 95 y 96)
1 Copa Río-San Pablo (Palmeiras, en 2000)
1 Copa Sul Minas (Cruzeiro, en 2001)
1 Campeonato Alagoano (CSA, en 1982)
1 Copa del Golfo (Selección de Kuwait, en 1990)
1 Copa de Kuwait (Al-Qadsia, en 1992)


